Los amantes de los V8 americanos no dejan de tener buenas noticias estos días y tras los rumores de una nueva Jeep Trackhawk y el regreso oficial de la Ram 1500 TRX, esta semana se sumó la resureección del Dodge Charger Hellcat.
El blog Mopar Insiders publicó hace unos días que la nueva generación del poderoso muscle car recibió ya luz verde y estará en el mercado en 2028, muy probablemente con la actualización de este modelo.

Este rumor se apoya también en las declaraciones de Tim Kuniskis, CEO de SRT, quien afirmó hace unas semanas que la única forma viable de que el Charger volviera a tener un V8, sería en el formato Hellcat, con un propulsor supercargado.
Esta decisión tiene sentido, pues las nuevas variantes a gasolina de este auto son impulsadas por el motor Hurricane L6 3.0L biturbo, que entrega entre 420 y 540 caballos de fuerza, y no tendría sentido agregar un V8 Hemi de 500 caballos, como el SRT, o el 5.7L con menos de 400 hp.
El informe asegura que el Charger Hellcat llegará primero en la versión coupé y poco tiempo después1 en la variante sedán, recordando que, desde esta generación, ambas carrocerías llevan el nombre Charger, dejando de lado la anterior estrategia de ponerle Challenger al coupé y Charger al sedán.

Mopar Insiders también asegura que no esperan que el propulsor de este deportivo regrese a los 707 o 717 caballos de fuerza de su predecesor, sino que directamente podría montar el mismo Hemi 6.2L supercargado de 777 hp, que ya tiene la Ram 1500 TRX, con un software más nuevo y mejoras en el bloque.
De confirmarse esta noticia, se estaría poniendo el último clavo en el ataúd del Charger eléctrico, un vehículo que fue un enorme fracaso de ventas y que dejó claro que los clientes estadunidenses quieren quemar gasolina cuando hablan de autos deportivos.