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¿Cómo serán las llantas de los automóviles del futuro?

Una serie de innovaciones harán de las ruedas von aire cosa del pasado

¿Cómo serán las llantas de los automóviles del futuro?

Además de dar movimiento a los automóviles, los neumáticos desafían las fuerzas centrífugas y las malas condiciones climáticas. Más allá de estas funciones, las ruedas han evolucionado y gracias a la electrónica son capaces de brindar información al conductor sobre la profundidad de la banda de rodadura, la presión de aire y el estado del material.

Pero estas últimas bondades son solo el principio, ya que lo mejor está por venir. Investigadores e ingenieros de renombrados fabricantes de neumáticos ya están trabajando duro en la próxima generación. Los principales fabricantes tienen en mente conceptos muy claros: ecológica, inteligencia y flexibilidad. 

Bridgestone, por ejemplo, quiere ayudar a la electromovilidad en sus neumáticos con la tecnología de construcción ligera "Enliten". Cuanto más liviano es un vehículo eléctrico, más lejos puede llegar con una sola carga. Gracias a un nuevo compuesto de caucho patentado y una nueva construcción, el tipo de neumático es diez por ciento más liviano y reduce la resistencia a la rodadura, lo que aumenta el alcance de los vehículos eléctricos. 

Con la tecnología "B-Seal", neumáticos también de Bridgestone ejercen fuerzas de autocuración cuando se dañan con clavos, piedras u otros objetos con un diámetro de hasta 5 mm en la banda de rodadura. Una capa de sellador adhesivo dentro del neumático permite continuar conduciendo sin restricciones. Si un cuerpo extraño penetra en la banda de rodadura, el área dañada se sella herméticamente para que no se escape el aire. Además, no puede penetrar agua en el neumático y causar la oxidación de la correa de acero.

Revolución sin aire

Junto a las soluciones para la electromovilidad, la industria está ansiosa por lograr conceptos de neumáticos sin aire. En 2017, Michelin presentó su "Concept Vision", un neumático que es capaz de funcionar sin una presión en los neumáticos, gracias a que tienen una estructura interior alveolar. Cerca del centro, las cámaras se vuelven progresivamente más pequeñas para proporcionar un alto nivel de rigidez. Hacia la superficie de rodadura se hacen más grandes, lo que hace que el material sea flexible y, por lo tanto, mejora la comodidad de la suspensión. 

Esta arquitectura hace que las bombas de neumáticos sean superfluas. Los neumáticos innovadores se pueden imprimir en 3D, lo que ahorra en materiales, peso y costos. También son inteligentes, debido a los sensores integrados, y pueden analizar con precisión parámetros como las condiciones de la carretera y la banda de rodadura.

Junto a esta innovación, Michelin en asociación con General Motors, reveló el prototipo sucesor, llamado "Uptis". Esta rueda a prueba de ponchaduras prevista para su lanzamiento al mercado en 2024, consiste en un cubo de aluminio, materiales compuestos y una superficie exterior de goma. Mientras que el cubo está acoplado con la superficie de contacto del neumático, los radios están hechos de fibra de vidrio impregnada de resina, lo que proporciona una alta capacidad de carga. 

Michelin señala que como el Uptis ya no depende de la presión del aire, no es susceptible a pinchazos o reventones como los neumáticos convencionales, y requiere prácticamente cero mantenimiento. Por lo tanto, el nuevo neumático no solo tiene un puntaje de seguridad, sino que también es mejor para el medio ambiente.

Neumáticos para conducción autónoma 

Todos hablan de conducción autónoma. Pero, ¿qué implicaciones tiene para los neumáticos? La próxima generación de vehículos tendrá que satisfacer diferentes demandas que las actuales. Para este propósito, Goodyear ha desarrollado el neumático "Eagle 360 ​​Urban". Esta propuesta permite a los vehículos autónomos atravesar el tráfico en todas las direcciones: hacia adelante, hacia los lados e incluso en diagonal. 

Esto es posible gracias a un sistema de levitación magnética que elimina las conexiones mecánicas al vehículo. La banda de rodadura se crea a partir de polímeros elásticos mediante impresión 3D, e imita las estructuras biónicas de la piel humana. Un material similar a la espuma debajo de la piel permite que el neumático se adapte de manera flexible a la superficie de la carretera y a las condiciones climáticas. 

Las redes de sensores están presentes para garantizar que la velocidad del vehículo se ajuste automáticamente cuando la superficie de la carretera está mojada o resbaladiza. Al mismo tiempo, los datos también se intercambian con otros vehículos y la infraestructura de tráfico.

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