General Motors anunció una inversión de 1,000 millones de dólares en México para fortalecer sus operaciones de manufactura local durante 2026 y 2027, como parte de un compromiso establecido con el gobierno mexicano. La decisión llega en un contexto de ajustes estratégicos para la industria automotriz de Norteamérica, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalara que el T-MEC “no es relevante” para su país.
Ante este escenario, la automotriz estadounidense informó que reforzará la innovación en México y modificará su estrategia de negocio para apostar con mayor fuerza por el mercado interno, alineándose con los esfuerzos del gobierno federal para fortalecer la producción nacional y el consumo doméstico.
“Como parte de esta nueva estrategia, y en línea con los esfuerzos del gobierno mexicano para fortalecer el mercado interno, realizaremos una inversión de 1,000 millones de dólares durante los próximos dos años en nuestras operaciones locales de manufactura y continuaremos trabajando en proyectos futuros enfocados en la demanda doméstica, reforzando nuestro compromiso de largo plazo con México”, afirmó Francisco Garza, presidente y director general de GM de México. El directivo añadió que 2026 será un año de retos importantes, en el que la compañía adaptará su estrategia para responder a las cambiantes necesidades de los clientes mexicanos.
Aunque no se detalló los proyectos específicos que formarán parte de esta inversión, indicaron que la información se dará a conocer más adelante. La compañía recordó que su apuesta por México es de largo plazo: entre 2013 y 2021, GM invirtió más de 6,000 millones de dólares para reconvertir su plataforma productiva hacia un modelo de manufactura flexible, capaz de producir tanto vehículos de combustión interna como eléctricos, especialmente en su planta de Ramos Arizpe, Coahuila.
La estrategia de General Motors se encuentra alineada con el Plan México, que busca fortalecer el mercado interno automotriz mediante mayor ensamble local y una infraestructura acorde a las necesidades del consumidor nacional. Este plan contempla incrementar en 10% la producción de vehículos destinados al mercado mexicano y elevar en 15% el contenido nacional en toda la cadena de valor.
En términos comerciales, vendió 198,153 unidades en 2025, lo que le permitió mantenerse como el segundo mayor jugador de la industria automotriz en el país, con una participación de mercado de 12.2%. El cierre de año fue particularmente sólido: en diciembre, las ventas crecieron 11.2% anual, impulsadas por el desempeño de Chevrolet (+10%) y un aumento de 27.7% en el canal Premium, integrado por Buick, GMC y Cadillac.
Actualmente, es el mayor fabricante de vehículos de combustión y eléctricos en México, además de ser el principal exportador automotriz. La compañía opera cuatro plantas en el país: Ramos Arizpe, Silao, San Luis Potosí y Toluca, donde produce vehículos ligeros, camionetas y motores. No obstante, la armadora reiteró que en 2027 trasladará a Estados Unidos la producción de las SUV a gasolina Chevrolet Blazer y Equinox, que hoy se ensamblan en Ramos Arizpe para el mercado estadounidense.