BMW Group mantiene en su planta de Regensburg uno de sus polos industriales más estratégicos en Europa. De acuerdo con la dirección del complejo, la competitividad sostenida ha sido clave para su desempeño, ya que desde 2019, la instalación ha reducido sus costos en más de una cuarta parte mediante ajustes estructurales en su sistema de producción.
La digitalización ha sido un eje central en este proceso y entre las aplicaciones más relevantes se encuentran el uso de inteligencia artificial para el procesamiento automatizado de superficies en pintura y para controles de calidad en el ensamblaje final, así como un sistema de gestión de tráfico basado en la nube para optimizar el suministro de componentes. Desde principios de 2025, los vehículos nuevos también pueden desplazarse de forma autónoma —sin conductor— desde la línea de ensamblaje hasta el área de carga, integrando automatización logística al flujo productivo.
En 2025, más de 150,000 unidades fabricadas en Regensburg fueron electrificadas, ya sea vehículos totalmente eléctricos o híbridos enchufables. El BMW X1 encabezó el volumen con más de 266,000 unidades producidas, mientras que el BMW 2 superó las 90,000. Más de 55,000 vehículos permanecieron en el mercado alemán; más de la mitad se distribuyó en otros países europeos y más de 100,000 se exportaron a mercados fuera del continente.
Cabe señalar que, la planta opera tres turnos las 24 horas y produce un vehículo cada 57 segundos, lo que equivale a más de 1,400 unidades por día laboral. En una sola línea de producción se ensamblan de forma flexible distintas variantes de tren motriz: desde motores de combustión interna hasta híbridos enchufables y eléctricos puros.

40 años como motor económico regional
La historia del complejo refleja una expansión constante desde los años 80. El acuerdo inicial con la ciudad contemplaba una producción diaria de 400 vehículos y la creación de 3,500 empleos. Es así que, con el paso de las décadas, ambas cifras crecieron de forma sostenida: en 1991 la planta superó por primera vez las 100,000 unidades anuales; en 1999 rebasó las 200,000; y en 2005 superó las 300,000 unidades por año. Tras alcanzar el millón de vehículos producidos en 1995, este año se prepara para ensamblar su unidad número nueve millones.
Por otro laso, la evolución también se refleja en su plantilla, pues de alrededor de 3,300 empleados en 1988 pasó a unos 7,300 en 1991. Actualmente, las operaciones de BMW Group en Regensburg y Wackersdorf, en Baviera oriental, emplean a alrededor de 9,000 personas, incluidos unos 380 aprendices, consolidándose como uno de los principales motores económicos de la región.
Entre los hitos históricos destacan la decisión de establecer el sitio en 1983; el arranque de producción en 1986 con la Serie 3 (E30); la puesta en marcha de la planta de pintura en 1987; la inauguración de la planta de carrocería en 1990; la expansión de pintura y carrocería en 2001; y la modernización continua de prensa, ensamblaje y sistemas logísticos en las décadas posteriores. En 2015, la planta recibió el Premio EFQM a la excelencia y comenzó la producción del BMW X1, modelo que hoy lidera su volumen.
Con cuatro décadas de evolución industrial, BMW Group Planta Regensburg combina eficiencia, digitalización y producción flexible como pilares para sostener su competitividad en Alemania y reforzar su papel en la estrategia global de electrificación de la marca.
