Prueba de Manejo

Chevrolet Cheyenne 2019 a prueba, simplemente INMENSA

La esperada “troca” de la marca del corbatín llega a completar la oferta de Pick Ups mega lujosas

Chevrolet Cheyenne 2019 a prueba, simplemente INMENSA

Antecedentes.

La Cheyenne es un fenómeno particularmente mexicano, si bien Chevrolet ha usado alguna vez se nombre, el nombre real es Chevrolet Silverado, mismo caso pasa con la Ford Lobo, que en México es ampliamente conocida y cuyo nombre de pila es Ford F150.

Las Pick Ups Chevrolet siempre han tenido una supremacía sobre sus competidoras estadounidenses, una de las características más notables que han creado una reputación con estos vehículos de Chevrolet es la suspensión, así pues las “Cheyennes” han sido las más confortables y aguantadoras, pero como la competencia es muy fuerte Chevrolet decidió reinventar la Cheyenne y aquí tenemos la prueba, y además podrás compararla con la Ford Lobo y la RAM 1500 que tampoco se han dormido en sus laureles y le han presentado una férrea competencia y eso es bueno por que al final el que sale ganado es el comprador.

La Cheyenne 2019 creció en todas sus dimensiones y capacidades, antes de hablar al detalle conozcamos las enormes dimensiones de la versión High Country que acabamos de probar.

Precios - Lanzamiento

Silverado WT 4X2 (doble cabina): $633,900

Silverado WT 4X4 (doble cabina): $654,900

Cheyenne RST 4X4: $845,800

Cheyenne Trail Boss 4X4: $911,900

Cheyenne LTZ 4X4: $978,300

Cheyenne High Country 4X4: $1,073,400   

El Tamaño

Las dimensiones son 6,126 mm de largo y creció 283 mm, de alto mide 1,986 mm y es 102 mm más alta que el modelo anterior, la anchura es de 2,062 mm y creció 30 mm, la distancia entre ejes es de 3,987 mm y el modelo 2019 aumentó 342 mm con respecto a la 2018. El peso es de 2,454 kilos y se redujo 64 kilos gracias al uso de materiales y aleaciones más ligeras.

 

El tren motor

Si bien las pick ups de Chevrolet ofrecen una gama de motores de seis y de ocho cilindros, la versión High Country monta el más grande disponible, y me refiero a un V8 de 6.2 litros de inyección directa, con la etiqueta EcoTec3 que nos entrega 420 caballos de fuerza en el rango de las 5,600 vueltas y una genera un torque de 460 lb-pie a las 4,100 revoluciones. Una de las novedades es la nueva caja automática de 10 de cambios. El motor cuenta con la tecnología de desconexión de cilindros, lo que puede detonar en consumos muy decentes en trayectos de autopista, y me refiero a consumos decentes anteponiedo el enorme tamaño del motor y las gigantescas dimensiones de la Cheyenne, y ya que hablamos de los desempeños en carretera es prudente comentar que la capacidad de remolque es de casi 5,500 kilos. ¡Más del doble de su peso!

Interiores

Ya que analizamos el exterior y las dimensiones conozcamos los interiores, amplios y llenos de amenidades, con una buena combinación de materiales y por que no decirlo, también de unos plásticos duros y baratos que desentonan en la parte baja del tablero.

El cuadro de instrumentos es análogo, con una pantalla central y nos ofrece muchísimas opciones de conexión, Usb2, UsbC, aux, toma corriente casera, toma corriente de encendedor y un “pad” de inducción de carga inalámbrica. Las tapicerías son de piel a dos tonos –chocolate y café-, con los emblemas de High Country bordados en las cabeceras y un inmenso quemacocos eléctrico. Gracias a la ganancia en dimensiones la segunda fila de asientos es amplia y sumamente cómoda, incluso tiene unos guarda objetos de buenas dimensiones ocultos en los respaldos de la banca posterior.

Infoentretenimineto

Cuenta con una pantalla táctil de ocho pulgadas, en donde se controla prácticamente todo lo que el conductor y los pasajeros puedan requerir, me refiero a la sintonización del radio, o a la reproducción de música de algún teléfono inteligente enlazado, es compatible con Android Auto o Apple CarPlay, y ofrece el sistema OnStar 4GLTE que además de proveer el sistema de asistencia personal a bordo, al tener su propio plan de datos la Cheyenne se convierte en un “Hot Spot”

¿La carga?

