Estamos a unas horas de que Ford y Red Bull presenten el monoplaza con el que correrán en la temporada 2026 de la Fórmula 1, sin embargo, en los días previos las tensiones entre los ejecutivos de Ford y General Motors subieron un poco de tono, criticando cada uno al proyecto contrario en la Máxima Categoría.
Ford y General Motors son los dos fabricantes automotrices más grandes de Estados Unidos, con más de un siglo de rivalidad y batallas año por año para tener los vehículos más vendidos en la Unión Americana, así que la llegada de ambos, con proyectos distintos a la Fórmula 1 para este 2026 volvió a encender la mecha para reavivar este enfrentamiento.
La firma del óvalo azul regresa a la F1 como proveedor de motores, en un proyecto conjunto con Red Bull Racing. Ford es el tercer motorista más exitoso de la serie, sólo detrás de Ferrari y Mercedes. Por su parte, GM llega (de la mano de Cadillac) por primera vez como constructor, en un proyecto gestionado por TWG Motorsport, quienes tienen mucha experiencia en categorías como IndyCar, pero controlado por General Motors.

Antes de este proyecto, Cadillac participó como proveedor de motores en las 500 Millas de Indianápolis de 1952 y 1953, cuando esa carrera era parte del calendario de la Categoría Reina.
Así que este contexto encendió los comentarios de algunos directivos, específicamente de Dan Towriss, CEO del Cadillac F1 Team.
“Nuestros acuerdos son totalmente diferentes. Uno es un acuerdo de marketing, con un impacto mínimo, mientras que General Motors es accionista, están profundamente integrados desde el punto de vista de la ingeniería y estuvieron involucrados desde el primer día”.
Esto sólo hizo que Bill Ford, presidente ejecutivo de Ford Motor Company afirmara que los comentarios de Towriss son totalmente absurdos y de risa.
“Me quedé atónito ante los comentarios tan absurdos, que incluso me hicieron reír. Diría que, en realidad, es al revés. Llevan un motor Ferrari. No un motor Cadillac. No sé si tienen empleados de GM en el equipo de carreras”.

Por su parte, Will Ford, hijo de Bill y encargado de la división Ford Performance, aseguró que las declaraciones de Towriss están muy lejos de la realidad.
“Tomamos la decisión muy deliberada de formar Red Bull Ford Powertrains como una auténtica alianza técnica que realmente complementa el audaz esfuerzo que Red Bull realizó para desarrollar su propia unidad de potencia.
“Encontramos las áreas en las que Ford puede complementar de forma única las habilidades y capacidades de Red Bull, dado el tamaño, la amplitud y la experiencia técnica de nuestra organización”.
Ford y Red Bull tienen un acuerdo de motores de 2026 a 2030, donde ambos comparten el trabajo técnico con instalaciones en Detroit y Milton Keynes, Inglaterra. Por su parte, Cadillac firmó un acuerdo de proveeduría con Ferrari para usar su motor entre 2026 y 2028, planeando introducir el motor General Motors para la temporada 2029.