Prueba de Manejo

SEAT Ibiza FR 1.2 2014 a prueba

Una nueva versión con una motorización que nos deja claro aquel refrán que dice: Menos es Más

SEAT Ibiza FR 1.2 2014 a prueba

 

Antecedentes

La marca SEAT está presente en México desde el 2001 con muy buena acogida en el mercado nacional. Los jóvenes figuran en la lista de sus clientes y precisamente el Ibiza es un vehículo enfocado a esa clientela.

El Ibiza nace en 1984, como un derivado de FIAT, pues recordemos la marca española construía en su territorio vehículos similares a los FIAT bajo licencia y con su marca SEAT (Sociedad Española de Automóviles de Turismo)

La primera generación se comercializa hasta 1993 con un gran éxito. Fabricado sobre la plataforma del FIAT Ritmo, el diseño es obra de Giorgetto Giugiaro y se comercializan más de 1.3 millones de vehículos.

La segunda generación ya es un desarrollo completo de Grupo Volkswagen, utiliza la plataforma A03 y también es obra de Italdesign cuya cabeza es Giugiaro. Hacia finales del ciclo vida del producto hace su arribo a México, en el 2001 y evidentemente la acogida del sector juvenil lo hace uno de sus vehículos favoritos.

El Ibiza de tercera generación llega a México en el 2003, con un diseño muy distinto al de su predecesor, líneas redondeadas y un aspecto muy al estilo ALFA Romeo. Fue creado por Walter de Silva, diseñador proveniente del Grupo FIAT que se incorporó a VAG en 1999.

La cuarta generación - la actual-, se presenta en el Salón de Ginebra en el 2008 bajo el nombre de Bocanegra. El nuevo Ibiza es obra de Luc Donkerwolke, quien se apegó un poco a las ideas de diseño de Walter de Silva usadas en los conceptos Salsa y Tango para plasmarlos en el Ibiza. Luc Donkerwolke fue hasta el 2011 la cabeza de diseño del Grupo VW y dentro de sus creaciones podemos encontrar los Lamborghini Diablo, Gallardo y Murciélago además del Audi R8 (LMP1) de Le Mans, por citar los más espectaculares.

 

Precio: $270,600.00 pesos (Con sistema de navegación)

Seguro: $14,374.00 pesos vía Mapfre con Autocompara de Santander

 

Características técnicas y mecánicas

La versión que nos tocó evaluar tiene la mecánica más novedosa de SEAT en México, se trata de un motor de gasolina de 1.2 litros ¡No, no es un error de dedo!  Es 1.2 litros. El constructor español tuvo la audacia de ofrecer esa motorización que en el papel puede parecer demasiado justa para un vehículo de 1,115 kilos pero con ese pequeño motor, que es capaz de generar 105 HP en el rango de las 5,000 rpm y una fuerza de torque de 129 lb-pie a 4,100 rpm. ¿Cómo logra esa respetable cifra de torque y potencia con 1,197cc? La respuesta es fácil, agregando las siglas TSI al motor, eso quiere decir que está asistido por un turbocompresor, tiene una cabeza de 16 válvulas, la inyección de combustible es directa y está acoplado a una transmisión manual de cinco velocidades.  

Con esos aditamentos obtenemos una relación peso-potencia equilibrada (9.41 kg X HP)  y si bien no es el más rápido de su segmento, los consumos de combustible lo hacen ser uno de los más eficientes, ya que en cuidad puede entregar 15.38 Km/l, en carretera se consigue 22.713 Km/l, lo que nos entrega un consumo combinado de 19.6 Km/l.

Al ser la versión FR (Fórmula Racing) cuenta con frenos de disco en las cuatro ruedas , evidentemente con frenos ABS, ESP y control de tracción, la suspensión delantera es McPherson y la trasera es “semi” independiente.

 

Diseño Exterior

Es bien sabido por todos que el próximo modelo de la gama SEAT que se renovará es el Ibiza, las líneas creadas por Luc Donkerwolke ya empiezan a notar cierta edad y eso aunado a que el constructor español ya nos mostró hacia donde van ahora sus diseños con modelos como el Toledo o el León, recientemente develado.

En el caso de la versión FR se suman al diseño unos rines de aleación de 17 pulgadas y detalles de lujo como el toldo panorámico, las luces diurnas de LED y óptica principal bi-xenón, además de luces de niebla en la parte baja de la fascia delantera. Ya que hablamos de las fascias, no debemos olvidar el distintivo detalle de la salida doble cromada de escape alojada en la trasera.

 

Diseño Interior

El talante deportivo de FR se nota en prácticamente toda la zona perimetral del interior, ya que los asientos y en el volante encontramos un pespunte rojo que contrasta con el color negro de dichos elementos, un buen detalle que se agradece.

