Industria

Motor de arranque: Aún queremos una Suburban, pero solo nos alcanza para una Tracker

Nos guste o no, el poder adquisitivo de los mexicanos ya no va de acuerdo con nuestras posibilidades

Motor de arranque: Aún queremos una Suburban, pero solo nos alcanza para una Tracker

En 1999 la fiebre por las SUV, o simplemente las “camionetas” como se suele generalizar en México, apenas empezaba. El que quisiera una encontraba en la Ford Explorer o sus similares la opción más económica. Entonces la misma Ford tuvo la idea y lanzó al mercado la Escape. Ya no era basada en carrocería sobre chasis de pickup como las demás y tenía tracción delantera o integral, ya no trasera como sus hermanas mayores. Al público le encantó. Finalmente ya era posible subirse a la moda de las camionetas sin necesitar tanto dinero.

Algunos dijeron que no era realmente una SUV, pero al mercado no le importó. Más tarde Ford repitió la dosis, ahora en Brasil y con la aún más chica EcoSport. De nuevo al público le encantó. Finalmente ya era posible subirse a la moda de las camionetas. Algunos dijeron que no era realmente una SUV, pero al mercado no le importó.

Hace tres años, Suzuki pensó que aún había espacio para encoger un poco más y lanzó el Ignis, su “nano SUV”. Otra vez al público le encantó. Finalmente ya era posible subirse a la moda de las camionetas. Algunos dijeron que no era realmente una SUV, pero al mercado menos le importó. Renault fue un poco más allá con Kwid. Y ya saben, algunos dijeron... pero nada de eso importa, lo que sí importa es tener una camioneta, incluso cuando tenemos cada vez menos dinero. ¿Cómo le hacemos entonces?

Como México no hay dos, esto ya lo sabemos todos. En materia de autos esto no es distinto. Tan cerca de Estados Unidos -y “tan lejos de Dios”, como dijo Porfirio Díaz- sus costumbres nos han influenciado en muchos aspectos y el gusto por los autos grandes es uno de ellos. El detalle es que no ganamos en dólares.

Cada vez más pobres

En febrero de 2018, con 18 pesos se podía comprar un dólar. Hoy se necesitan cerca de 22.5 pesos para hacerlo. Es un aumento de alrededor de 25%. En esa misma fecha una Chevrolet Equinox de entrada costaba 410 mil pesos. Hoy cuesta 504,900 pesos. Un aumento también cercano a 25%. Pero muy pocos tienen hoy en día un ingreso 25% mayor de lo que tenían hace dos o tres años. El que compró una CR-V en 2017 o 2018, probablemente hoy mire hacia una HR-V, como bien observó mi buen amigo Iván Gallo.

Por suerte ya hay alternativas que nos permiten no bajar tanto de segmento. Entre una CX-5 y una CX-3 ya existe una CX-30. Entre una Sportage y un Soul ya se puede comprar una Seltos. Ese nuevo segmento es un escalón más digno para que los que bajan de categoría. Y a la vez es uno que exige menos esfuerzo para el que va escalando en la búsqueda de mejores productos.

Por fortuna muchos de los vehículos que están abajo en tamaño y precio han mejorado tanto que ya es cada vez menos necesario brincar hacia arriba para encontrar mejor diseño, seguridad o equipamiento. Quien andaba en un Sentra 2018 no va a sentirse nada mal en un Versa 2020, de hecho, se sentirá hasta mejor. La diferencia de potencia es solo de 11 caballos en favor del viejo Sentra, ampliamente compensada por el menor peso del Versa que ofrece también más seguridad. El Onix es igualmente un importante salto cualitativo sobre el Aveo y deja con buen sabor de boca a los que bajaron de un Cruze para subirse a uno. Hoy puedes comprar un auto con cuatro bolsas de aire por menos de 200 mil pesos, lo que no era posible hace dos años.

Esa mejora de los autos de la base es un buen consuelo para un público que ha sufrido por la baja de su poder adquisitivo en las últimas décadas y se ha visto forzado a bajar en la escalera de la clase del vehículo que conduce. Cada vez nos acercamos más al resto de América Latina, cuya realidad financiera no permite más que a unos pocos el privilegio de andar en autos grandes, pesados, de consumo elevado. Si por gusto aún compraríamos una Expedition, ahora nuestra economía nos muestra que una Explorer es más sensata. O una Escape. O una EcoSport.

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