Prueba de Manejo

Audi e-tron 2020 a prueba, simplemente el mejor SUV eléctrico

Lujoso, sofisticado y refinado, el Audi e-tron no demanda ningún sacrificio por el hecho de ser eléctrico

Audi e-tron 2020 a prueba, simplemente el mejor SUV eléctrico

En Autocosmos hemos tenido la fortuna de seguir de cerca al primer eléctrico de la firma de los cuatro aros. Primero conocimos al Audi e-tron en su premier mundial en San Francisco, CA.

Un par de meses después tuvimos oportunidad de manejar al Audi e-tron en Abu Dabi y constatar que se trata de uno de los mejores eléctricos del mercado.

Sin embargo, faltaba probarlo en México, en nuestras calles y, sobre todo, en la incipiente infraestructura para autos eléctricos que hay en nuestro país.

Por cierto, el e-tron es apenas la punta de lanza en una agresiva ofensiva de productos eléctricos, le seguirá el e-tron Sportback, que es básicamente lo mismo pero con unas formas de coupé mucho más marcadas, y que por lo tanto, le confieren una apariencia bastante más deportiva.

Poco después llegará el e-tron GT, un atractivo (tanto como para haber recibido la encomienda de ser el auto de Tony Stark en Avengers Endgame) coupé de cuatro puertas que empleará la arquitectura del Porsche Taycan y muchos más.

Mecánica

Pero regresando al Audi e-tron que hoy nos ocupa, ya lo sabes, se trata de un SUV que por dimensiones podríamos ubicar entre Q5 y Q7, con lo cual, podríamos decir entonces que es un Q6.

Emplea una batería de 95 kWh ubicada en el piso del vehículo, que va enfriada por líquido y con la cual se pueden obtener hasta hasta 400 kilómetros de autonomía. Aunque durante el tiempo que la manejé, principalmente trayectos de ciudad el rango máximo que creo, se podría obtener en condiciones de manejo reales sería como de 350 – 370 kilómetros, lo cual, me parece que es bastante bueno.

Para moverse se vale de dos motores eléctricos, cada uno montado en un eje, el frontal de 168 hp, mientras que el de atrás es de 188 hp, que trabajan en conjunto gracias a una gestión electrónica para entregar siempre la mejor tracción bajo cualquier circunstancia. El e-tron entonces es un quattro, aunque no hay conexión mecánica entre los ejes, la gestión es completamente electrónica y por lo tanto es más rápida, simplemente porque no hay pérdidas por fricción, entre otras.

La potencia total del sistema es de 355 hp y 413 lb-pie de torque (402hp y 490 lb-pie en modo Boost), con lo cual es capaz de hacer un 0 -100 km/h en 6.6 segundos, que pueden bajar hasta 5.7 segundos accionando el modo Boost.

La suspensión es neumática adaptativa y regulable en altura, con lo cual la calidad de marcha puede ser suave y confortable, o bien más rígida cuando se trata de exprimir toda la potencia del tren motor. Asimismo, al activar el modo Off Road se eleva para sortear obstáculos bastante más complicados de los que creerías.

Mención aparte merece el sistema de frenos, que es By Wire, es decir, no hay conexión física entre las pinzas de freno y el pedal. Mediante gestión electrónica, los motores eléctricos desaceleran el vehículo y cuando su capacidad es rebasada, los frenos entran en acción mediante un set de válvulas, todo ello sin que el conductor perciba cambio alguno en el tacto del pedal de freno.

Interior

Puertas adentro el Audi e-tron luce muy similar a sus hermanos A8, A7, A6 y Q8, todos por cierto ya los probamos en Autocosmos, por lo que, si quieres leer más, solamente haz clic en los enlaces.

Lo anterior no hace más que corroborar que el e-tron es un Audi de gama alta, la calidad de materiales y ensamble es simplemente impecable, no hay una sola queja en ese apartado, supera a la Tesla Model X con facilidad. Sin embargo, sí es importante destacar que este modelo eléctrico tiene una personalidad propia, las formas son ligeramente distintas, más agudas en la parte central del tablero, mientras que la consola central es bastante más elevada, esto debido a que debajo está la batería. Por último, la montura de la palanca de cambios luce como de nave espacial, un detalle que divierte y se agradece.

Regresando a la funcionalidad, domina la escena, el arreglo de tres pantallas que se componen del MMI Touch y el Digital cockpit. Todas son de altísima definición, tanto la del tablero, como la de consola son táctiles, mientras que la del clúster de instrumentos es completamente configurable. Aunque es nueva, ligeramente más grande, con mejor resolución que aquella que debutó con el TT hace ya unos años y ahora va monada de tal manera que parece sobresalir del resto del tablero y tiene un bisel en acabado metálico.

