Autos ecológicos

Volkswagen e-Golf, lo manejamos en Berlín

Probamos la variante eléctrica del Golf VII y promete hasta 190 kilómetros de autonomía

Volkswagen e-Golf, lo manejamos en Berlín

Berlín, Alemania. La firma teutona Volkswagen viene desarrollando desde hace algunos años toda una serie de tecnologías enfocadas en disminuir el consumo y emisiones en sus vehículos, instalaciones y procesos productivos, todo bajo el paraguas de un concepto denominado como Think Blue (en algún momento el azul se convirtió en el color elegido para relacionar los esfuerzos ecológicos de las marcas, en lugar del verde). No solo se trata de autos eléctricos o híbridos, sino también de mejorar la eficiencia de las tecnologías existentes.

Antes de ahondar más en el nuevo e-Golf, es importante hablar un poco de la estrategia planteada por Volkswagen en el terreno de las tecnologías ecológicas, en aras de entender muy bien qué papel juegan todos y cada uno de los productos que poco a poco irán llegando al mercado.

Por un lado, es claro que la tecnología existente de baterías limita bastante la autonomía de los vehículos, lo anterior ha propiciado que Volkswagen se enfoque en diseñar vehículos respetuosos con el medio ambiente, bajo tres diferentes aspectos. Por un lado, los vehículos 100% eléctricos que estarían destinados a una movilidad urbana y por lo tanto de trayectos cortos, en segunda instancia tendríamos los vehículos de mediano alcance, con un rango de unos 500 km aproximadamente y por último los de largo alcance, con una autonomía proyectada cercana a los 900 km.

Entendiendo lo anterior, es que podemos ver claramente el papel que juegan productos como el e-Golf como solución de movilidad citadina, el Golf GTE un plug –in hybrid recientemente presentado en Ginebra y que en teoría también debíamos haber manejado en esta ocasión, pero la gran demanda y escasa disponibilidad de unidades jugaron en contra de todo el grupo de mexicanos que estuvimos presentes. Por último estaría el XL1, el llamado auto exótico (tan sofisticado, avanzado y exclusivo como un Porsche 918 Spyder) de los autos ecológicos, un pequeño biplaza fabricado en fibra de carbono con un tren motor híbrido (diesel  - eléctrico) que entrega un sorprendente rendimiento de 111 km/l.

El Volkswagen e-Golf

A diferencia de otros fabricantes como Nissan o Renault que han optado por crear un modelo diferente y único como propuesta de movilidad eléctrica, con el Leaf y el Zoe respectivamente, Volkswagen cree que la mejor manera de masificar un auto eléctrico es dotándolo de aquellas características que valoran más los consumidores, así como integrarlo a una marca sólida y bien posicionada. Por esta razón, el Golf al ser el auto más vendido de Europa es el candidato ideal, es decir, el e-Golf mantiene las mismas virtudes de practicidad, comodidad, equipamiento y manejo del Golf común, pero con la pequeña gran diferencia de que es 100% eléctrico.

 

Al igual que el Golf VII que por cierto llegará a nuestro país en el transcurso del segundo semestre del año, ya fabricado en la planta de VW en Puebla, el e-Golf está montado en la innovadora plataforma MQB que prácticamente utilizarán todos y cada uno de los productos de tracción frontal con motor transversal del consorcio y que ya hemos podido conocer en modelos como el Audi A3 o los SEAT León y León SC.

El motor eroga 115 hp y 199 lb-pie de torque hasta las 12,000 vueltas y obtiene la energía de una batería de iones de litio de 24.2 kWh. Se acopla a una transmisión de una sola marcha y su velocidad máxima es de 140 km/h, mientras que alcanzar el 0 – 100 km/h le toma 10.4 segundos.

La autonomía máxima estimada es de 130 a 190 km dependiendo de las condiciones de manejo, aunque al igual que en otros eléctricos, las bajas temperaturas pueden impactar negativamente estas cifras.

En el interior, podemos encontrar todo el equipamiento necesario tales como: un nuevo sistema de info – entretenimiento muy completo que incorpora una gran pantalla táctil de 8 pulgadas, climatizador bi-zona, equipo de audio Dynaudio y volante multifunción por mencionar algunos. Unas costuras en tono azul en volante y palanca de cambios, así como algunos detalles de iluminación también en azul lo delatan como la variante eléctrica del Golf. En el exterior encontramos faros y calaveras de LEDs, rines de diseño especial que calzan unos neumáticos de baja fricción, algunos emblemas de e-Golf adelante, atrás y en los costados así como un carenado negro en donde normalmente estarían las aberturas de la parrilla.

