Karma Automotive y Factorial Energy acaban de dar un paso que puede marcar un antes y un después en la electrificación de alto desempeño en Estados Unidos. Ambas compañías anunciaron el arranque del primer programa de producción de baterías de estado sólido para vehículos de pasajeros en territorio estadounidense, una iniciativa que debutará en el próximo Karma Kaveya, el supercoupé eléctrico con más de 1,000 hp que llegará a las calles en 2027.
La alianza integra la tecnología FEST (Factorial Electrolyte System Technology) de Factorial dentro de la nueva plataforma de vehículos de Karma, combinando ingeniería, diseño y manufactura 100% estadounidenses con una batería desarrollada también en casa. El resultado no es menor: validar la batería de estado sólido en un vehículo de producción real, y no en un simple prototipo de laboratorio.
El Karma Kaveya será el primer beneficiado de esta colaboración. Se trata de un superauto eléctrico de ultra lujo, con más de 200 mph de velocidad máxima, que exige algo más que cifras llamativas. La promesa de FEST® está en ofrecer mayor densidad energética, mejor eficiencia y un rango de manejo superior frente a las baterías de ion-litio convencionales, características clave para un vehículo de este nivel.

Desde Karma reconocen que el camino no fue inmediato. El lanzamiento del Kaveya se retrasó en 2025 al no existir, en ese momento, una solución clara que garantizara la experiencia de manejo esperada en un producto de esta categoría. Con la integración de la tecnología de Factorial, la marca considera que ahora sí existe una base sólida para cumplir esa promesa, no solo para el Kaveya, sino para futuros modelos electrificados.
Un punto clave del anuncio es el enfoque industrial. Las celdas FEST pueden fabricarse utilizando hasta el 80% del equipamiento existente en plantas de baterías de ion-litio. Esto permite escalar la producción sin reinventar por completo las líneas de manufactura, acelerando la llegada de esta tecnología al mercado.
Para Factorial, el acuerdo con Karma representa su primer programa de baterías de estado sólido para vehículos de pasajeros en Estados Unidos, reforzando su papel como proveedor estratégico de marcas globales de alto perfil. Para Karma, es una jugada que refuerza su narrativa como fabricante estadounidense de ultra lujo con visión tecnológica.
Más allá de un solo modelo, esta colaboración abre la puerta a sistemas de propulsión eléctricos más estables, eficientes y orientados al desempeño, con un sello claramente americano. Un mensaje potente en una industria que busca la próxima gran evolución de la movilidad eléctrica.