Hyundai se prepara para aumentar su presencia en Norteamérica durante los próximos cuatro años. La compañía tiene previsto lanzar 36 vehículos nuevos o significativamente actualizados antes de 2030, como parte de un programa de inversión de 26 mil millones de dólares en Estados Unidos.
La estrategia incluye nuevos modelos, rediseños, variantes y sistemas de propulsión, pero también llevará a Hyundai hacia segmentos en los que prácticamente no ha participado en esta región.
Uno de los proyectos más importantes es una nueva pick-up con chasis indfependiente. Hyundai utilizará esta arquitectura también para desarrollar un SUV de enfoque todoterreno, con el que pretende competir en un terreno dominado por modelos como Ford Bronco y Jeep Wrangler.

El concepto Crater es el adelanto más claro de lo que prepara la marca. Su diseño apuesta por una mayor altura libre al suelo, neumáticos de gran tamaño y una carrocería de aspecto robusto. El modelo de producción está previsto para 2030 y será fabricado en Estados Unidos.
La ofensiva también contempla ampliar las posibilidades de los modelos actuales. Hyundai prepara más variantes deportivas N y XRT, además de versiones con mayores niveles de equipamiento para algunos de sus productos.
Los motores también tendrán un papel importante, pues la marca trabaja en nuevos propulsores de combustión interna y en una oferta más amplia de sistemas híbridos. A esto se sumará al menos un sistema de autonomía extendida, una alternativa que buscará ocupar el espacio entre los híbridos convencionales y los vehículos completamente eléctricos.
Hyundai contempla aumentar su producción de vehículos eléctricos en Estados Unidos de acuerdo con la evolución de la demanda y, al mismo tiempo, busca fabricar una mayor proporción de sus modelos en Norteamérica.

El objetivo es alcanzar una capacidad regional de 1.2 millones de vehículos. Esto permitirá a Hyundai responder con mayor rapidez a las condiciones del mercado y reducir su dependencia de vehículos producidos fuera de la región.
El programa también incluye al menos un vehículo comercial desarrollado mediante la colaboración entre Hyundai y General Motors, lo que representa otra expansión para la compañía.
La magnitud del proyecto explica el ritmo de lanzamientos. Los 36 vehículos, entre modelos completamente nuevos, actualizaciones y nuevas variantes, llegarán en aproximadamente 40 meses.
Hyundai muestra una estrategia mucho más amplia para disputar mercados que hasta ahora había dejado principalmente en manos de sus rivales.
