Dodge Vision 2015 a prueba
08/04/2015 Reportes de Manejo

Dodge Vision 2015 a prueba

Un FIAT convertido a Dodge que le dará más presencia a la marca en el segmento de los sedanes subcompactos

Antecedentes

Con la salida de los productos Hyundai del portafolio de Grupo Chrysler o ahora llamado FCA (FIAT Chrysler Automobiles) en México, sin duda perdieron una gran parte de participación en el mercado pues dejaron de estar en uno de los segmentos más importantes para nuestro país, el de los subcompactos.

De esta forma, para este 2015, el grupo decidió apoyarse de otras marcas que pertenecen al grupo como Mitsubishi y FIAT para crecer su oferta de productos subcompactos con el Mirage, Attrage (que se vende como Dodge Attitude y cuya prueba puedes encontrar aquí) y ahora con este Vision que no es más que una adaptación del Palio sedán conocido en Sudamérica como Grand Siena y que ya se había vendido en México como Albea en otra etapa de la marca FIAT.

Cuando probamos el Dodge Attitude 2015 nos gustó cómo resolvieron el tema de realmente convertirlo en un Dodge, con parrilla diferente, centro de volante y emblemas por todos lados con el logotipo de la marca americana –sin duda algo nada barato de lograr- pero para el caso del Dodge Vision 2015, la transformación fue menos profunda y para nuestro gusto también de menor calidad ya que únicamente cambiaron los emblemas de las partes visibles y no se notan tan bien hechos como en el Attitude.

Lo cierto es que no nos queda muy clara la estrategia a seguir pues si bien necesitaban un sedán subcompacto dentro de su portafolio, ahora tienen dos: Attitude y Vision exactamente en el mismo rango de precios. Pero veamos qué tiene que ofrecer este último que por cierto únicamente cuenta con una versión.

 

Precio: $198,900 pesos

 

Características técnicas y mecánicas

Como bien dijimos líneas arriba, la arquitectura es la misma que la del palio, sólo que en versión sedán y mecánicamente recurre al tren motriz de los productos de FIAT para Sudamérica. Se trata del motor cuatro cilindros 1.6L de aspiración natural –aquel que reemplazó al veterano 1.8L hace algún tiempo- que entrega una potencia de 115 Hp y un torque de 117 Lb-pie.

La transmisión para esta única versión es la “automática” Dualogic de cinco velocidades. ¿Por qué ponemos entrecomillas el automático? Porque se trata en realidad de una transmisión manual robotizada de un solo clutch, lo que significa que no funciona con presión de aceite, sino que la computadora mueve unos actuadores para meter el embrague y cambiar de velocidad de acuerdo a cómo estemos manejando. El funcionamiento es exactamente el mismo que encontramos en el smart y de hecho es una versión mejorada de la que vimos en vehículos de General Motors cuando ésta y FIAT tenían alianza como el Corsa y Meriva pero que llevaba el nombre de EasyTronic.

En cuanto a seguridad encontramos dos bolsas de aire frontales, frenos ABS, EBD y cabeceras ajustables.

Las medidas de este sedán son de 4,290mm de largo, 1,870mm de ancho, 1,506mm de alto y 2,511mm de distancia entre ejes.

 

Confort

El equipamiento de este Dodge Vision 2015 está bastante completo con elementos de confort como controles de audio en el volante, guantera iluminada, seguros y cristales eléctricos, radio con AM/FM/CD/Bluetooth/USB, computadora de viaje y sensores de reversa. El gran problema que encontramos del interior es la calidad de ensamble y de plásticos que definitivamente dejan mucho que desear, con inclusive algunas rebabas en el tablero, uniones filosas y plásticos brillosos que a cierta hora del día no te dejan ver bien hacia enfrente por lo tanto que reflejan la luz en el parabrisas.

Sí, efectivamente como podrán ver en nuestra galería los colores del interior son diferentes a los clásicos negro y gris que encontramos en el segmento, pero también tiene demasiadas mezclas de texturas, haciendo que se vea muy cargado.

