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Chevrolet Cheyenne 2019, conoce a detalle la nueva generación de esta pickup

Mejorada apariencia y lista para el trabajo duro

Chevrolet Cheyenne 2019, conoce a detalle la nueva generación de esta pickup

Si bien en nuestro país las pickups más vendidas son las de tamaño medio, nadie puede negar que las más deseadas son las grandes, y es justo ahí es donde tenemos la rivalidad más cerrada debido a que son tres los modelos los que acaparan el mercado, aunque realidad son cinco los modelos disponibles. En México, la que más reconocimiento tiene para propios y extraños es la Chevrolet Cheyenne, por dos factores: uno de ellos es el legado; y el segundo la fama obtenida por la frase “¿y la Cheyenne Apá?, proveniente del lanzamiento de la generación anterior.

Para esta nueva generación, la Cheyenne está disponible en cuatro versiones: RST, Trail Boss, LTZ y High Country. En el caso de las primeras tres habita un motor V8 de 5.3 litros  con 355 hp y 383 libras-pie de torque, encaminado por una caja automática de ocho velocidades, mientras que la última variante equipa un V8 de 6.2 litros con 420 hp y 460 libras-pie de torque, así como una caja automática de 10 velocidades.

A sabiendas que de la vista nace el amor, esta vez Chevrolet dijo adiós a la sobriedad para arriesgarse a crear una pickup con un diseño agresivo, robusto y al mismo tiempo aerodinámico. Una prueba de lo atractiva que es esta pickup, es que incluso la parte de posterior dejó de ser aburrida gracias a las soluciones estéticas de las calaveras, portón y defensas con escalones incluidos.

Lejos de estas soluciones de diseño que la hacen ver más moderna que nunca, las dimensiones también fueron alteradas para lograr una caja de carga con más volumen

y capacidad de carga -269 litros y 148 kilogramos más que su antecesora-, así como una segunda fila de asientos con mayor espacio para los pasajeros, incluso ofrece más espacio que una Heavy Duty. Aun con este incremento en la carrocería, la nueva Cheyenne es más ligera que su predecesora, esto de inmediato se traduce en una mejor relación peso/potencia, misma que en la practica se convierte en una aceleración superior y en un menor consumo de combustible.

Encima de estas perfecciones, la nueva Cheyenne adopta otra serie de elementos y tecnologías enfocadas a un mejor manejo, ejemplo de ello, es la transmisión de ocho o diez velocidades, ajustes en la suspensión, un selector de modos de manejo y el sistema de desactivación de dos a seis cilindros. Una de las maneras de comprobar la dinámica de conducción superior es que en caminos virados y en pendientes se olvida el monumental tamaño de la carrocería.

Además de diferenciarse del nivel de equipamiento -tapicería, quemacocos, asientos eléctricos y ventilados/calefactables, sistema de navegación, accionamiento eléctrico del portón trasero-, estética y funcionalmente, cada una de las cuatro versiones varían por el nivel de lujo, capacidades off-road, decoraciones en el interior e exterior, así como por las capacidades de carga y arrastre.

Debido a que se trata de una nueva etapa en la historia de la Cheyenne, los cambios que hay respecto a su antesucesora son más que relevantes. Al tratarse de un vehículo destinado a la carga, una de sus grandes evoluciones la podemos encontrar en la caja, que ofrece un mayor volumen de capacidad respecto a su predecesor y a la competencia. De paso, además de recibir más volumen, la batea recibe un piso de acero de alta resistencia con el objetivo de aumentar el aguante.

Continuando con esta parte esencial de toda pickup, tenemos que existe una importante solución en el accionamiento de la tapa de la caja. A diferencia de antes donde había que hacer fuerza para sostener el portón para su apertura y cierre, ahora todo es más sencillo. Basta oprimir un botón para que la compuerta baje y suba de una manera suave. Igualmente, puede operarse de manera remota desde el llavero o mediante un botón situado en el tablero. Otras novedades disponibles en la caja es la iluminación de LED, una toma de corriente de 120 volts y los escalones situados en las esquinas de la defensa trasera.

