Chevrolet Traverse 2018 a prueba
15/02/2018 Reportes de Manejo

Chevrolet Traverse 2018 a prueba

Comodidad, espacio y equipamiento hacen de la Traverse una de las más destacadas de su segmento

Chevrolet Traverse - Donde el interior es lo que cuenta | Autocosmos

En su segunda generación, la Chevrolet Traverse, que dicho sea de paso, es hermana de las GMC Acadia y Buick Enclave ha madurado sorprendentemente bien. Y es que mientras en su primera iteración era un producto con diseño controvertido y notables áreas de oportunidad en aspectos como materiales y acabados, o bien, habitabilidad en la tercera fila, para esta nueva entrega, las cosas son completamente distintas.

La Chevrolet Traverse 2018 es un producto bien logrado en el interior, espacioso, refinado y con una propuesta bastante atractiva. Sin embargo, la pregunta importante es. ¿Es lo suficientemente buena como para tomar un rol protagónico en su competida categoría?

Precio: $806,900 pesos

Estéticamente, la Chevrolet Traverse 2018 incorpora los rasgos de diseño que hemos visto los modelos más recientes de la marca, como Malibu o Equinox destacando la parrilla de formas geométricas y trazos marcados en cofre y costados, así como grupos ópticos delgados y alargados tanto adelante como atrás.

Las medidas son 5.18 metros de largo, 2 metros de ancho y 1.80 de alto, lo que explica la buena habitabilidad interior.

Sorprendente mejora en el interior

Puertas adentro, lo primero que destaca es el salto cuántico en cuanto a calidad de materiales y ensamble. Y es que la primera generación tenía un interior plasticoso que no estaba a la altura de los requerimientos del segmento. Sin embargo, eso es historia y en esta segunda generación, la Chevrolet Traverse es un producto bien logrado, con plásticos suaves al tacto en parte frontal y superior del tablero, mientras que la parte baja, aunque se trata de un plástico rígido, no es malo.

En materia de equipamiento encontramos un display táctil a color de 8” con interfaz Chevrolet MyLink que cuenta con navegador, compatibilidad para Apple carplay y Android Auto, así como uno de los elementos diferenciadores más atractivos de GM en la actualidad. El sistema de telemática Onstar con 4G que es capaz de enlazar hasta siete dispositivos.

Evidentemente, otros elementos de conveniencia como el volante multifunción, climatizador automático de tres zonas o el quemacocos que es panorámico, pero está seccionado en dos están presentes.

Hay un ausente que sorprende mucho, debido a que lo hemos visto en otros productos de GM con mucha frecuencia y cuya adopción en otras marcas también está creciendo mucho, me refiero al cargador por inducción. La Chevrolet Traverse 2018 no lo incorpora, o por lo menos yo no lo encontré.

En la segunda fila, el espacio es 7% más grande en comparación con la generación anterior, esto debido a que la distancia entre ejes es 50 mm mayor. Dependiendo de la versión, la segunda fila puede ser de banca corrida o bien asientos individuales.

Con el asiento recorrido hasta atrás, el espacio para piernas es gigantesco, mientras que, al colocarlo hasta adelante, aún queda espacio suficiente para un adulto de talla media. Y si la segunda fila se queda en dicha posición, en la tercera fila pueden viajar perfectamente pasajeros adultos también, lo cual es una gran noticia. Y es que tradicionalmente, las SUVs de tres filas se caracterizaban por sacrificar mucho el espacio para los ocupantes de la tercera banca, tanto así que comúnmente se conocían como plazas exclusivas para niños.

Sin embargo, y aunque la habitabilidad en la banca posterior es buena, solo es suficiente para dos adultos, ya que el espacio a lo ancho no permite llevar un tercer ocupante, a menos que éste sea un niño. Aun así, es importante señalar que no hay cabecera para la posición central, un error inexplicable.

Otro punto que vale la pena mencionar es que la facilidad de acceso a la tercera fila cambia dependiendo de si se ingresa por la izquierda o por la derecha. Y es que, del lado del copiloto, el asiento de la segunda fila, se recorre y reclina de manera muy simple mediante una manija, y ésta no viene en el asiento ubicado detrás del conductor, que solo permite reclinar el respaldo. Un error desde mi punto de vista.

Por último, aun con las tres filas habilitadas, el área de carga con 651 litros es bastante decorosa, aunque al abatir la tercera banca el espacio crece hasta los 1,645 litros. Por si fuera poco, en caso necesario transportar objetos más voluminosos, al abatir los asientos de la segunda fila, el espacio disponible es de 2,789 litros.

Orientación al confort, pero poderosa

La nueva Chevrolet Traverse 2018 estrena plataforma y esto no solo significa mayor distancia entre ejes y por ende mejor habitabilidad. Sino que también tenemos un vehículo 7% más ligero, 164 kilos para ser precisos, lo cual es bastante y además presume de mayor rigidez estructural.

Las capacidades dinámicas entonces son muy superiores, la Traverse se planta mejor que antes, es más silenciosa y responde con mayor contundencia. Esto evidentemente no solo es obra de un chasis más sofisticado, sino también a la adición de la nueva transmisión automática de nueve velocidades que ya conocimos en las nuevas GMC Terrain y Buick Enclave y que funciona impecablemente bien. Las transiciones a bajo régimen son prácticamente imperceptibles y siempre encuentra la relación adecuada para extraer de la mejor forma posible todo el potencial del motor. Por si fuera poco, los cambios también se efectúan con suma rapidez.

Ya que menciono el motor, se trata del viejo conocido V6 de 3.6 litros que para esta aplicación entrega 305 hp y 260 lb-pie de torque que en combinación con la caja automática funciona muy bien. Es cierto que no podría calificar como deportiva a la Traverse, aun cuando el 0 – 100 km/h se logra por debajo de los siete segundos (claro en condiciones ideales), y es que, al oprimir el pedal del acelerador a fondo, la respuesta es contundente y viene acompañada de una agradable nota del seis cilindros, al tiempo que la Traverse gana velocidad con relativa facilidad. Pero no transmite la agilidad que de una Mazda CX-9, ni tampoco es tan comunicativa, en ese apartado la exponente nipona sigue siendo la referencia.

Sin embargo, hay un aspecto en donde la Traverse es muy destacada, se trata de la insonorización. En general el habitáculo está muy bien aislado y adicionalmente, el equipo de audio firmado por Bose con 10 bocinas incorpora el sistema Noise Cancelling, que valga la redundancia, cancela las frecuencias constantes como podrían ser; el ruido generado por el trabajo del motor, de viento o de rodamiento, con lo cual, la experiencia a bordo es muy confortable.

Apunta a lo más alto del segmento

La Chevrolet Traverse 2018 no se ubica como la de manejo más gratificante y deportivo de su categoría, esa distinción sigue siendo para la Mazda CX-9. Sin embargo, tampoco era el objetivo, Chevrolet optó por una orientación hacia el confort y a la practicidad, de hecho, la tercera fila es más amplia que en la Mazda y también que en una Explorer o Pathfinder por ejemplo. Un factor importante a considerar si se va a utilizar la tercera banca de manera habitual.

Aun con lo anterior, la capacidad de respuesta es de las más destacadas también. Y si a esto sumamos aspectos como la compatibilidad con Apple Carplay y Android Auto, la conectividad 4G y el completísimo equipamiento de seguridad, tenemos que la Chevrolet Traverse se coloca como una de las propuestas más destacadas del mercado.

 

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