Según un informe de Automotive News, la producción de Jeep Wagoneer S en la planta de Toluca, Estado de México, será pausada para 2026, pero antes de que empiecen las alarmas, debes de saber que se trata de una decisión que responde a un ajuste estratégico dentro de Stellantis.
Aunque en apariencia puede interpretarse como un retroceso, en realidad se trata de una pausa para reorganizar producción, mejorar el producto y alinearlo con las condiciones actuales del mercado. De hecho, su regreso ya está contemplado para 2027 con actualizaciones relevantes.
El arranque comercial fue positivo. Durante 2025, esta camioneta eléctrica logró colocar 10,864 unidades en Estados Unidos, impulsada en buena medida por incentivos como el crédito fiscal federal. Sin embargo, al desaparecer ese apoyo, la demanda cayó de forma abrupta. Para el cuarto trimestre de 2025, apenas se vendieron 438 unidades, y en el primer trimestre de 2026 la cifra bajó a solo 175 unidades.

Parte del problema está en el posicionamiento. La Wagoneer S arranca en 65,200 dólares, mientras que la versión Launch Edition alcanza los 70,200 dólares. A ese nivel, entra en un rango donde la competencia ofrece alternativas más accesibles.
A nivel técnico, la Wagoneer S tiene una potencia de 600 HP en su versión más equipada, lo que la coloca como una de las eléctricas más potentes en su categoría, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3.4 segundos. Sin embargo, el desempeño por sí solo no ha sido suficiente para sostener el interés del mercado, especialmente cuando el precio y la infraestructura de recarga siguen siendo factores determinantes.

En paralelo, la red de distribuidores ha detectado un mayor interés en modelos híbridos y de combustión, que requieren menos adaptación por parte del usuario. Este cambio de tendencia ha llevado a Jeep a priorizar productos como la nueva Cherokee, también producida en México.
De cara a 2027, Jeep planea regresar con una Wagoneer S mejorada. Entre los cambios más relevantes está la incorporación del puerto de carga NACS, que permitirá acceso directo a la red de Supercargadores de Tesla, además de ajustes en batería, software y capacidades generales. Así, la pausa de 2026 responde a una combinación de demanda, costos y estrategia industrial.
Cabe destacar que por el momento, no hay ningun pronunciamiento ofical por parte de Stellantis México, por lo que habrá que tomar cierta cautela con este informe de Automovive News.