Visitar Barcelona siempre es un buen plan. Sus avenidas ordenadas, la arquitectura histórica, las carreteras con paisajes de postal y el Mediterráneo como telón de fondo encajan perfecto para disfrutarse al volante. Y justamente ahí tuvimos un primer contacto con el nuevo Volvo EX60.
Desde el primer vistazo queda claro que este no es un SUV eléctrico más. El EX60 representa una nueva etapa para la marca nacida en Gotemburgo y, con él, Volvo busca convertirlo en uno de los modelos más importantes de su actual line up. La intención es clara: repetir la fórmula ganadora del XC60, pero ahora en un formato completamente eléctrico.

El EX60 mantiene el ADN elegante que distingue a la marca, aunque con un enfoque mucho más tecnológico y futurista. Sus líneas suaves, superficies limpias y el diseño minimalista le dan una presencia muy marcada. Al frente destacan los ya característicos faros “Martillo de Thor”, reinterpretados para esta nueva generación eléctrica.
Iniciamos nuestra ruta en el corazón de Barcelona y, a los pocos kilómetros, pudimos entender rápidamente la personalidad de este crossover eléctrico. La suspensión privilegia el confort sin desconectarte del camino, la estructura transmite solidez y el nivel de aislamiento es notable. Todo se siente silencioso y refinado, algo que se agradece especialmente al circular entre el tráfico de la ciudad y en carretera.

Volvo desarrolló el EX60 sobre la nueva plataforma SPA3, una arquitectura diseñada específicamente para vehículos eléctricos y que será la base de los futuros modelos de la firma sueca. Entre sus ventajas destaca una mayor capacidad de procesamiento, mejor eficiencia y una estructura más ligera.
Durante la prueba en la autopista rumbo a Montserrat pusimos a prueba la entrega de potencia. La aceleración del EX60 es inmediata, pero al mismo tiempo progresiva y refinada. No hay reacciones bruscas; todo está pensado para ofrecer una sensación de manejo premium que va muy acorde con el espíritu de la marca. Dependiendo de la versión, habrá configuraciones de hasta 680 caballos de fuerza y autonomías cercanas a los 800 kilómetros bajo el ciclo WLTP.

La tecnología también juega un papel importante en este modelo. El EX60 es el primer Volvo en integrar Gemini de Google, permitiendo una interacción mucho más natural e intuitiva mediante comandos de voz. La pantalla central roba protagonismo dentro de la cabina gracias a una interfaz limpia, moderna y fácil de utilizar.
El enfoque sustentable también forma parte de la experiencia. Materiales reciclados, iluminación ambiental, techo panorámico electrocrómico y una atmósfera inmersiva hacen que el interior se sienta como un auténtico lounge sobre ruedas. Y en una ciudad como Barcelona todo cobra todavía más sentido: manejar frente al mar mientras disfrutas el sistema de audio Bowers & Wilkins con 28 altavoces convierte el trayecto en algo realmente especial.

En el apartado de carga, la marca presume tiempos competitivos gracias a su arquitectura de 800 voltios, capaz de recuperar gran parte de la autonomía en menos de 20 minutos mediante carga rápida.
Volvo EX60 llegará al mercado en tres niveles de equipamiento: P6, P10 y P12, cada uno con distintas configuraciones de potencia que van desde los 374 hasta los 640 caballos de fuerza. La autonomía máxima rondará los 800 kilómetros en la versión tope de gama. Este crossover eléctrico será fabricado exclusivamente en la planta de Volvo en Torslanda, a las afueras de Gotemburgo, Suecia, y su llegada a México está prevista para los primeros meses de 2027.

Después de convivir con este eléctrico durante algunos días por las calles catalanas, queda claro que el Volvo EX60 no solo quiere competir dentro del segmento de los SUVs eléctricos premium. Su apuesta es mucho más ambiciosa: convertirse en una nueva referencia dentro de la categoría, y argumentos no le faltan para lograrlo.