General Motors eligió Brasil como escenario para el debut mundial del nuevo Chevrolet Sonic 2027, un modelo que cambia por completo su propuesta frente al sedán y hatchback que conocimos en el pasado. Esta nueva generación adopta el formato de SUV coupé, con el que la marca busca competir en uno de los segmentos de mayor crecimiento en América Latina.
El planteamiento del Sonic 2027 se aleja de su enfoque original para convertirse en un vehículo con mayor presencia visual y una ejecución más cercana a productos de categorías superiores. La estrategia contempla su lanzamiento comercial a partir de mayo en Brasil.
Uno de los aspectos más relevantes del desarrollo es que el modelo fue concebido completamente en un entorno virtual, apoyado por herramientas de inteligencia artificial. Este proceso permitió optimizar desde etapas tempranas el trabajo entre diseñadores e ingenieros, logrando proporciones más precisas y superficies mejor integradas.

En diseño, el nuevo Sonic toma referencias de modelos recientes como el Chevrolet Equinox EV, adoptando un lenguaje más moderno y alineado con la tendencia global de SUVs de la marca. El frente destaca por una parrilla dividida en dos niveles y una firma luminosa LED que integra luces diurnas y direccionales en un solo elemento.
Los faros principales utilizan proyectores para luces altas y bajas, lo que permite mejorar la capacidad de iluminación frente a sistemas tradicionales. A esto se suma una configuración aerodinámica que incluye aperturas funcionales para la refrigeración de frenos, así como faros de niebla de diseño discreto integrados en la parte baja.

De perfil es donde se aprecia mejor la esencia de SUV coupé. La caída del techo es más pronunciada que en un utilitario convencional, mientras que la parte trasera extendida lo separa de los hatchbacks con estética aventurera. También integra rieles en el techo con capacidad de carga de hasta 50 kg.
La carrocería incorpora molduras en la parte baja y salpicaderas, lo que protege zonas expuestas y aporta una imagen más robusta. Dependiendo de la versión, equipa rines de 17 pulgadas con diseños específicos, algunos con detalles en rojo inspirados en las ediciones deportivas de la marca.

En la parte trasera, el diseño privilegia la anchura visual mediante una disposición horizontal de los elementos. Las luces traseras de LED tienen un efecto tridimensional y se conectan visualmente a través de una barra segmentada. Además, se optimiza el espacio de la cajuela gracias a la extensión de la tapa posterior, sin comprometer la visibilidad.
El interior presenta un enfoque más tecnológico. Destaca el sistema denominado Virtual Cockpit, que integra el cuadro de instrumentos digital con la pantalla multimedia. El tablero utiliza líneas horizontales para generar mayor sensación de amplitud, mientras que los materiales incluyen superficies suaves al tacto en zonas clave.

Aunque la marca no detalló cifras de potencia o torque, sí confirmó que el Sonic contará con motorizaciones turbo, lo que sugiere un enfoque en eficiencia y desempeño dentro del segmento. La arquitectura utilizada es modular global de GM, adaptada con dimensiones específicas: 4.23 metros de largo, 1.77 m de ancho y 1.53 m de alto.
Dentro de la gama de la marca, el Sonic se posiciona por debajo de Tracker. Su producción se llevará a cabo en la planta de Gravataí, en Brasil, una instalación enfocada en vehículos de alto volumen. En México, el nombre Sonic tiene antecedentes importantes. Entre 2012 y 2018, el modelo se vendió como sedán y hatchback, incluso con producción en Ramos Arizpe.