
A principios de la década del 2000 todos los fabricantes querían revivir sus clásicos: Mustang, Camaro… pero Mazda no podía quedarse atrás así que lanzó el concepto Cosmo 21, un homenaje al roadster fabricado entre 1967 y 1972 que se convirtió en todo un ícono japonés.
El Cosmo original contaba con un motor rotativo de 982 cc que producía 110 caballos en su primera versión y llegaba a los 130 para la segunda. La transmisión manual de cuatro velocidades estuvo reservada para la primera iteración y posteriormente se echó mano de una caja manual de cinco cambios. La primera generación tenía una velocidad máxima de 185 km/h, mientras que la actualización llegaba hasta los 193 km/h.
El modelo de producción se conoció como Eunos Cosmo y dejó de producirse en 1972 después de haberse fabricado solamente 1,176 unidades. Además, hay que señalar que este fue el primer modelo que uso el ahora emblemático motor rotativo.
Pero volviendo al modelo que nos atañe, el Prototipo 21, este fue presentado en el Salón del Automóvil de Tokio de 2002 y fue dotado con el motor RX-8 Renesis capaz de desarrollar 231 caballos de fuerza y 159 libras-pie de torque. Este concepto fue diseñado y armado por un fabricante de carrocerías subsidiario de Mazda.
Para el interior se utilizaron materiales de mucha mayor calidad que en el original, además de combinaciones más vistosas de colores y texturas haciendo gala de cuero, gamuza, asientos acolchados, aunque el tablero se mantuvo intacto.
Muchos dicen que este prototipo era en realidad un proyecto que buscaba darle vida nueva a este icónico descapotable, pero que Mazda terminó por descartarlo a favor de no dañar la imagen y ventas del, para entonces, nuevo Miata, o MX-5 como se conoce en nuestro país.
Este Cosmo 21 es único en su clase, pero ¿te gustaría que la Mazda reconsiderara su fabricación?