Autos clásicos

Conoce el Mazda 323 4WD, el ancestro del nuevo Mazda3 Turbo

Hoy todo el mundo habla del Mazda3 Turbo con tracción integral, aquí te presentamos a su abuelo

Conoce el Mazda 323 4WD, el ancestro del nuevo Mazda3 Turbo

Antes de entrar en la historia específica del abuelo del ahora muy famoso y esperado Mazda 3 Turbo AWD 2021, escudriñemos un poco en la historia de la marca dentro el ámbito del Rally Mundial, mejor conocido como WRC.

A inicios de los años ochenta se funda en Bélgica el Mazda Rally Team Europe, dicha empresa creada por Achim Warmbold construye un RX-7 Evo que cumplía las especificaciones del Grupo B de FIA, con motor rotativo que entregaba 300 hp y 270 Lb-pie de torque. En 1985 a manos del piloto Ingvar Carlsson el equipo consigue un tercer lugar en el Rally de la Acrópolis.

RX-7 Evo de Ingvar Carlsson
La matriz de Mazda
en Japón no ponía mucho entusiasmo e interés en el RX-7, pero vio con buenos ojos el deseo del equipo por construir un vehículo homologable para el Grupo A -que en esos años no era muy importante, dada la espectacularidad y la descomunal potencia y velocidad de los autos del Grupo B.

Así pues se desarrolla una versión de competencia del 323, cuyas prestaciones eran discretas, unos meses después Mazda en Japón devela un 323 con una motorización Turbocargada y un sistema de tracción integral, que venía como anillo al dedo para los planes de crecimiento del equipo, pues el Grupo A de la FIA estaba enfocado a equipos privados y a jóvenes tripulaciones que incursionaban en el mundo del rally.

Los Autos del Grupo B eran descomunalmente potentes, muy rápidos y altamente peligrosos, al grado que los aficionados empezaron a llamar al Grupo B como los “Widow Makers” (hacedores de Viudas).

En 1986 durante el Rally de Córcega la tripulación del Lancia Delta S4 conformada por “Henka” Toivonen y Sergio Cresto fallece en un lamentable accidente y es justo después de ese hecho que la FIA decide cancelar definitivamente el temido Grupo B, por considerarlo extremadamente peligroso.

“Henka” Toivonen y Sergio Cresto posan junto al Lancia Delta S4
La cancelación del Grupo B le dio una importante atención al Grupo A, en donde Mazda con su 323 era la única marca que tenía un auto completamente desarrollado y homologado para el Grupo A.

El 323 4WD GTX, llamémosle comercial, ofrecía una potencia discreta de 140 hp y para poderlo homologar tenía que tener una producción de cinco mil vehículos idénticos de ese año-modelo. La versión homologada para rallies entregaba 250 hp -nada parecido a las descomunales potencias de los Grupo B-, pero gracias al sistema de tracción integral y las cotas reducidas resultó bastante ágil y pronto se volvió favorito de muchos pilotos.

323 4WD GTX
Desde su año debut, en 1986 hasta 1994 desfilaron grandes tripulaciones a bordo del 323 -en sus dos versiones, el 4WD, el GTX y más tarde el GTR. Nombres connotados en el mundo del WRC se leían en los vehículos del equipo Mazda Rally Team Europa, con sede en Bruselas Bélgica, tales como: Ingvar Carlsson, Timo Salonen (Campeón del WRC en 1985), Hannu Mikkola (Campeón del WRC en 1983), Rod Millen -hermano de Steve, un famoso preparador de Nissan-, Jesús Puras o Tommi Mäkinen -quien sumó en su brillante trayectoria cuatro campeonatos mundiales de Rally con diversas marcas y que hoy es el manda más del equipo del WRC de Toyota.

Hoy los 323 son nostálgicas y quizá poco conocidas piezas fuera del gremio del WRC, un ejemplar homologado para rally debe costar entre 50 y 60 mil euros.

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