Oficialmente, Honda presentó en China un nuevo Fit (donde es fabricado en colaboración con GAC), cuyo rediseño frontal resultó un tanto controvertido, pero lo que realmente llamó la atención fue la aparición inesperada de un concepto de competición. No hay que olvidar que este auto se hizo famoso por su practicidad, pero también por ser una excelente base en el mundo del tuning.
Este Honda Fit de inspiración racing presume una carrocería más baja, rines blancos calzados con llantas de competencia con letras blancas y una decoración específica. El conjunto aerodinámico incluye toma de aire en el cofre, canards, splitter frontal, faldones laterales más agresivos y un alerón trasero de gran tamaño, además de un difusor posterior.
Otros detalles visuales relevantes son el aparente uso de fibra de carbono en el cofre y el techo, así como una fascia delantera más ancha y trabajada. Todo apunta a que Honda se enfocó en crear un ejercicio de diseño con fuerte carga deportiva, más que en desarrollar un vehículo de carreras funcional con especificaciones técnicas avanzadas.

Lamentablemente, Honda no confirmó si el concepto racing conserva el motor de cuatro cilindros de 1.5 litros, acoplado a una transmisión automática continuamente variable (CVT), del modelo de serie. Lo cual, si bien, es muy confiable y eficiente, no es lo que uno esperaría en un vehículo de carácter racing.
Aun así, el resultado visual es uno de los más llamativos que ha presentado la marca en semanas recientes. Incluso si se trata solo de un Fit “vestido, aunque no hecho para correr”, el ejercicio deja claro el potencial del modelo como base para preparaciones más serias, al menos en China.
En México, aún echamos de menos a este auto.