El cuadro de instrumentos es simple y podríamos tacharlo de un poco soso, ya que consta de dos diales redondos, el de la izquierda para el tacómetro, que marca la zona roja a las 5,800 y el velocímetro que muestra como velocidad tope 260 Km/h ¡demasiado optimista, para un vehículo que no da más de 190 km/h!

En el tablero encontramos un equipo de audio funcional pero que no niega ya su veteranía, puede reproducir un CD en formato normal y mp3, además de tener una entrada miniplug para AUX y ofrece la interfaz para iPod y tiene bluetooth para enlace con teléfonos celulares, cuenta con un conmutador colocado en la columna de la dirección que se manipula con la mano izquierda, el cual es de fácil operación después del período de adaptación ya que la posición y las funciones no son de lo más intuitivas. El aire acondicionado es programable y automático.

En el centro del tablero encontramos la pantalla del sistema de navegación, muy útil y que además de los mapas puede graficar otras funciones del motor. Si bien la pantalla no se ve del todo mal, se nota un tanto cuanto “adaptada” cosa que no nos encantó. El funcionamiento sí, más no la presentación.

Es un hatchback de cinco puertas, en el cual viajan cómodamente cuatro adultos, el espacio de la cajuela es el adecuado. No podemos tacharlo de generoso, pero tampoco de miserable y con la opción de abatimiento de la banca trasera es posible transportar esporádicamente objetos voluminosos.

 

Manejo

La curiosidad por conocer las capacidades de un motor tan pequeño eran muchas, si bien en autocosmos.com somos fanáticos del motor 1.4 TSI de VAG y de su sorprendente desempeño termo-mecánico gracias a la doble asistencia (súpercargador y Turbocompresor), el 1.2 del FR nos ofrecía solamente un turbocompresor.

Las dudas eran muchas: ¿Cómo romperá la estática? ¿Será dinámico? ¿será lento? ¿la presión del turbo será rápida y suficiente?

El momento de la verdad llegó. Al pisar el clutch nos damos cuenta que es suave y preciso, el accionamiento de la palanca de cambios denota su origen alemán, los tiros son cortos y hay poco titubeo en el mecanismo. Metiendo primera y sometemos al FR a su primera prueba, recorrer medio kilometro de rampas circulares de nuestro estacionamiento subterráneo desde un sótano de seis pisos para salir a la calle. Aunque parezca un poco ilógico, en dichas rampas el stress mecánico es mucho, ya que hay cargas laterales y el ángulo pronunciado puede hacer que el vehículo presente subviraje a muy baja velocidad dadas las condiciones. Éstas nos sirven para probar, además de la aceleración y trabajo de la suspensión, los ángulos ventrales, bueno hasta la proyección de los faros.

Ya en la calle, nos percatamos que para que el FR se comporte ágil hay que manejarlo de ser posible en un régimen cercano a las tres mil revoluciones y aprovechar el rango hasta las 5,300, 5,500 vueltas. La caja está muy bien engranada y se mueve con soltura hasta que llegamos a una pendiente pronunciada con un semáforo y empiezan las dudas de nuevo. ¿Habrá que patinar mucho el embrague para generar suficiente presión del turbo y poder subir? o ¿Tendremos que jugar con el freno de mano mientas se acelera?, de pronto dichas especulaciones son invalidas, pues el FR cuenta con Hill Assist (Asistente en pendientes), que aplica los frenos un par de segundos después de que el conductor “soltó” el pedal de freno, para acelerar. ¡Un gran detalle que nos quita la preocupacón de patinar el embrague!

Regresemos a la prueba de manejo, el motor 1.2 responde con soltura, sin temor a equivocarnos las respuestas son mucho más contundentes que en el vetusto 2.0L aspirado que VW se empeña en seguir colocando en su gama “baja” de productos”.

La evaluación dinámica nos ha dejado con un gran sabor de boca, pensando en la premisa de “menos es más”

 

Conclusión

Si analizamos un SEAT Ibiza FR únicamente por el precio de $259,500.00 quizá pensemos que es mucho dinero por un motor 1.2 litros de 105 Hp. Si lo hacemos tomando en cuenta que el Ibiza está hecho sobre la misma plataforma que el Volkswagen Polo y el Audi A1 –cuyos precios son más elevados- el razonamiento empieza a cambiar, es decir, se torna una compra inteligente quizá sin la novedad del VW Polo ni la pretensión de los cuatro aros en la parrilla, es un producto que vale la pena considerar. Está bien terminado, con buena calidad en todos los materiales y con una mecánica con facultades que entregan desempeño y economía de combustible.

Un detalle que nos llamó poderosamente la atención es lo elevado de las cotizaciones de seguros con cobertura amplia del Ibiza FR 2013, que oscilan entre los casi $15 mil a los $27,500 pesos. A nuestro criterio demasiado caros para el segmento del FR y desconocemos la razón.

 

 

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