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Aranceles de Trump ponen en vilo a la industria automotriz de Canadá y elevan presión sobre México

La disputa comercial entre Estados Unidos y Canadá amenaza con elevar los costos para la industria automotriz y podría tener implicaciones para México.

Aranceles de Trump ponen en vilo a la industria automotriz de Canadá y elevan presión sobre México

La relación comercial entre Estados Unidos y Canadá entra en una nueva etapa de tensión, pues a poco más de 24 horas de que venza el plazo fijado por Donald Trump para aplicar nuevos aranceles, el presidente estadounidense y el primer ministro canadiense, Mark Carney, sostuvieron una conversación telefónica para intentar destrabar las negociaciones, de acuerdo con información obtenida por Bloomberg.

El principal riesgo para la industria automotriz está en la política arancelaria de Washington, ya que Trump mantiene un arancel de 25% a los vehículos importados, aunque Canadá y México cuentan con una exención parcial que considera la proporción de componentes fabricados en Estados Unidos. Así, un vehículo ensamblado en Ontario con 50% de piezas estadounidenses tendría una tasa efectiva de 12.5%.

Canadá busca reducir la tasa nominal para los automóviles a 10% o ampliar las exenciones, pero la administración Trump se ha mantenido firme en un mínimo de 15%, de acuerdo con personas familiarizadas con las conversaciones.

Ford Canadá

La industria automotriz en el centro de la disputa

El gobierno estadounidense también exige a Ottawa retirar sus medidas de represalia, entre ellas los aranceles aplicados a vehículos estadounidenses y las restricciones provinciales a la venta de bebidas alcohólicas fabricadas en Estados Unidos.

La presión es especialmente relevante para Ontario, donde se concentra la producción automotriz canadiense. Automotrices como General Motors, Ford y Stellantis mantienen operaciones en el país, aunque Toyota y Honda también tienen una participación importante. El año pasado, las tres compañías estadounidenses representaron menos de una cuarta parte de los vehículos producidos en Canadá.

Para Greig Mordue, académico de la Universidad McMaster y exejecutivo de Toyota, un arancel permanente de 15% sobre componentes no estadounidenses supondría una carga difícil de absorber para una industria de márgenes estrechos.

Mientras tanto, Carney aseguró que Canadá se prepara para "todas las eventualidades", incluida una respuesta comercial si Washington concreta los nuevos gravámenes previstos para el 19 de agosto a las 00:01 horas de Washington.

Stellantis Canadá

Foto: PaulTang.org

México también está pendiente

El conflicto trasciende la relación bilateral. Canadá y Estados Unidos deberán revisar próximamente el T-MEC, y cualquier acuerdo que Ottawa alcance ahora en materia automotriz podría convertirse en un nuevo punto de referencia para las futuras negociaciones trilaterales.

Esto coloca a México ante un escenario particularmente relevante: las condiciones que Estados Unidos termine estableciendo para Canadá podrían influir en las reglas que posteriormente se discutan para la industria automotriz mexicana.

Además del sector automotor, las negociaciones enfrentan otros obstáculos, como las reglas canadienses para productos lácteos y los aranceles estadounidenses al acero y la madera. Por ahora, ambos gobiernos intentan alcanzar un acuerdo antes de que entre en vigor la nueva ronda de medidas comerciales.

BMW San Luis Potosí

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