En términos de espacio, este Vision 2015 cumple muy bien, no es tan espacioso en las plazas traseras como el Dodge Attitude o el Suzuki Ciaz que probamos hace poco pero sí lo pondríamos en el mismo nivel que el Volkswagen Vento por ejemplo. Eso sí, presume de tener la cajuela más grande del segmento y con 520L no lo podemos negar pues está 10L por encima del recién lanzado Renault Logan 2015 quien era el líder en este aspecto hasta antes de la llegada del Vision.

 

Manejo

La plataforma de este auto se nota definitivamente orientada a mercados emergentes como el nuestro, Brasil, Argentina, Chile, etc. donde las calles no están en las mejores condiciones y además tiene que soportar subidas, bajadas y un poco de maltrato. Nos da la sensación de robustez y confort al mismo tiempo pues la suspensión es relajada, cómoda pero resistente.

El motor entrega una potencia muy decente, además de que cuenta con niveles de torque que le ayudan a sentirse ágil al presionar el acelerador. Pero donde empezamos a tener problemas es cuando hay que realizar un cambio de velocidad. Al ser una caja robotizada, el proceso de dejar de acelerar, meter clutch, seleccionar la marcha adecuada, soltar el embrague y volver a acelerar está a cargo de la computadora y es bastante lento. En una automática convencional nunca sientes que el auto deja de acelerar, simplemente realiza el cambio y continúa; en las de doble clutch que tienen el mismo sistema que la Dualogic pero con dos embragues es prácticamente instantáneo; así que toma un tiempo acostumbrarse al movimiento y a tener que esperar el siguiente cambio.

Claro que también se pueden realizar los cambios de forma manual mediante movimientos basculantes de la palanca pero nuestra elección favorita fue la del modo Sport en automático –que seleccionas mediante un botón en la base de la palanca- pues permite subir de revoluciones al motor más libremente y es ligeramente más rápida.

Otro problema que nos encontramos, fuente de la misma transmisión Dualogic, es cuando queremos hacer una maniobra rápida que requiere pasar de Drive a Reversa o viceversa ya que si haces el movimiento de la palanca muy rápido, la caja se niega a hacer el cambio, dejándote varios segundos a la mitad de la calle y viendo cómo los demás autos se aceran y empiezan a desesperarse, muy frustrante. Finalmente, cuando quieres llegar a estacionar el auto, no lo puedes dejar en Neutral y con el freno de mano sino que tienes que seleccionar velocidad y ahora sí apagar el motor. El problema es que cuando te subes de nuevo y quieres arrancar el auto, no te lo permite sino hasta que pasas a la posición de Neutral la palanca… definitivamente no funciona igual que una automática.

La verdad es que el resto del manejo es muy bueno, tenemos una suspensión resistente pero que absorbe bien las irregularidades del pavimento, construcción robusta, una dirección hidráulica que además inspira confianza y un comportamiento muy bueno en curvas, sólo es ese pequeño detalle de la transmisión lo que no nos deja con buen sabor de boca.

 

Conclusión

El Dodge Vision 2015 es un auto desarrollado específicamente para mercados como el nuestro y tiene un diseño que nos pareció bastante atractivo pero la verdad es que encontramos tantas cosas que no nos gustaron como los interiores, la calidad de plásticos y sobre todo el comportamiento de la transmisión que no sería para nosotros una opción si estás buscando un sedán subcompacto de alrededor de $200,000 pesos. No sólo estamos hablando del segmento en general sino que también dentro de la misma marca pues creemos que el Attitude es una mucho mejor opción (hasta tiene más versiones de dónde elegir), con todo y que tiene un motor con menos potencia.

Nos da la impresión que el Vision fue un plan de contingencia por si no podían completar el trato con Mitsubishi para comercializar el Attrage (versión sedán del Mirage) bajo la marca Dodge y que fue demasiado tarde para cancelarlo.

¿A ti qué te parece este Dodge Vision 2015?

 

 

Probamos el Dodge Vision 2015

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