La arquitectura electrónica y eléctrica, conocida como arquitectura EE, se ha convertido en uno de los pilares clave de los vehículos modernos. Este sistema es el encargado de gestionar la inteligencia digital del auto, desde la conectividad y los asistentes de conducción hasta las cabinas inteligentes que cada vez son más comunes en la industria automotriz.
En ese contexto, reportes del medio chino 36Kr señalan que Mercedes-Benz habría comenzado a desarrollar una nueva plataforma para autos eléctricos tomando como base la arquitectura electrónica y eléctrica GEEA desarrollada por Geely. Esta tecnología podría convertirse en la base de la próxima generación de modelos compactos de la marca alemana.
Actualmente, Mercedes-Benz cuenta con un centro de investigación y desarrollo en China enfocado principalmente en el desarrollo de vehículos compactos. Mientras tanto, las instalaciones ubicadas en Alemania continúan concentrándose en modelos medianos y grandes, una estrategia que refleja cómo la marca está distribuyendo sus recursos de ingeniería a nivel global.

La arquitectura GEEA 4.0, creada por Geely, es una plataforma eléctrica y electrónica diseñada para vehículos tanto de combustión como eléctricos. Este sistema permite integrar funciones avanzadas de conectividad, software y asistencia a la conducción, elementos que hoy son fundamentales en los autos de nueva generación.
Cabe recordar que Geely es uno de los principales accionistas institucionales de Daimler AG, empresa matriz de Mercedes-Benz. Ambas compañías mantienen una relación de colaboración desde hace varios años, que abarca desde el desarrollo de motores hasta tecnologías híbridas y sistemas de conducción inteligente.
De acuerdo con fuentes del sector, Mercedes-Benz estaría preparando una nueva plataforma conocida internamente como “Phoenix”, la cual serviría como base para futuros modelos compactos globales. Entre los vehículos que podrían beneficiarse de esta arquitectura se mencionan las próximas generaciones de Mercedes-Benz Clase A, Mercedes-Benz Clase B, Mercedes-Benz CLA, Mercedes-Benz GLA y Mercedes-Benz GLB, cuya producción podría arrancar hacia el año 2030.

Aunque los autos compactos no generan los mismos márgenes de ganancia que modelos más grandes como el Mercedes-Benz Clase E o el Mercedes-Benz Clase S, siguen siendo fundamentales para la marca. De hecho, este segmento representó cerca del 20% de las ventas globales de Mercedes-Benz el año pasado y juega un papel clave para atraer a clientes más jóvenes a la marca.
En los últimos años, la firma alemana también ha analizado con mayor atención las ventajas de la cadena de suministro y la eficiencia de costos en China. Reducir los costos de desarrollo y producción parece ser uno de los principales objetivos detrás de esta estrategia.
Esta posible colaboración también refleja una tendencia cada vez más evidente en la industria automotriz: los fabricantes globales están recurriendo cada vez más al conocimiento tecnológico de China en el desarrollo de vehículos eléctricos inteligentes, un sector en el que las compañías del gigante asiático han avanzado a gran velocidad.