En el remoto caso de que el comprador use su Cheyenne para cargar también hay buenas noticias, ya que con el refuerzo estructural, ahora la batea es la más grande del segmento de las “Full Size” y puede cargar 952 kilos. Algunos hitos interesantes y bastante celebrables en el área de carga son las inteligente soluciones que propone esta Pick Up, el primero y el más destacable es el accionamiento eléctrico de la tapa de la batea, mediante un botón en el control remoto, que se presiona y la tapa se abre suavemente –de hecho la cadencia de la apertura me recuerda a aquellos decks de audio casero, casi profesionales, que así se abrían para que pudiéramos sacar el “cassette” y lo votearámos, para cerrar la batea solo basta con cargar ligeramente la tapa y el mismo mecanismo eléctrico que la abrió la cierra suavemente. Otro gran detalle muy bien pensado son unas muescas en la defensa trasera, que sirven de escalones, para subir a la batea que cuenta con muchas presillas de sujeción a lo largo y ancho para acomodar la carga. Los estribos laterales también tienen un modo de acceso a la batea por los costados, y apretando un botón se recorren y nos sirven de escalón también. ¡Muy bien pensado!

Tras el volante

Después de conocer las dimensiones, los espacios y las novedades hay que manejarla, y para ello dispusimos una ruta mixta, cuidad, autopista con altitudes superiores a los tres mil metros sobre el nivel del mar y un tramo de terracería sin llegar a ser un Off Road extremo.

El comportamiento en cuidad era más que predecible, las inmensas dimensiones hacen que el manejo sea un poco inquietante –para los autos a los lados- por que es realmente grande. Si se tiene experiencia en vehículos de esas dimensiones el manejo es sumamente cómodo, casi como el de un auto compacto, ya que gracias a la altura y el tamaño de los espejos se puede ser hasta ágil en el tránsito, aunque no lo parezca.

En autopista –sobre todo en las subidas- es donde se agradecen las 460 lb de torque, ya que nuestra Cheyenne acomete sin pausa y si lo queremos puede hacerlo a ritmos de 140-160 km/h un hecho no muy inteligente, aunque la masa en inmensa responde muy poco errática, la carrocería no rola en demasía y si el camino es malo no se vuelve demasiado nerviosa, en rangos normales de velocidad crucero la calidad de marcha es suave y las reacciones sumamente predecibles y a la hora de frenar, eso si hay que hacerlo con vigor, ya que detener dos toneladas y media nos es cosa simple, los frenos no presentan fátiga pero si hay que aplicarlos con firmeza.

Off Road

La puesta a punto de la High Country está completamente preparada para ir a visitar a las rocas y los malos caminos, y en esta ocasión no decidimos probar el sistema 4X4 por que las llantas con las que viene equipada están enfocadas a un uso en pavimento y aunque es completamente capaz de acometer brechas su enorme distancia entre ejes la pone en desventaja en terrenos muy complejos en donde un vehículo más corto pasa sin problemas. Los controles de activación del sistema 4X4 están localizado en el lado izquierdo del tablero, y cuentan con las funciones básicas y para elegirlas se gira una perilla, y toda la gestión de acoplamiento de los diferenciales es electrónica.

Conclusión

¡La Cheyenne Apá! -tenía que decirlo aunque sea una vez- es un vehículo capaz, moderno y hasta refinado si es que en el segmento se vale el término. El diseño exterior es simplemente imponente, es coherente y práctica. He de ser honesto y la experiencia a bordo sigue siendo mejor la de la Pick Up Ram Limited y no con esto pretendo decir que los acabados de "La Cheyenne Apá" ¡lo dije otra vez! Sean malos, al contrario mejoró mucho pero aun le falta.

Como lo comenté al inicio de esta prueba, en la guerra de la Pick Ups “Full Size” el que sale ganado es el comprador, ya que la competencia es tan férrea entre las tres estadounidenses, que los niveles de lujo, desempeño y habitabilidad son enormes.

No se nos olvide que el cliente que ve a una Cheyenne High Country como una opción, está dispuesto a firmar un cheque por más de un millón de pesos mexicanos

Chevrolet Cheyenne 2019 a prueba

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