La Ruta 40 es una carretera de más de 5,000 kilómetros que atraviesa el oeste de Argentina de punta a punta, bordeando la cordillera de Los Andes, y ahí, desde 2010 se celebra una competencia de Rally-Raid, que se ha convertido en una de las favoritas del W2RC: el Desafío Ruta 40.
Aprovechando la celebración de la edición 2026 de esta carrera, Land Rover nos invitó a Argentina, para conocer de primera mano a su nuevo equipo en el Campeonato Mundial de Rally-Raid (W2RC) y, para recorrer esta zona de ese país, famosa por sus viñedos, pero también por su pasión por el deporte motor.
Hace poco más de un año, Land Rover sorprendió con el anuncio de su ingreso a esta especialidad del rallismo, quizá la más salvaje de todas, pues los recorridos son de más de 300 kilómetros diarios y, la joya de la corona del W2RC es el Rally Dakar, donde en enero pasado la Defender Dakar D7X-R, tuvo su bautizo de fuego, logrando la victoria.

Este todoterreno compite en la remodelada categoría T2 o Stock, una división que los organizadores del Dakar (ASO) está buscando llevar a un escenario importante, para atraer fabricantes como Land Rover, que no ven sentido en competir con un auto que es un prototipo de carreras, alejado de lo que el cliente poder comprar en el distribuidor.
Por el momento, la Defender es la única participante de la categoría con apoyo oficial, y en fechas como la de Argentina, sus tres tripulaciones solamente son las que están en competencia, pero el equipo sabe que muy pronto comenzarán a llegar otras marcas y las batallas serán más intensas.
Como el líder de esta aventura, está el francés Stéphane Peterhansel, mejor conocido como Monsieur Dakar, quien suma 14 victorias absolutas en el Rally Dakar, seis de ellas en moto y 8 en autos, siendo el máximo ganador histórico de ambas categorías, además de 83 victorias de etapa y otros cuatro podios (todos ellos en la categoría de autos). Ha ganado la competencia con Yamaha, Mitsubishi, Mini y Peugeot.

“La Defender es muy especial porque es un proyecto nuevo en la división Stock, no es un prototipo y lo que me gusta del programa es que es un proyecto que une la competencia con lo que el cliente puede comprar, con la Defender estamos mostrando que podemos llevar un auto stock a una de las carreras más duras del mundo como el Dakar y eso me gusta, es totalmente distinto a lo que he hecho en el pasado.
“El punto clave de la Defender es que tiene un muy buen balance, no tiene puntos bajos, el chasis, es fácil de manejar, tiene un buen motor, no hay puntos malos, no tiene el nivel de desempeño de un prototipo, pero todo está en el balance. Para ser honesto, no estaba temeroso, pero no estaba tan seguro de mi decisión, sentía presión, pero es realmente un deleite conducir la Defender, para mí es increíble cuando veo fotos y videos de este auto, lo que puede hacer”, afirmó el galo, quien ganó las fechas del W2RC en Portugal y Argentina.
Junto a Peterhansel, compiten el lituano Rokas Baciuška (quien este año se llevó el triunfo en el Dakar) y la estadunidense Sara Price, muy experimentada en carreras offroad en la Unión Americana. Ambos pilotos han mostrado un gran talento y carrera a carrera los tres luchan codo a codo por las victorias en las especiales del día y el triunfo en la categoría.

Los tres están al volante de la Defender Dakar D7X-R, un vehículo de competencia derivado de la Defender Octa, a la que se le pueden realizar modificaciones mínimas de sus especificaciones de producción, en general se le cambia la suspensión (por una más alta y resistente, con amortiguadores específicos Bilstein), se elimina todo el interior, se coloca una jaula de seguridad, un tanque de gasolina más grande, radiadores más grandes, rieles inferiores de protección, así como una serie de placas de metal para cubrir los bajos y elementos extra de iluminación.
El resto de la camioneta es igual a la que se vende. Motor, transmisión, caja de transferencia, diferenciales, sistema 4x4, bastidor y carrocería (sólo se le integra un kit widebody) tienen que ser los de serie, así que aquí es donde realmente se pone a prueba qué tan bueno es tu vehículo al ser llevado al extremo.
Mientras Land Rover y sus pilotos luchaban por la victoria, nosotros nos pusimos al volante de una Defender 110 con motor de diesel, una joya de la ingeniería de la marca británica, que tiene un empuje excepcional, pero, sobre todo, eliminó por completo el característico cascabeleo de los propulsores de diesel, cambiándolo por un sonido ronco, que a veces nos hacia dudar que realmente estuviéramos al mando de un motor con esta tecnología.
Este bloque, el D250, es un propulsor de seis cilindros en línea turbocargado, que entrega 249 caballos de fuerza y 420 libras-pie de torque, que se entregan desde las 1,250 rpm, lo que le da un arranque extraordinario, pero también una recuperación para rebases muy buena.

El primer día puso en el odómetro más de 500 kilómetros de recorrido, desde el Suter Petit Hotel, un bello viñedo en el poblado de San Rafael, desde donde comenzamos el viaje hacia Mendoza, una ciudad turística que se ha hecho famosa por el buen nivel de los vinos que se producen en la región. Ahí llegamos al arco de salida, para vivir esos momentos de tensión que se viven cuando estás a punto de salir a competir.
Una vez que las Defender arrancaron el tramo del día, regresamos a nuestros vehículos para seguir el trayecto y alcanzarlos más tarde en otro punto de la ruta, ya muy cerca del final de la etapa en San Juan, donde este rally había comenzado el lunes 25 y finalizó el viernes 29.
Es muy interesante el buen nivel en el que están los caminos en esta zona de Argentina, tanto las carreteras principales, como los caminos secundarios. Además, gran parte de nuestro recorrido lo hicimos con una vista espectacular a Los Andes que, en el otoño del hemisferio sur, ya presentaban algo de nieve, sobre todo en los picos más altos.

El segundo día también inició en un viñedo, desde donde tuvimos que viajar apenas unos minutos para llegar a un tramo donde se corrió en 2014 una de las especiales del Rally Dakar, y el día anterior también iba a formar parte del Desafío Ruta 40, pero por tiempos se tuvo que cancelar.
Ya sea en la pista de carreras o en un uso más personal, la actual generación de la Land Rover Defender engloba lo que un todoterreno premium debe ofrecer, un diseño atemporal, un alto nivel de equipamiento y materiales de primer nivel, un motor poderoso y, las mejores capacidades para poder retar a la naturaleza.
*Texto publicado originalmente en Autocosmos Magazine, Junio 2026