Prueba de Manejo

Chevrolet Sonic RS 2014 a prueba

La mejor aplicación del 1.4T de GM que hemos manejado

Chevrolet Sonic RS 2014 a prueba

Antecedentes

No es noticia para nadie que el Sonic es en realidad el sucesor del modelo que en nuestro país conocemos como Aveo, incluso en algunos otros mercados conservó su anterior nombre. Sin embargo para Norteamérica se decidió que lo mejor sería empezar de cero, toda vez que el nuevo modelo resultaba sustancialmente superior a su antecesor.

Aunque estamos más familiarizados con una configuración sedán cuando hablamos de Aveo o Sonic, lo cierto es que nuestro mercado sí conoció al Aveo Hatchback, mismo que se vendió bajo emblema Pontiac y con la denominación G3. Si bien es cierto, nuestro mercado no tiende a favorecer mucho los hatch por encima de los sedanes, lo es también que en muchos de los casos la variante de dos volúmenes es más agradable a la vista, sin meternos en aspectos de practicidad o habitabilidad. Lo anterior se cumple cabalmente en el Sonic y Chevrolet ha decidido que la variante hatch de este modelo llegue a nuestro país solamente con el apellido RS, lo que significa un motor 1.4 turbo bajo el cofre.

Precio $269,900 pesos

Características técnicas y mecánicas

Como mencionábamos  anteriormente el principal cambio que presenta el Sonic RS en comparación con el Sonic que se vende en México desde 2012, además de la ausencia del tercer volumen es la incorporación del motor de 1.4 litros con 138 hp y 148 lb-pie de torque que se acopla a una transmisión manual de seis velocidades.

Por lo que hace a la seguridad Chevrolet ha dotado al Sonic RS del equipamiento más completo, destacan las 10 bolsas de aire, sí diez… dos frontales, dos de rodillas, dos laterales y cuatro de cortina. Otros elementos indispensables como los frenos antibloqueo ABS o el programa electrónico de estabilidad Stabilitrak también están presentes. La cámara de reversa también es parte del equipamiento de serie.

La suspensión fue rebajada 10mm y ofrece un "setting" más orientado al manejo deportivo.

Adicionalmente, encontramos una parrilla tipo panal, rines de 17”, faldones y spoiler trasero, así como un escape deportivo en forma de trapecio.

Confort

Puertas adentro, encontramos un habitáculo en donde destacan los asientos forrados en una combinación de cuero y ante con costuras rojas, el forro en cuero también está presente en el volante multifunción.

Por lo que hace al equipamiento de conveniencia, el Sonic RS ofrece el sistema de info – entretenimiento MyLink que aglutina las funciones de interfaz Bluetooth para teléfonos móviles con compatibilidad con SIRI, equipo de audio, reproducción de fotos y video (solo con vehículo detenido) a través de la pantalla táctil de 7 pulgadas.

En el display ubicado en el cluster de instrumentos podemos ver información importante como velocidad, datos de la computadora de viaje y a un costado se encuentra el cuenta revoluciones que es analógico.

La calidad de marcha en general es buena, de hecho si bien es cierto la suspensión es más baja y dura que en el Sonic común, el RS no llega a ser tan rígido como otros hot hatches como podría ser el Polo GTI. Podríamos decir que es un poco más amable para trayectos citadinos que el exponente teutón, o el impresionante Fiesta ST.

 

Manejo

No es la primera vez que probamos este pequeño propulsor de General Motors, otros productos como el Cruze Turbo o la Buick Encore también lo utilizan, sin embargo sí es la primera ocasión que lo hacemos acoplado a una transmisión manual (de seis velocidades) y la realidad es que el desempeño es dramáticamente distinto, el Sonic RS es un auto ágil y divertido, que acelera con contundencia. Podemos atribuir este comportamiento tan drásticamente diferente a dos factores, por un lado está el hecho de que este es un auto más ligero que los otros dos que mencionábamos con anterioridad y por otro que la caja manual nos permite jugar y exprimir todo el jugo del pequeño motor. Como sea, nos ha mostrado una cara de este 1.4T que ni quiera sospechábamos que tenía.

El Sonic RS es de esos coches que invitan a utilizarlos cerca de la zona roja del tacómetro, lo que ciertamente impacta el consumo, pero en este caso eso no importa, aquí se trata de salir de una curva y tomar la siguiente con una sonrisa de oreja a oreja.

Hay que destacar sin embargo dos inconvenientes que encontramos en el Sonic RS, y es que cuando intentábamos conducir lo más rápido, nos topamos con que los tiros de la palanca de cambios son un poco largo e imprecisos, nada grave, aunque sí nos sucedió un par de veces que no encontrábamos la tercera marcha al primer intento y en consecuencia el tacómetro caía demasiado. El segundo punto fue que la posición de manejo es un poco elevada, el ajuste del asiento no permitía bajar más la banca (quizá algún desperfecto exclusivo de la unidad de pruebas).

Conclusión

Es menester ubicar al Sonic RS como un ejemplar menos radical que los exponentes de otras marcas tales como: el Polo GTI, Fiesta ST o Peugeot 208 GT, que resultan más extremos (tanto para bien, como para mal). Dicho de otra manera, el Chevrolet es menos rápido y duro, pero tiene a su favor ser el menos cansado para la ciudad. Sin mencionar que cuenta con un gap muy positivo en el aspecto del precio ya que resulta 50 mil pesos aproximadamente más accesible que el VW y el Ford, mientras que con el Peugeot la diferencia es de 70 mil.

 

 

Chevrolet Sonic RS 2014 a prueba

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