Autos clásicos

Nissan 2000 GSR, el mejor y más menospreciado Tsuru de la historia

Fue el terror de los Ford Escort GT y Volkswagen GTI.

Nissan 2000 GSR, el mejor y más menospreciado Tsuru de la historia

El Tsuru es un automóvil, amado por unos, odiado por otros. Cuando se piensa en él, sabemos de antemano, que se trata de un automóvil legendario por su fiabilidad mecánica, facilidad de reparación, y un correcto espacio interior. Pero al mismo tiempo, no hay que olvidar sus carencias en materia de diseño, equipamiento y sobre todo seguridad.

Pero no siempre fue así, simple y sencillamente, con casi tres décadas en las líneas de producción, quedó desfasado en las necesidades actuales. Hay que recordar que el último Tsuru que conocimos llevaba en las líneas de producción desde 1992 y que, en el camino, sufrió procesos de abaratamiento que tenían como finalidad mantener un precio competitivo.

Cuando apareció el Tsuru III, (nombre informal, con fines de distinción con sus predecesores), era un producto realmente novedoso, después de todo, se trataba de la tercera generación de este modelo que en Estados Unidos era vendido como Sentra.

Para poner en contexto, comprar un Tsuru en ese año, era el equivalente a comprar un Sentra 2020 de nueva generación. Tenía una base mecánica muy buena para la época e incluso destacaba de entre sus competidores por la suspensión trasera independiente que le confería un excelente manejo. El motor de 1.6 litros, presumía una excelente relación entre eficiencia y potencia. Las versiones era GS, GST y GSX, Esta última la más lujosa y que incluía algunos elementos de confort propios de autos más costosos.

Pero sería en 1993 cuando el Tsuru demostraría de lo que era capaz y es que en ese año se introduce el Nissan 2000 GSR / Tsuru GSR 2000; que desde su nombre anunciaba sus intenciones. La R era de Racing y el 2000 hacía alusión al motor de 2.0 litros SR20, uno de los más legendarios en la historia de Nissan. Este propulsor de doble árbol de levas y 16 válvulas, pasó a la historia por confiabilidad, fácil reparación y por ser altamente modificable. No por nada, es considerado uno de los mejores motores de cuatro cilindros de la historia.

En el caso del Tsuru GSR 2000, este motor producía 140 caballos de fuerza y 132 lb-pie de torque. Se acopla en exclusiva a una transmisión manual de cinco relaciones muy bien escalonadas y los frenos eran de disco en las cuatro ruedas.  El sistema de suspensión (independiente Mc Pherson en ambos ejes) tenía una puesta a punto específica.

Hay que destacar que en relación con el Hikari Turbo, su predecesor, lucía como un producto muy superior ya que superaba con holgura los 93 Hp sobrealimentados. Incluso, su rival más cercado, el Golf GTI A3, poco podía hacer con sus 115 caballos de fuerza frente a este velocista nipón (ambos producidos en México). Bueno, aunque con el paso de los años, el alemán cobró venganza. El Escort GT también se quedaba un pasito atrás. 

“Este Tsuru vuela”, rezaba la publicidad de la época. Algo que no estaba nada alejado, ya que la marca anunciaba con bombo y platillo una velocidad máxima de 240 km/h (la leyenda dice que eran más). El ¼ de milla lo lograba en 15.8 segundos. Nada mal. El 0 a 100 km/l lo lograba en menos de ocho segundos. Por cierto, la línea roja estaba marcada en 7,500 rpm.

Con tan buenos números, el Tsuru GSR 2000 no sólo fue solicitado por los entusiastas de los amantes de las modificaciones, sino también incluso llegó a tener su momento de gloria tanto en competencias profesionales como en los rallys. Con estas credenciales, no resulta extraño que haya sido nombrado auto del año en 1993.

Para distinguir un GSR 2000 de un Tsuru común, debes abrir bien los ojos. Estéticamente, se distinguía por ofrecerse en exclusiva en la carrocería de dos puertas con calcomanías GSR 2000. Recibía unos rines específicos de 14 pulgadas, mientras que al frente destacaba los faros de niebla cuadrados. Atrás, las calaveras eran largas como en el GSX, resaltaba un bonito alerón y destaca su escape deportivo.

Adentro, los cinturones de seguridad tienen un mecanismo diferente, que seguro sabrás reconocer a la primera. El volante y cabeceras asientos tienen cabeceras de diseño deportivo. Contaba con un sistema de sonido AM/FM con cassette, aire acondicionado, desempañador trasero, entre otros.

Por cierto, en Estados Unidos, donde se vendió como Sentra SE-R (código B13) fue catalogado como uno de los mejores deportivos compactos de su época. Hoy, tiene una gran legión de seguidores. Para que te des una idea, su leyenda se considera a la par del Honda Civic Si (Sir) de 1999. Un auto aparecido seis años después, pero esa es otra historia.

Bueno, ahora sabes que el Tsuru, como Chevy, fueron autos que en su momento fueron realmente buenos y cumplían las necesidades de transporte, pero, al mismo tiempo fueron víctimas de su propio éxito. Y esta misma circunstancia, ha hecho, que leyendas como el Nissan 2000 GSR hayan sido olvidadas o incluso infravaloradas por tratarse de un Tsuru… ¿quién dice que el racismo no existe entre los autos?

¿Conocías esta leyenda? ¿manejaste uno? Queremos conocer tus comentarios.

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