Prueba de Manejo

Audi Q8 2020 a prueba, la SUV Coupé que da cátedra a sus rivales

Audi se enfrenta a BMW X6 y Mercedes-Benz GLE de forma magistral

Audi Q8 2020 a prueba, la SUV Coupé que da cátedra a sus rivales

Fue en NAIAS 2017 cuando conocimos al Q8 Concept un auto que nos adelantaba las intenciones de Audi para crear una SUV Coupé, que a diferencia de Q7, fuese menos familiar, pero mucho más egoísta y deportiva, una fórmula no muy novedosa, pero que había probado ser exitosa.

Sólo había un problema y es que teniendo a BMW X6 y Mercedes-Benz GLE Coupé frente a sí, Audi tenía que arriesgarse con un producto que no sólo replicara a sus rivales, sino que tenía que vencerlos en su propio juego con personalidad propia.

Por suerte, cuando a los pocos meses por fin llegó el momento de conocer la Audi Q8 de producción, la firma de los cuatro aros sorprendió con un producto tan bien logrado, que no importa que ya hayamos convivido con ella con anterioridad en Chile y Alemania, porque ahora que la manejamos en México, sigue sorprendiéndonos. Veamos por qué.

SUPERANDO LO YA HECHO

Para dar vida a esta SUV Coupé, Marc Liche, diseñador en jefe de Audi, se inspiró en el gran icono deportivo de la marca: el Quattro. Puede que a primera vista no encuentres los “easter eggs”, pero si pones atención verás que el pilar C tiene un diseño trapezoidal, emulando al mítico deportivo de los 80´s.

Al frente, destaca la enorme parrilla octagonal, que junto a unos grupos ópticos estilizados LED da una imagen agresiva, pero, limpia y elegante al mismo tiempo. Al costado llama la atención la ausencia de marcos en las puertas. Por cierto, no todo se queda en imagen, sino también la atractiva estampa viene respaldada por un coeficiente aerodinámico de 0.34 cd.

Sólo para temas netamente ilustrativos esta era la cifra que ostentaba un Ferrari F40. Nada mal su consideramos que la Audi Q8 es una gigantona de 4,986 mm de largo, 1,995 mm de ancho, 1,705 mm de alto y con 3 metros entre ejes, al mismo tiempo que en la báscula marca 2,240 kg de peso. De hecho, es apenas 66 mm más corta que una Q7.

Si por fuera la Q8 es intimidante, por dentro sigue la misma tónica combinando un diseño limpio con materiales de altísima calidad con una sorprende combinación de texturas y colores. Simple y sencillamente no hay manera de encontrarle una falla a este sofisticado y lujoso habitáculo.

Hablando de ello, literalmente quedarás apantallado al ubicarte en el puesto de mando ya que encontramos tres pantallas, comenzando por el Virtual Cockpit de 12.3 pulgadas que sustituye a los clásicos relojes análogos que solían ubicarse en el cuadro de instrumentos.

Más abajo, justo en la consola con acabado tipo piano, hallaremos dos pantallas. La superior es de 10.1 pulgadas la cual se utiliza para controlar el sistema de información, entretenimiento y la navegación. Bajo esta, hay otra pantalla de 8,6” donde el conductor puede introducir textos, gestionar el aire acondicionado y las funciones de confort. Con ello, prácticamente se elimina el uso de botones.

Ya entrados en este tema, la Q8 cuenta de serie con una larga lista de equipamiento en el que podemos resaltar el Sistema de Navegación Plus MMI con MMI touch, el cual básicamente a través de un lenguaje natural va prediciendo tus preferencias o lugares habituales, recordando hasta 400 configuraciones.

Por su parte, con la aplicación myAudi, el conductor también podrá enviar destinos de navegación, música en streaming o citas del calendario desde el teléfono hasta el sistema MMI. Por cierto, el equipo de audio 3D está firmado por Bang & Olufsen.

En cuanto al espacio interior, este es bastante generoso. Sólo para términos ilustrativos, los pasajeros viajarán tan cómodos como si fueran en un Audi A8 Largo. Y eso también incluye el equipaje, ya que la cajuela anuncia una capacidad de 605 litros, la cual se puede expandir hasta los 1,755 litros con los asientos abatidos.

ZEPPELIN DEL ASFALTO

La Audi Q8 está construida sobre la plataforma MLB Evo del Grupo Volkswagen, la misma que da vida a Porsche Cayenne, Bentley Bentayga y Lamborghini Urus. Con esta credencial no resulta extraño que estemos ante un vehículo que puede ser tan cómodo como rápido según lo requiramos. De una vez te adelantamos, la calidad de manejo está garantizada.

A nuestro país llega la versión Q8 55 TFSI, lo cual quiere decir que debajo del cofre encontramos un motor un V6 de 3.0 litros TFSI, que entrega 340 hp y 369 lb-pie de torque, mismo que se acopla a una transmisión automática Tiptronic de ocho velocidades. La tracción es a las cuatro ruedas a través de un sistema Quattro y la suspensión es neumática regulable.

Pero lo más interesante es que incorpora tecnología Mild Hybrid de 48 volts, que además de realizar las funciones de Start/Stop puede apagar el motor a combustión por 40 segundos para hacer una función de “planeo”. Además de beneficiar en el consumo de combustible, este sistema también aporta una dosis extra de “punch” vital para lograr el 0 a 100 km/h en apenas 6.2 segundos y lograr una velocidad máxima de 250 km/l (limitada electrónicamente).

Otro punto a destacar es que esta Audi cuenta con dirección en todas las ruedas, mismas que pueden girar las llantas traseras hasta cinco grados en contra de la dirección del giro a bajas velocidades para aumentar la agilidad y a velocidades más altas en la misma dirección de giro para obtener una mejor estabilidad. Esto ya lo habíamos visto en el A8, pero no deja de maravillar.

En ciudad, la Q8 resulta bastante cómoda, incluso, pese a sus dimensiones es fácil de medir. La suspensión siempre hace un excelente trabajo, aun cuando el pavimento esté ligeramente maltratado puedes ir a 50 km/h o a 180 km/h y viajarás con prácticamente la misma tranquilidad y aplomo. Es tan suave y silenciosa como un Zeppelin en el aire.

En caminos de montaña y sólo en curvas muy cerradas el peso de dos toneladas se hará ligeramente presente. La dirección que presume una gran fidelidad responde muy bien en todo momento. Ya sea por una excelente puesta a punto, pero la electrónica es casi imperceptible en su andar. Aquí hay que mencionar al diferencial que, distribuye las fuerzas al eje delantero y al eje trasero en una proporción de 40:60.

De verdad tienes que hacer una prodigiosa imprudencia para encontrar el límite, porque en general es un vehículo muy ágil y disfrutable. El sistema de frenos responde grandiosamente ante la exigencia. Por más frenadas bruscas que hicimos, nunca perdió efectividad. Sin importar la velocidad se siente segura y bien plantada, va como si fuera sobre rieles.

CONCLUSIÓN

Como se mencionó al inicio, la Q8 se mete de lleno en un segmento dominado por Mercedes-Benz GLE Coupé y BMW X6, esto sin olvidarse que pronto Porsche se unirá con la Cayenne Coupé. Pero, aunque es igual de lujosa, deportiva y personal, tiene la ventaja de ser ligeramente más confortable y práctica. Un vehículo prácticamente perfecto también tiene un precio a la altura, y es que esta Audi tiene una etiqueta de $1,419,900 (Elite) y de $1,519,900 (S line) pesos, esto, claro sin contar con los extras que se pueden añadir.  

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