Algo que también es de llamar la atención en la nueva generación de la Cheyenne, es que a pesar de ser un vehículo más grande (41 mm), es poco más de 200 kilogramos más ligera gracias al uso extensivo de materiales mixtos y procesos de fabricación avanzados. Esta dieta no solo queda registrada en la báscula, sino que también es perceptible en la conducción. Ahora, desde el despegue es posible alcanzar una mayor velocidad en menor tiempo, ya que al mejorar la relación peso/potencia la respuesta del vehículo es más eficaz. Resulta impresionante como aún con las dimensiones, la capacidad de aceleración es drástica. Digamos que hay mucho poder de sobra para las tareas de carga y arrastre, aun así con el lastre en la parte posterior, el empuje de la camioneta es más que suficiente para ir con la batea llena de carga, o bien, llevando un remolque.

Pero como lo mencionamos anteriormente, gracias a la modernización en las pickups, tal como sucede como en los muscle cars del día de hoy, el desempeño no solo está basado en la cantidad de caballos y fuerza, sino que también en el confort de marcha. Si bien la anterior Cheyenne ya ofrecía una manejo menos tosco a lo acostumbrado, la nueva generación da un salto enorme cuando se habla de la suavidad. Quedó en el olvido esa sensación de brincoteo cuando no existía carga en la caja. Esta vez todo es distinto, pues el rebote de la de carrocería es casi imperceptible. Lo anterior se debe a la rigidez del chasis y que la suspensión fue mejorada para lograr una mayor absorción y por ende hacerla menos dura. Aunque se trata de un sistema de suspensión trasera totalmente diferente, bien podemos decir que el manejo es parecido al de una Suburban.

Aunado a este manejo suave, estable y poderoso, el  consumo de gasolina también entra en el apartado de mejoras de la Cheyenne. Y es que al ser más ligera y adoptar una serie de tecnologías como el sistema de desactivación de los cilindros, dependiendo de las necesidades inmediatas, el sistema de apagado y encendido del motor, así como la transmisión automática de 10 velocidades trabajan en conjunto para que el consumo de gasolina no sea tan descabellado. Hay que tener en cuenta que se trata de un vehículo de más de 2.5 toneladas accionado por un enorme motor V8 de 6.2 litros.

Sumado a todas estas mejoras en el manejo y eficiencia, también hay que destacar que al disponer de una carrocería más grande, no solo existe una caja de carga con más volumen, sino que también dispone de una cabina con un espacio tremendo, sobretodo para las piernas de quienes viajan en la fila trasera. De paso, la arquitectura del tablero fue mejorada en términos de calidad y rediseñada, aunque debemos decir que la evolución no fue tan drástica, lo que hace que siga manteniéndose sobria.

Lo que si es que con tremendo interior, cada uno de los espacios y huecos han sido aprovechados al máximo. Es por ello que tenemos múltiples compartimientos para guardar de una caja de herramientas hasta un lápiz. Igualmente, tenemos a nuestra disposición entradas USB, tomas de corriente de 120 volts, una serie botones que accionan ciertos elementos del vehículo, como la apertura de la compuerta, por ejemplo, una pantalla táctil y, en el caso de la versión High Country, un impresionante sistema de sonido Bose y carga inalámbrica de teléfonos.

Encima de todo lo anterior, podemos decir a título personal que hoy en día, la Chevrolet Cheyenne 2019 es la que ofrece la imagen más atractiva del segmento. Al verla de frente es una pickup que impacta por la enorme postura y los trazos marcados que existen en los faros, parilla y defensa, mismos que fueron pensados para dar un aspecto más rudo y mejorar la aerodinámica del vehículo. Algo que también es de llamar la atención de esta pickup es el gran trabajo de diseño de la parte posterior. Por medio del trazo de las calaveras, la defensa con elementos funcionales y la tapa con el logo de Chevrolet, hacen que la parte posterior ya no sea igual a todas las pickups.

Por todo lo anterior, podemos decir que la lucha entre las pickups grandes estará más cerrada que nunca, por ende la toma de decisión será difícil si es que no se tiene una marca predilecta. Si lo que se busca es una camioneta que se incline más ser un vehículo “aguantador” entonces una de las opciones a considerar en la tercia de ases que existen de pickups, actualmente, la Cheyenne es la opción número uno.

Chevrolet Cheyenne - conociendo a fondo sus capacidades

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