Prueba de Manejo

Porsche Cayman GT4 2015 a prueba

El coupé más pequeño de la familia Porsche recibe un tratamiento especial, hasta ahora reservado para el tradicional 911

Porsche Cayman GT4 2015 a prueba

Antecedentes

Este es el nuevo Porsche Cayman GT4, una nueva versión radical del coupé más pequeño de la marca alemana que toma toda la experiencia que han ganado en pista y la lleva a un vehículo para la calle.

Para entender de dónde viene esta versión hay que analizar la gama del 911 ya que este último es el auto con más versiones de la marca. Primero está la versión de entrada, la llamada Carrera (que toma dicha nomenclatura por la Carrera Panamericana celebrada en México en los años 50), después le sigue la Carrera S, por arriba de éste está el Carrera GTS con una orientación más deportiva para la calle. Antes de seguir con los modelos más potentes es importante mencionar que de cada una de estas versiones también existe una equivalente con tracción a las cuatro ruedas. En la parte de arriba encontramos las versiones Turbo (con motor turbo y tracción integral), Turbo S (con más potencia) y finalmente el GT3 con una orientación más hacia la pista, motor de aspiración natural –no turbo ni supercargado- y una reducción importante de peso y el GT3 RS que es un verdadero auto de carreras homologado para circular en la calle.

La gama del Cayman, empezó muy reducida y poco a poco ha ido ganando versiones con orientación más deportiva como el GTS o más exuberantes como el Cayman R en su generación anterior pero nunca antes habíamos visto algo como un GT(algo más) con esta plataforma y es que para muchos, gracias a la mejor distribución de pesos con el motor central –en lugar de en la parte trasera como en el 911- el Cayman es un vehículo que podría ser mejor que el mítico “nueveonce” pero que la marca ha decidido castigar para que no lo rebasara, brindándole de motores más pequeños que no le hacen justicia… o bueno eso era hasta ahora con la presentación del Cayman GT4.

Los cambios respecto al Cayman normal o inclusive con el GTS son extensos, destacando primeramente el paquete aerodinámico con tomas de aire más grandes al frente, spoiler gigante en la parte trasera, salida de aire en el frente, rines exclusivos para esta versión, la altura de la suspensión que es 30mm más baja y los frenos más grandes.

Porsche se dio a la tarea de quitar peso de aquí y de allá para hacerlo todavía más rápido. El resultado es sorprendente, un auto que giró en la pista de Nürburgring en sólo 7 minutos 40 segundos, esto es más rápido que el McLaren-Mercedes SLR por ejemplo.

 

Precio: $1,502,500 pesos

 

Características técnicas y mecánicas

En la parte mecánica encontramos que el motor 3.4 litros seis cilindros bóxer fue sustituido por uno más grande, de 3.8 litros, de hecho es el mismo motor que encontramos en el 911 Carrera S sólo que en lugar de entregar 400 caballos, se quedó únicamente con 380, el torque está en 309 Lb-pie en un rango de 4,750 y 6,000 rpm.

Afortunadamente, Porsche decidió mantener las cosas más simples con este GT4 y empleó una caja manual de seis velocidades la cual enriquece todavía más la experiencia de conducir. Ésta además cuenta con un modo Sport en el que de forma automática realiza la sincronización de revoluciones en los cambios descendientes, un detalle muy útil para la pista. Por supuesto, la tracción llega únicamente al eje posterior, como en todo buen auto deportivo.

La suspensión delantera fue tomada directamente del 911 GT3 mientras que la trasera fue específicamente diseñada para este modelo para entregar más precisión al conducir y también más emoción.

Los frenos fueron mejorados, con discos y pinzas más grandes, además de que se puede ordenar como opción con el sistema de discos de carbón cerámico que aguantan mejor el calor en las frenadas intempestivas.

