Tres senadores demócratas pidieron al presidente Donald Trump impedir que fabricantes chinos produzcan vehículos en Estados Unidos y bloquear la entrada de autos ensamblados en México o Canadá, de acuerdo con información de Reuters.
La solicitud fue firmada por Tammy Baldwin, Elissa Slotkin y Chuck Schumer. Los legisladores argumentan que permitir la instalación de armadoras chinas en territorio estadounidense generaría una ventaja económica que las marcas locales no podrían igualar, además de riesgos en materia de seguridad nacional.
El posicionamiento surge después de que Trump señalara en enero, durante un evento en Detroit, que vería con buenos ojos que fabricantes chinos invirtieran en plantas dentro del país si esto genera empleos. La Casa Blanca respondió que cualquier estrategia de inversión no comprometerá la seguridad nacional.

Actualmente, los autos chinos enfrentan barreras importantes en Estados Unidos, incluidos aranceles cercanos al 100%. A pesar de ello, el interés de los consumidores ha crecido en años recientes. En paralelo, la administración de Joe Biden implementó en 2025 regulaciones que en la práctica impiden la venta de vehículos de pasajeros provenientes de China, citando preocupaciones por la recopilación de datos sensibles.
La industria automotriz estadounidense respalda estas restricciones. Asociaciones que representan a la mayoría de fabricantes han solicitado mantener fuera a las marcas chinas antes de un posible encuentro entre Trump y el presidente chino Xi Jinping programado para mayo.
El debate también alcanza a México y Canadá. Los senadores buscan impedir que vehículos chinos ensamblados en estos países ingresen al mercado estadounidense. Esto podría impactar inversiones futuras en la región, especialmente ante el interés de marcas como BYD, que incluso fue señalada recientemente en listas vinculadas a empresas con posibles lazos militares.
Desde China, la embajada en Washington criticó las medidas al considerar que Estados Unidos aplica políticas proteccionistas y subsidios discriminatorios que limitan la competencia.
En el Congreso, la presión continúa. El senador republicano Bernie Moreno adelantó que propondrá legislación para cerrar completamente el mercado a vehículos chinos, incluyendo software, hardware y asociaciones.
El escenario apunta a mayores restricciones en uno de los mercados más relevantes del mundo, con efectos directos para la industria en Norteamérica.