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Motor de arranque: 2020 fue un año de aprendizaje, 2021 será para demostrar si aprendimos

La digitalización no puede posponerse y 2021 nos mostrará que marcas aprendieron esa lección en el difícil año que terminó

Motor de arranque: 2020 fue un año de aprendizaje, 2021 será para demostrar si aprendimos

John Lennon dijo que la vida “es lo que nos pasa mientras estamos ocupados haciendo otros planes”. El año que acabamos de vivir fue una clara demostración de esto. Los que hablaban de crecimiento tuvieron que conformarse con supervivencia. Los que pensaban recuperar mercado tuvieron que resignarse con perder poco. Pero los que actuaron de forma convencional, sin entender el cambio que en realidad implicó la pandemia, si no murieron, deben estar ahora en terapia intensiva, de la cual probablemente no salgan si no deciden cambiar de idea y, más que nada, de actitud.

En los años más recientes, la industria automotriz global ha estado preocupada con el desarrollo de vehículos eléctricos, autónomos y en el llamado “car sharing”, es decir, en el desarrollo de plataformas de autos compartidos entre muchos. Pero la pandemia y el miedo al contagio hirió de muerte a esa idea, ya que lo que se vio en el mercado luego de su reapertura en el segundo semestre, fue gente corriendo para comprar su auto particular y con ello bajar el riesgo de contagiarse en un ambiente compartido por varios, como los trenes, aviones y autobuses, o por no tantos, como los taxis, sean tradicionales o ejecutivos.

Esa fue una buena noticia para las armadoras de automóviles, pero hubo varias no tan buenas. La más obvia mala noticia fue, claro, la baja de ventas. México probablemente haya terminado 2020 con una caída cercana a 30% comparada a las ventas de 2019. Otra fue la dependencia cada vez mayor de un solo proveedor: China. En el año 2000, China era proveedora de alrededor de 5% de las partes de los autos del mundo. En 2020 ese número subió a 30%. Incluso cuando las fábricas aún estaban abiertas en este hemisferio, varios autos no pudieron ser fabricados debido a que muchas partes no estaban en producción debido al cierre de plantas de proveedores en China.

Era digital y oportunidades locales

El tema de diversificar la red de proveedores pasa por desarrollar productores locales, que tal vez hoy no tengan la estructura para competir contra gigantes como los asiáticos, pero necesitan hacer juego con las montadoras para capacitar su personal y modernizar su producción para el bien de ambos. Ni marcas ni proveedores pueden darse el lujo ni siquiera de posponer este tema de trabajo conjunto, mucho menos de ignorarlo.

Otro tema que no se puede posponer es la digitalización. Los fabricantes de autos, como todas las empresas, ya deben en este momento saber que muchos trabajadores pueden y hasta deben trabajar desde su casa, muchos incluso mejorando su productividad. La inversión en espacios colectivos de trabajo será menor y ese dinero puede ser dirigido para desarrollar, por ejemplo, la estrategia de ventas y mercadotecnia, porque muy buena parte de sus clientes vendrán de ahí, de la nueva forma de interactuar entre productores, distribuidores y clientes.

No me refiero al final de la red de distribuidores debido a las compras directas por internet, estos serán necesarios no solo para entrega y servicio, sino también para el tipo de cliente que necesita enamorarse físicamente del producto para animarse a comprarlo. Pero incluso esos antes de cruzar la puerta del distribuidor, estudian en internet las características que buscan en los dos o tres modelos entre los cuales estará el elegido final. Será una elección con mucha frecuencia basada en información obtenida en internet y las redes sociales, por lo que resulta increíble que será apenas en este 2021 cuando marcas que están entre las cinco más poderosas de México comenzarán a fijarse en ese tipo de medios.

Sí, habrá aún crisis en este año que apenas empieza y muchos piensan que será aún más dura que en 2020, pero las crisis son también oportunidades y los que las hayan tomado, los que hayan aprendido las lecciones correctas y estén listos para aplicarlas, sabrán sortear este desafío llamado 2021 con más fortaleza. Incluso, por qué no, con crecimiento.

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