Que una investigación federal termine con un hiperdeportivo de colección bajo custodia no es común. Menos aún cuando se trata de un Mercedes CLK GTR Roadster valuado en 13 millones de dólares, lo que hoy equivale aproximadamente a $221 millones de pesos mexicanos. El operativo lo encabezó el FBI (Federal Bureau of Investigation), pero aquí el protagonista es otro: uno de los autos más raros y extremos jamás homologados para la calle.
El CLK GTR Roadster es, sin exagerar, un unicornio. Nace como derivación directa del programa de Le Mans de finales de los noventa de Mercedes-Benz y hereda su ADN de pista: monocasco de fibra de carbono, aerodinámica pura y un V12 atmosférico de 6.9 litros con más de 600 hp. De fábrica se construyó un solo Roadster durante la producción original y luego cinco más sobre chasises sobrantes. Seis en total. Para ponerlo en perspectiva: existen más Bugatti Veyron Super Sport que Roadster de CLK GTR en el planeta.

¿Por qué importa que haya sido incautado? Porque estos autos casi nunca salen del circuito de manos ultraprivadas. Cuando aparecen, lo hacen en subastas de élite o exhibiciones de museo, no como evidencia federal. Aquí, en cambio, fue asegurado junto con otros bienes como parte de una investigación. Su precio declarado lo coloca a la par de obras de arte de primera línea, pero su valor real es simbólico: representa la era en la que los prototipos de competencias podían convertirse, con placa y todo, en autos de calle.
No es la primera vez que máquinas de este calibre quedan congeladas por la ley. En Europa se llegó a embargar un Bugatti EB110 ligado a Michael Schumacher; en Estados Unidos, un McLaren F1 terminó en subasta tras decomiso; y en América Latina han aparecido Ferraris Enzo y Lamborghinis Reventón bajo resguardo oficial. Aun así, el CLK GTR Roadster juega en otra liga por pura estadística: es más raro que todos ellos.

El expediente penal seguirá su curso. El automóvil, en cambio, ya hizo historia otra vez. Hoy es evidencia; mañana, probablemente, volverá a ser pieza de museo rodante.
As part of the Giant Slalom investigative developments announced last week involving FBI Top Ten Fugitive, Ryan Wedding, and his associates, a rare 2002 Mercedes CLK-GTR valued at $13 million was seized by the FBI.
— FBI Los Angeles (@FBILosAngeles) November 25, 2025
Wedding wanted poster: https://t.co/PCwWjFU578 pic.twitter.com/aBBfVbbUfS