
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en una entrevista con Kristen Welker, de la cadena NBC News, que no le importa que los vehículos importados a su país aumenten de precio por el arancel de 25% que se les aplicará a partir de este jueves 3 de abril, incluso, alentó a las marcas a cargarle el impuesto al precio final.
El mandatario estadunidense afirmó que cuando eso pase, los compradores comenzarán a buscar y a comprar vehículos hechos en Estados Unidos, lo que obligará a las firmas automotrices a llevar la producción de más modelos a ese país.
"Felicidades, si fabricas tu auto en Estados Unidos, ganarás mucho dinero. Si no, probablemente tendrás que venir a Estados Unidos, porque si fabricas tu auto en Estados Unidos, no hay aranceles", afirmó Trump a Kristen Welker.
Estas declaraciones chocan con lo que publicó el fin de semana el Wall Street Journal, donde el presidente había hablado con los fabricantes automotrices que venden vehículos en la Unión Americana, sobre su disgusto ante la posible transferencia de ese arancel al precio final de vehículo, lo que elevará los precios.
Sin embargo, ahora el tono es distinto y ve una ventaja en ello.
Según datos de los expertos, sólo 25% de los vehículos vendidos en Estados Unidos son fabricados en ese país, lo que significa que 75% de los 15.9 millones de autos colocados en es mercado, llegaron de otros países, principalmente México, que es el país de donde más modelos se exportan.
“Por supuesto, son permanentes, claro. El mundo ha estado estafando a Estados Unidos durante los últimos 40 años y más.
“Sólo si están dispuestos a darnos algo de gran valor. Porque los países tienen cosas de gran valor. De lo contrario, no hay margen para la negociación”, agregó Trump.