A un año de la implementación de aranceles para exportar vehículos a Estados Unidos bajo la Sección 232, Nissan Mexicana ha intensificado su llamado al gobierno federal para establecer mecanismos que mitiguen el impacto en la industria y permitan preservar el empleo en el país. La compañía advierte que, de no encontrarse soluciones, podría eliminar un turno de producción en sus plantas de Aguascalientes en los próximos meses.
Actualmente, modelos clave como el Nissan Sentra y el Nissan Kicks se exportan al mercado estadounidense con un arancel del 25% sobre su valor. Esta medida ha obligado a la automotriz a absorber el costo adicional, generando un impacto financiero estimado entre 1,000 y 1,200 millones de dólares en el último año.
Como consecuencia, la empresa ha ajustado su estrategia de exportación hacia Estados Unidos, con el gobierno actual de Donald Trump. En 2025, la armadora japonesa produjo 669 mil vehículos en México, una caída de 1.7% respecto al año anterior; sin embargo, las exportaciones registraron un descenso más pronunciado de 12%, reflejo directo de la menor demanda en el mercado estadounidense.
Durante el primer trimestre del año, la tendencia se mantuvo a la baja. Las exportaciones del Sentra disminuyeron 3%, mientras que el Kicks retrocedió 19%. Más drástica fue la caída del Nissan Versa, con una reducción del 84.5%, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Frente a este panorama,la marca busca abrir un diálogo con las autoridades mexicanas para explorar alternativas que compensen el impacto arancelario. El objetivo es mantener la capacidad productiva de sus plantas y proteger los cerca de 19 mil empleos que genera en el país, una cifra clave dentro del sector automotriz nacional.
Si bien la automotriz ha intentado diversificar sus exportaciones hacia otros mercados, estos no han logrado sustituir el volumen que anteriormente se destinaba a Estados Unidos. Esto evidencia la fuerte dependencia de la industria mexicana respecto al mercado norteamericano, así como la necesidad de fortalecer acuerdos comerciales y estrategias de competitividad.
En paralelo, la firma presentó recientemente su visión de largo plazo bajo la estrategia “Inteligencia de Movilidad para la Vida Diaria”, en la que posiciona a México como un mercado estratégico. La compañía destaca el potencial del país tanto por su capacidad de manufactura como por su relevancia en segmentos clave como pick-ups, sedanes y vehículos compactos.
Así, el futuro inmediato de Nissan en México dependerá en gran medida de la evolución de las políticas comerciales y de la capacidad de adaptación de la industria. Mientras tanto, el llamado de la empresa subraya la urgencia de proteger la estabilidad laboral y la competitividad del sector automotriz frente a un entorno global cada vez más complejo.