Como ya he dicho en repetidas ocasiones, este sistema de info – entretenimiento de Audi es de lo mejor que hay en el mercado, es fácil de utilizar, tiene todas las funciones que podrías imaginar y la integración con Google Earth le da un aire de modernidad todavía mayor. Asimismo, es compatible con Carplay y Android Auto, por si te resulta indispensable.

En cuanto al equipamiento, no falta absolutamente nada, el techo panorámico es enorme, el equipo firmado por Bang & Olufsen suena espectacular y el climatizador automático es de hasta cuatro zonas.

El espacio en la banca trasera es inmenso, dos adultos de talla grande podrán viajar con absoluta comodidad, y para tu tranquilidad, la experiencia atrás es igual de buena que adelante.

Manejo

Tras el volante, el Audi e-tron es una delicia, de lo más silencioso que hay en el mercado, la ausencia de motor o caja que generen vibraciones y movimiento, en conjunto con la solidez de construcción, el uso masivo de materiales aislantes y la sofisticada suspensión neumática adaptativa, hacen de esta cabina, un oasis de tranquilidad, en el mar de autos, camiones, cláxones y demás ruidos que profiere nuestra amada y caótica capital.

Es cierto que con 5.7 segundos para alcanzar los 100 km/h, el e-tron está lejos de acelerar como lo haría un Model X P-100D, pero aun así es bastante rápido, de hecho, se siente más rápido de lo que dice la ficha técnica que es, hay potencia de sobra bajo cualquier circunstancia, y con solo acariciar el acelerador puedes rodar muy por arriba de los límites de velocidad permitidos.

Al accionar el modo Dynamic, el e-tron muta por completo en lo que pareciera ser un deportivo en serio; la suspensión se endurece, la dirección es más directa y rápida y los motores eléctricos reaccionan con mayor violencia a cualquier insinuación del pedal. Que los eléctricos aceleran con mucha fuerza, lo sabemos todos, pero que además puedan entrar bien duro a caminos llenos de curvas, ir bien plantados, con aplomo, y transmitir absoluta confianza no es tan común, y esté Audi puede hacer eso, aun cuando es un SUV.  

Además, el e-tron tiene un sistema de regeneración que puede convertirse en toda una diversión, las paletas de cambio ubicadas detrás del volante, no sirven para controlar la transmisión, sino para manipular que tanta energía puedes recuperar.

Las paletas tienen dos etapas, entonces al accionar la de la izquierda aumenta la resistencia de los motores eléctricos a girar y por lo tanto, regeneran más. Por su parte, la de la derecha rebaja la resistencia.

Lo interesante es que puedes ir jugando con las paletas todo el tiempo, incrementando la resistencia o disminuyéndola, para así cuidar la carga de la batería lo más posible, algo que no habría creído que me podría divertir tanto.

Si te preguntabas, ¿cómo mi experiencia al utilizar el e-tron durante algunos días? La realidad es que fue perfecta, resulta que por suerte para mí, hay un cargador a un costado de las oficinas de Autocosmos, cuando fue necesario llevé el auto a recargar al llegar en la mañana, y lo recogí en la tarde cuando tuve que salir, estaba completamente cargado para entonces.

Dicha mecánica será prácticamente la misma que tendrá cualquier propietario de un Audi e-tron, ya sea que tenga un cargador de pared en casa o en la oficina, y puedo asegurar que, teniendo ese tema resuelto, no hay forma de tener complicaciones por cuestiones de autonomía.

Incluso, salidas cercanas como de la Ciudad de México a: Cuernavaca, Querétaro, Valle de Bravo, Ixtapan de la Sal y tantas más son perfectamente viables, eso sí, un acapulcazo demandará por fuerza una parada.

Conclusión

El Audi e-tron es el mejor SUV eléctrico del mercado, la experiencia a bordo es completamente premium, la calidad de marcha es impecable, es funcional como auto familiar y se maneja muy bien.

Quizá es menos teatral que un Tesla, e incluso que el Jaguar i-Pace, pero a cambio entrega una experiencia muy sofisticada y no demanda sacrificios de ningún tipo por el hecho de ser eléctrico. Eso sí, su precio lo coloca como un capricho reservado para muy pocos. Algo que cualquier early adopter sabe a la perfección

Audi e-tron 2020 a prueba

Rubén Hoyo recomienda

¿Qué opinas? Cuéntanos