BYD comprendió que la tecnología híbrida enchufable es la que mejor se adapta a la mayoría de sus clientes, por ello, la firma china se ha abocado a fortalecer esta parte de su portafolio de productos y la Yuan Pro DM-i, es una muestra de ello, pues a este modelo lo conocimos hace casi dos años, como un auto 100% eléctrico, pero ahora, se apoya también de un motor de gasolina.
Dentro de la gama de trenes motrices de BYD, el DM-i, significa Dual Motor Intelligent, haciendo alusión al uso de un moto de combustión, un eléctrico y uno de los softwares de gestión de energía más avanzados que hay en el mercado actual.

Así, este crossover es impulsando por un propulsor de cuatro cilindros 1.5 litros, unido a motor eléctrico, para entregar en conjunto 165 caballos de fuerza, 154 libras-pie de torque y 1,045 kilómetros de autonomía en conjunto. Al ser un PHEV, la batería se puede recargar en un cargador de pared, con lo que tendremos 45 kilómetros de recorrido 100% eléctrico.
Sin embargo, como dije arriba, BYD tiene uno de los softwares más avanzados de gestión de la energía, por lo que el modelo recupera electricidad de gran forma, lo que ayuda a alargar el recorrido eléctrico, pues además el motor a baterías es la fuente principal de movimiento de las llantas, para aprovechar el buen impulso en torque que tienen esto propulsores.

Para probar sus capacidades, viajamos de la Ciudad de México a Avándaro, en el Estado de México, un recorrido corto, apenas 129 kilómetros, pero en una de las condiciones que más afectan a las baterías: la carretera y un camino ascendente, pues es prácticamente todo el tiempo estar subiendo montaña.
El manejo en carretera es excepcional, el bastidor híbrido, con la batería integrada al chasis, le da una gran rigidez, que se traduce en un coche estable, bien pegado al piso y con reacciones ágiles, al tiempo que el sistema está todo el tiempo recuperando energía, tanta que al llegar al Hotel Rodavento, nuestra batería estaba en 71% y la computadora de viaje marcó un promedio de 3.8 litros de gasolina por cada 100 kms de recorrido, eso quiere decir que estábamos por encima de 26 km/litro, un par más de lo que BYD anuncia en su ficha técnica.

Hay que aclarar que fuimos bastante conscientes con la velocidad pero, aún así viajamos entre 110 y 130 km/h, traíamos el aire acondicionado en la temperatura más baja y los dos ocupantes no éramos precisamente unas varitas de nardo (más equipaje).
Del lado del equipamiento, encontramos elementos como una pantalla multimedia de 12.8 pulgadas, que no tiene mecanismo para girar, sólo está en posición horizontal, mientras que el tablero digital es de 8.8 pulgadas e integra Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos, y conectividad 4G para uso de apps nativas del sistema multimedia (con dos años de internet gratis).

Además de tapicerías de tela, aire acondicionado automático, apertura con llave inteligente o NFC en el smartphone o smartwatch, cámara de reversa con vista 360° y tecnologías de asistencia a la conducción (ADAS) como frenado autónomo de emergencia, asistente de mantenimiento de carril, control de crucero adaptativo y alerta de cambio de carril, entre otros.
La BYD Yuan Pro DM-i ya está a la venta en nuestro país en una sola versión, con un precio especial de $499,800, que la tienen, junto al BYD King, como los PHEV más accesibles en el mercado mexicano.