Vende tu auto
Industria

Motor de arranque: El General vuelve a la guerra

Con los Chevrolet Onix, Tracker, Corvette, Suburban y Cadillac Escalade, General Motors no ha dejado de sorprender gratamente

Motor de arranque: El General vuelve a la guerra

En 1962, General Motors tenía nada menos que 50.72% de participación en el mercado estadounidense. Era una época de gloria absoluta para la marca que tenía al frente a Frederic G. Donner, nacido en Michigan y digno heredero del hombre que cambió la historia de la industria automotriz global sentado en el mismo puesto que Donner: Alfred P. Sloan, CEO entre 1923 y 1946. Entre los años 60 y 70, trabajar en GM era la gloria.

Un puesto ejecutivo garantizaba prestaciones y bonos generosos, aún más que los sueldos. El General, como hasta hoy se le dice de cariño a la empresa, vendía prácticamente cualquier auto que pusiera en el mercado. Ese liderazgo tan absoluto produjo la obvia arrogancia y con ella el principio de la caída. En 1973 su participación de mercado ya era de 43%. En 2004 cayó a 26.9%. 10 años más tarde ya era de poco más de 17%, un lugar donde se mantiene.

La buena noticia es que la caída se ha detenido. Con Mary Barra, la actual CEO, GM comenzó a frenar una larga racha de producir autos que si no eran de plano malos, eran al menos mediocres. Hoy, al cierre de este terrible 2020, me queda la imagen de que varios de los mejores vehículos que he conducido fueron fabricados por General Motors.

Claro que la mejora no es tan reciente ni inmediata. Me acuerdo mucho cuando conduje por primera vez la actual Buick Enclave, con un manejo y acabados que desde que comencé a probar autos, en el ya lejano 1997, no había visto en un GM. Fue de Chevrolet el primer vehículo eléctrico que disfruté conduciendo y hasta hoy me parece un excelente producto: el Bolt EV, que con precio de 700 mil pesos y autonomía superior a 400 kilómetros, me suena a una ganga, claro, comparado a otros eléctricos y con su nivel de equipo y seguridad.

Las sorpresas de 2020

A principios de este año, Onix también me sorprendió gratamente. Un vehículo de gran motor, buen espacio, seguridad y economía, a un precio más que competitivo. Le siguieron las nuevas Suburban y Tahoe y principalmente la primera me parece que evolucionó de una manera correcta, corrigiendo problemas como el espacio en la tercera fila, los acabados y el nivel de equipamiento en su categoría. Tracker, con un nivel de seguridad activa que ninguna otra ofrece en su categoría, se mantiene a tono con el momento.

Faltaba Cadillac y con la nueva Escalade la marca da un paso muy firme en la dirección correcta, regresando a los orígenes que la hicieron referencia de calidad pero también de confort, poder, espacio, elegancia. Si los futuros productos de la marcan van en esa dirección, más que en la de vehículos de su pasado reciente que parecían diseñados para complacer a europeos que no los querían o a orientales que no merecían su pedigrí, hay esperanzas de buenas cosas para la marca de lujo de la casa.

También se levanta en México

Incluso en detalles tan inesperados como bienvenidos, como las cuatro bolsas de aire que pusieron al Chevrolet Beat 2021, el grupo estadounidense en México se ha mostrado como una opción mucho más interesante de lo que había sido en los últimos 40 años.

Ni qué decir del Corvette, que con su motor central, potencia y tecnología, ya pelea contra los europeos con ventajas que van más allá del precio por nivel de desempeño. El auto estadounidense no debe nada a alemanes o italianos, incluso en acabados.

Al salir de Europa, mejorar su foco en mercados como el norteamericano, el chino y el latino, GM guardó fuerzas para mejorar su gama actual de productos y afianzar las inversiones necesarias para lo que buscan los clientes de mañana.

¿Vehículos autónomos? El Super Cruise de Cadillac ya fue nombrado el mejor sistema de ese tipo por Consumer Reports. ¿Eléctricos? El Bolt no es lo único, la gran ofensiva está por venir, incluso de la mano de una recién firmada alianza con la japonesa Honda para desarrollarlos.

Sí, hace ya casi una década que GM dejó de ser el mayor fabricante de vehículos del planeta, una posición que ocupó durante más de 70 años. Hoy VW, Toyota, Renault-Nissan-Mitsubishi y hasta los coreanos de Hyundai y Kia la miran desde arriba. No será fácil recuperar ese lugar, ni es la meta - al menos no un objetivo declarado - de Mary Barra, pero a juzgar por lo que he visto y conducido en 2020, me queda claro que el General no he renunciado a la lucha y que sus armas son cada vez mejores.

Sergio Oliveira recomienda

Omoda 5 Omoda O5