Harley-Davidson presentó una nueva estrategia enfocada en motocicletas más asequibles y en el fortalecimiento de su red de concesionarios, en un intento por recuperar volumen de ventas bajo el liderazgo de Artie Starrs, informó la agencia Reuters. El anuncio generó una reacción positiva inicial en el mercado, con un alza cercana al 2.3% en sus acciones, pese a reportar resultados trimestrales débiles.
Durante años, la compañía se apoyó en clientes de mayor poder adquisitivo interesados en modelos touring de alto margen. Sin embargo, el nuevo enfoque busca atraer a motociclistas más jóvenes mediante opciones de entrada más accesibles, sin perder la esencia de la marca.
“Back to the Bricks”: regreso a los orígenes
El plan estratégico, denominado “Back to the Bricks”, tiene como objetivo generar más de 350 millones de dólares en ganancias del negocio de motocicletas para 2027, además de lograr reducciones de costos superiores a 150 millones. Un eje clave será potenciar la venta de piezas y accesorios, que ofrecen mayores márgenes y amplias posibilidades de personalización.
En este contexto, Harley-Davidson lanzará la Sprint, un modelo de entrada con motor de 440 cc y precio estimado de 6,000 dólares, diseñado para ofrecer maniobrabilidad y accesibilidad a nuevos usuarios. Paralelamente, la firma ha reintroducido la icónica Sportster, ahora como una opción de gama media cercana a los 10,000 dólares, con motor refrigerado por aire, apelando a los entusiastas tradicionales con presupuesto limitado.
La estrategia también pone énfasis en optimizar la red de concesionarios, buscando mejorar su rentabilidad y alinear mejor el inventario con la demanda. Este movimiento pretende fortalecer la experiencia del cliente y agilizar las ventas en un entorno cada vez más competitivo.
Desafíos: aranceles y caída de ingresos
A pesar de los ajustes, la compañía continúa enfrentando presiones externas como el aumento en costos de materiales y los aranceles. En el primer trimestre, estos representaron un impacto de 45 millones de dólares, y se estima que en 2026 oscilen entre 75 y 90 millones.
Financieramente, la marca reportó una utilidad neta de 25 millones de dólares, muy por debajo de los 133 millones registrados un año antes. Asimismo, los ingresos cayeron un 12%, situándose en aproximadamente 1,200 millones de dólares.
Aunque los aranceles siguen siendo un desafío, la compañía confía en que su impacto disminuirá progresivamente. Con esta nueva estrategia, Harley-Davidson busca equilibrar tradición e innovación, ampliar su base de clientes y recuperar impulso en un mercado cambiante.