 

Confort

La pérdida de peso se la tomaron muy a pecho pues en el interior encontramos unas “manijas” de tela en lugar de las normales para abrir la puerta, se eliminó todo el aislante de ruido de la cabina y los asientos son de cubo en fibra de carbón y ajuste manual.

El arreglo del cuadro de instrumentos, tablero y consola central es muy similar al que encontramos en todos los productos de la gama Porsche, así que la ubicación de todo resulta muy familiar y fácil de encontrar. La calidad de ensamble es extraordinaria, al igual que los materiales como la piel, plásticos y la alcántara empleados para el interior. Con todo y que en esta versión el tema principal fue mantener el peso lo más bajo posible, se siente un ambiente lujoso y caro.

El equipamiento es bastante bueno, con elementos como la pantalla del sistema de info-entretenimiento al centro del tablero desde donde podemos controlar lo relacionado con el GPS, la conexión Bluetooth del teléfono, el sistema de sonido con entradas AM, FM, CD, MP3, USB, auxiliar y Bluetooth y la computadora de viaje que además está conectada al Sport Chrono para entregar tiempos de vuelta y trayectorias con el GPS. Finalmente tenemos enfrente de la posición de manejo, el clúster de instrumentos extruido donde lo principal es el tacómetro al centro, al lado izquierdo el velocímetro y al derecho una pantalla donde nos puede mostrar información como las fuerzas G, los mapas del GPS, la presión de los neumáticos, la información del sistema de audio, lo relacionado con el teléfono, la curva de torque, etc…. Mucha, mucha información para que no tengamos que quitar la vista del camino.

En el tema de practicidad encontramos un poco de espacio detrás de los asientos para guardar cosas, portavasos extraíble, la guantera y hasta dos cajuelas, una atrás de los asientos y otra bajo el cofre delantero que es muy amplia gracias a que no cuenta con llanta de refacción.

 

Manejo

¿Cuál es el resultado de haber eliminado peso, ponerle un motor más grande y toda esta aerodinámica extravagante? Tenemos un auto que acelera de 0 a 100 Km/h en 4.4 segundos, 0 a 200 en 14.5 segundos y puede seguir hasta los 295 Km/h. Mientras tanto, el escape nos deleita con un delicioso sonido grave que se intensifica al subir de revoluciones y ¡qué podemos decir de la transmisión! Ésta enriquece todavía más la experiencia de conducir y dejar que el motor suba de revoluciones hasta la parte roja del tacómetro. Los frenos son estupendos y la dirección actúa telepáticamente, es tan rápida que cuando piensas en girar el volante, el auto ya está ahí y la suspensión mantiene la carrocería completamente estable al girar en una curva.

La respuesta del motor es espectacular, con una curva de entrega progresiva pero contundente que nos deja exprimir mejor el torque en las curvas. El balance de pesos es perfecto y de hecho cuando la parte trasera empieza a perder agarre, el auto se controla perfectamente pues no tenemos peso que se mueva de un lado a otro en las transiciones.

Finalmente para quienes quieren exprimir todo al máximo, todo en el Cayman GT4 es ajustable, desde la suspensión, la barra estabilizadora y la aerodinámica, de esta forma podemos poner a punto el auto para la pista en la que nos encontremos.

 

Conclusión

El Cayman GT4 2015 es una verdadera máquina para la pista, está pensado para romper récords en circuitos y ofrecer la misma experiencia de un auto crudo, deportivo y exuberante como su hermano mayor el GT3 pero a una fracción del costo y es que aunque sigue siendo un Cayman, el precio base para este modelo es de $1,502,500 pesos, bastante menos de los 2.5 millones que hay que desembolsar para el GT3 pero también muy alto para un modelo “de entrada” repotenciado.

No es un auto que se pueda utilizar mucho en ciudad, la suspensión es baja, demasiado dura, los asientos llegan a cansar después de un rato, no hay donde poner tu celular en el interior y el diseño es todo menos discreto, pero donde realmente brilla es en la pista.

 

 

Probamos el Porsche Cayman GT4 2015

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