Mercedes-Benz vuelve a unir el lujo automotriz con la cultura gamer. En la final del League of Legends World Championship 2025, la marca alemana será protagonista con el G 580 con tecnología EQ, la versión totalmente eléctrica del icónico G-Class, que este año fungirá como el Trophy Carrier oficial del torneo. Su misión: llevar la Summoner’s Cup, el trofeo más codiciado de los esports, hasta el escenario de la gran final en Chengdu.
El vehículo, adaptado con un módulo trasero especialmente diseñado, garantiza un transporte seguro y elegante del trofeo. La escena completa forma parte de la colaboración entre Mercedes-Benz y Riot Games, que desde el inicio de Worlds 2025 ha creado experiencias exclusivas para la comunidad gamer, incluyendo cofres Hextech digitales y activaciones presenciales en torno a la final.

Frente a la arena, los asistentes también podrán admirar la Mercedes-Benz CLA Art Piece, una escultura inspirada en la nueva Summoner’s Cup. El trabajo, con acabado cromado, detalles en azul zafiro y ribetes dorados, rinde homenaje tanto a los campeones pasados grabados en el chasis como a los fanáticos que han hecho del torneo un fenómeno global. Esta pieza forma parte de la serie Class of Creators, donde el CLA sirve como lienzo para colaboraciones artísticas con diseñadores de distintas industrias.

La final de Worlds 2025 enfrentará a T1 y KT Rolster, dos equipos surcoreanos que encarnan la cima competitiva del juego. T1, liderado por la leyenda Lee “Faker” Sang-hyeok, busca su tercer título consecutivo, tras coronarse en 2023 y 2024. La cita marca la tercera ocasión que el campeonato mundial se realiza en China, con etapas previas en Pekín y Shanghái.
Con esta alianza, Mercedes-Benz reafirma su papel como socio automotriz global de League of Legends, fusionando innovación eléctrica, arte y deporte digital en una narrativa donde el G-Class eléctrico lleva la corona de los esports al futuro.