Por lo que hace a tecnologías de seguridad el e-Golf equipa tecnologías como el Park Assist, Lane Assist, ACC, Front Assist y varias más que por cierto probamos hace poco tiempo en el CC Tech Pack.

El Manejo

Tras el volante, lo primero que destaca es la ausencia de ruidos y vibraciones, a lo largo de los años, los fabricantes han destinado gran cantidad de tiempo y recursos para lograr que la vibración y el ruido producido por los componentes mecánicos (motor y caja) de los vehículos no sean transmitidos al habitáculo. Sin embargo esta situación desaparece como por arte de magia al tratarse de un auto eléctrico, aquí no hay sonidos de ningún tipo, tampoco vibraciones producidas por el movimiento de los componentes y sin embargo todo ese desarrollo antes mencionado está presente, lo que se traduce en un confort de marcha inusitado para un vehículo compacto. Es posible circular a 80 km/h sin escuchar nada más que un leve sonido provocado por el rodamiento de las llantas.

El e-Golf además cuenta con tres modos de conducción, el primero denominado “Normal” en el que el vehículo arranca por default, poniendo a disposición del conductor toda la potencia del motor, sin embargo al cambiar a modo “Eco” la potencia disponible pasa a 95 hp y el torque a 160 lb-pie con lo que mejora la autonomía, la respuesta del pedal se modifica y el climatizador pasa a un modo de funcionamiento eficiente, por último la velocidad máxima queda topada a 115 km/h. En el tercer modo, nombrado “Eco+” la potencia disponible baja hasta los 75 hp y 130 lb-pie de torque, aquí la velocidad máxima es de apenas 90 km/h y el pedal de acelerador responde muy lento a efectos de no desperdiciar energía con acelerones involuntarios, el climatizador por su parte prácticamente queda desactivado. Sin embargo si es necesario se puede obtener la máxima potencia y velocidad en cualquier modo con tan solo oprimir el botón Kickdown, sobre todo si fuera necesario para efectuar rebases o recuperaciones con seguridad.

Cuenta además con modos de recuperación que permiten prolongar la carga de la batería, por default, cuando la palanca está en D no hay recuperación activada, sin embargo si la posicionamos a la izquierda podemos activar los modos D1, D2 y D3 que progresivamente ofrecen mayor nivel de recuperación hacia el motor, claro está que esto significa que al desacelerar el auto frena también progresivamente. Existe un último modo de recuperación que se activa colocando la palanca en posición B,  en este caso la carga es muy elevada, tanto que el auto frena muchísimo y es necesario encender las luces de freno. Si la batería está completamente cargada, el auto pasa en automático al modo de conducción D, es decir, sin regeneración activada.

De cualquier manera, el Volkswagen e-Golf se maneja y se siente muy parecido a cualquier otro vehículo al que estamos habituados, si destaca mucho la ausencia de ruido y el buen aplomo que presenta, también producto de que el centro de gravedad es más bajo, en virtud de que la batería que por sí sola pesa 318 kg va montada debajo de los asientos. En modo normal, al acelerar a fondo, la respuesta es muy buena, equiparable incluso a la de un GTI, por unos instantes el e-Golf es capaz de pegarnos al respaldo, gracias al torque instantáneo que entregan los motores eléctricos.

Adicionalmente, los propietarios del e-Golf podrán controlar diferentes funciones del auto como programar horarios de recarga, conocer estadísticas de eficiencia o encender el climatizador desde su smart pone gracias a la app disponible.

Es un hecho que el Volkswagen e-Golf no llegará a nuestro mercado, al menos no en el corto o mediano plazo, para muestra basta ver que aunque el Jetta Hybrid se fabrica en México, no lo podemos comprar. Con el GTE pasará más o menos lo mismo, sin embargo esto no  se trata de una acción punitiva o falta de interés por parte de Volkswagen, es simplemente que no existen ni el marco regulatorio o de incentivos necesarios para hacer viables estos productos. Y es que para poner en contexto, el e-Golf que saldrá a la venta en Europa a mediados de este año costará unos 35 mil euros, unos 3 mil más que un Golf Diesel de equipamiento equiparable, pero está confirmado que muchos estados ofrecerán incentivos con valor equiparable a ese monto, incluso pueden darse los casos en que sea más.

Pero no basta con eso, por ejemplo en Alemania está funcionando una enorme red de cargadores rápidos, que además obtienen la energía de medios de generación de electricidad sustentable. Incluso para aquellos que opten por este vehículo, Volkswagen pondrá a su disposición un auto de renta con motor convencional por hasta 30 días durante los tres primeros años, esto con la intención de resolver el problema de aquellos que ocasionalmente requieran viajar y recorrer distancias más grandes.

 

Manejamos el Volkswagen e Golf

Rubén Hoyo, enviado recomienda

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