General Motors anunció un nuevo proyecto de manufactura en México que buscará fortalecer su presencia en los segmentos de mayor volumen del mercado nacional. La compañía confirmó que comenzará a ensamblar vehículos destinados específicamente para clientes mexicanos en su complejo de Ramos Arizpe, Coahuila, iniciando en 2027 con el Chevrolet Groove y posteriormente con el Chevrolet Aveo, uno de los autos más vendidos del país.

El anuncio se realizó con la presencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y del secretario de Economía, Marcelo Ebrard. El proyecto forma parte de la inversión de 1,000 millones de dólares que GM anunció en enero de 2026 para fortalecer sus operaciones dentro del país.
La estrategia representa un cambio importante para la marca, ya que apuesta por producir vehículos pensados directamente para las necesidades del consumidor mexicano. Según explicó Paco Garza, presidente y director general de GM de México, Centroamérica y el Caribe, la iniciativa fue concebida “de México para México”, buscando aprovechar la infraestructura nacional y responder a la creciente demanda de vehículos accesibles y de alto volumen.

El plan contempla alcanzar una capacidad cercana a las 80 mil unidades anuales hacia 2030, una cifra que ayudará a incrementar la producción nacional y reducir la dependencia de importaciones en segmentos clave del mercado. Además, GM aseguró que este proyecto contribuirá a la meta impulsada por el llamado Plan México, el cual busca aumentar en 10% la producción de vehículos destinados al mercado interno durante los próximos años.
La producción se llevará a cabo en el complejo de Ramos Arizpe, una de las plantas más importantes de General Motors de México y reconocida por su capacidad técnica y experiencia manufacturera. Actualmente, este complejo juega un papel estratégico dentro de la plataforma global de producción flexible de GM.

Aunque la compañía no detalló todavía configuraciones ni versiones específicas para los modelos que serán ensamblados localmente, la decisión de fabricar Groove y Aveo en México podría traducirse en mejor disponibilidad, tiempos de entrega más rápidos y una mayor competitividad en precios dentro de dos de los segmentos más disputados del mercado nacional.
Con más de 90 años de presencia en México y cuatro complejos de manufactura operando en el país, GM continúa reforzando su apuesta industrial en territorio mexicano, especialmente en un momento donde las marcas buscan equilibrar producción local, costos logísticos y demanda regional.