Fue a finales del año pasado cuando Stellantis confirmó que el Alfa Romeo Junior 2026 llegaría al mercado mexicano. En ese momento, se nos adelantó una unidad llena de camuflaje, pero por fin, tras algunos meses de espera, por fin, el modelo de accedo de la marca del Biscione arranca ventas en nuestro país.
Para conocerlo, la firma italiana realizó una ruta de manejo que partió desde Santa Fe, en la Ciudad de México, con dirección a San Miguel de Allende, Guanajuato. Antes de empezar con las impresiones de manejo, vale la pena hacer una recapitulación de las principales características de este crossover.
Para empezar, tenemos que originalmente este modelo se iba a llamar Milano, pero por disputas legales, la marca se vio obligada a recuperar una denominación histórica que nació en 1966 con el GT 1300, orientada originalmente a un público joven que buscaba exclusividad y un manejo brillante.

Regresando al Junior 2026, tenemos que el diseño exterior es una declaración de principios del Alfa Romeo Centro Stile, donde destaca la "coda tronca" o cola truncada. Esta solución estética, inspirada en el legendario Giulia TZ de los años sesenta y propuesta por el diseñador Ercole Spada, tiene una función aerodinámica crucial para reducir el arrastre. Un detalle que gusta son las salidas de escape doble completamente funcionales.
Con una longitud de 4.17 metros, el vehículo presume formas musculosas en las salpicaderas y el icónico scudetto frontal, que varía entre "Caligrafía" o "Progresso" según el nivel de equipamiento. Mismo caso para los rines de 18 pulgadas, que en el caso de la versión Ti están disponibles unos llamados “Petali”, mientras que para la variante Ti Performance se ofrece los “Fori”. Francamente, las fotografías no le hacen justicia a este modelo, ya que, en vivo, luce mucho más atractivo.
Al interior, la cabina está orientada totalmente hacia el conductor, manteniendo el ya clásico diseño de "telescopio" en el panel de instrumentos. La atmósfera es tecnológica y deportiva. Si bien los acabados son buenos, y son una notoria evolución frente a modelos como el Giulietta, no terminan por destacar. Se extrañas plásticos suaves al tacto en el tablero o paneles de las puertas.

A descaro, tenemos diversos “easter eggs”, como el Biscione impreso en los laterales del tablero, así como en la parte superior. Esto sin olvidarse de las y salidas de aire acondicionado con forma de quadrifoglio. En la versión Ti Performance, destacan unos muy bonitos asientos Corsa, firmados por Sabelt.
En el apartado de equipamiento tecnológico, el Junior incorpora un ecosistema digital doble con pantallas de 10.25 pulgadas tanto para el clúster de instrumentos como para el sistema de infoentretenimiento. Este último es altamente personalizable, permitiendo gestionar funciones mediante una interfaz intuitiva similar a la de un smartphone. Además, ofrece conectividad inalámbrica para Apple CarPlay y Android Auto, junto con un cargador por inducción para dispositivos móviles.

La seguridad es uno de los pilares más sólidos de esta propuesta, equipando de serie hasta siete bolsas de aire y una estructura de aleaciones de alta resistencia. En cuanto a asistencias, integra el paquete ADAS de nivel 2, que incluye control crucero adaptativo, alerta de colisión frontal y sistema de frenado autónomo. También suma sensores de 360 grados y una cámara de reversa de 180 grados para facilitar las maniobras de estacionamiento en espacios reducidos.
Pese a sus dimensiones compactas, la gestión del espacio es notable, ofreciendo una cajuela con una capacidad de 415 litros. Si se requiere mayor volumen de carga, los asientos traseros se pueden abatir para alcanzar hasta 1,280 litros.
Alfa Romeo Junior 2026: Manejo y consumo
Mecánicamente, el Junior apuesta por una arquitectura híbrida de 48V. El conjunto utiliza un motor de 1.2 litros turbo de tres cilindros bajo el eficiente ciclo Miller, que trabaja junto a un motor eléctrico de 21 kW integrado en la transmisión. Esta configuración entrega una potencia total de 145 HP y un torque de 170 lb-pie, enviando la fuerza al eje delantero mediante una caja automática de doble embrague de seis velocidades. En el caso del Ti Performance se incorporan paletas de cambio detrás del volante.

El desempeño dinámico está respaldado por el selector de modos de manejo Alfa D.N.A., que permite ajustar la respuesta del acelerador y la dirección entre los modos Dynamic, Natural y Advanced Efficiency. La suspensión, de tipo McPherson al frente y eje torsional atrás, ha sido calibrada por el mismo equipo responsable del Giulia GTA, buscando la dirección más directa del segmento.
En específico, nuestro primer contacto fue con la versión de acceso Ti, la cual, a diferencia de la Performance, cuenta con asientos tapizados en una combinación de piel y tela con diseño "Spiga", los cuales ofrecen ajuste eléctrico y una función de masaje para el conductor. Sin embargo, carecen de ese agarre deportivo de los Corsa. También se extrañan las paletas de cambios, así como un sonido de escape ligeramente más ronco.
No obstante, el comportamiento del Ti en ciudad es ágil, beneficiándose de una dirección rápida que facilita el zigzagueo entre carriles y el ajuste preciso de la suspensión. El manejo, me recuerda más a un auto alemán que a uno italiano. La transición entre el motor de combustión y el eléctrico es casi imperceptible, brindando una aceleración que, si bien apenas califica de ágil, es progresiva y bastante lineal. Según, la ficha técnica, logra acelerar de 0 a 100 km/h en 8.9 segundos.

La eficiencia de combustible es otro de sus puntos fuertes, con un rendimiento combinado que alcanza hasta los 20.7 km/l en condiciones controladas. Francamente, todo el tiempo viajamos muy por encima de los límites legales, y, aun así, obtuvimos un consumo de 15 km/l. Nada mal.
Algunos detalles a mejorar tienen que ver más con el ensamblado, ya que superando los 130 km/h el viento llega a filtrarse más de lo que uno esperaría en el segmento. Mismo caso para un sonido parásito, que se hizo presente cuando circulábamos en un camino empedrado. Pero bueno, este auto es italiano…
Alfa Romeo Junior 2026: Precios, versiones y rivales

La versión de entrada, el Alfa Romeo Junior Ti, tiene un costo de $695,900 pesos. Por su parte, la variante Ti Performance, que suma detalles estéticos y de equipamiento más agresivos, se ubica en los $755,900 pesos. Con ello, tiene un precio bastante competitivo frente a modelos que en teoría serían sus rivales como Audi Q2 Dynamic 35 TFSI tiptronic o MINI Countryman C. Sin duda, si estás buscando un excelente vehículo de representación, que sea muy llamativo, y eficiente, al mismo tiempo que cuente con una buena tecnología, sin duda debes de voltear a ver este crossover italiano.