Prueba de Manejo

Chevrolet Camaro SS 2019 a prueba: más agresivo que nunca

Esta vez, además lucir más agresivo obtiene una caja de 10 velocidades y un nuevo sistema de info-entretenimiento.

Chevrolet Camaro SS 2019 a prueba: más agresivo que nunca

Todo cambia y todo evoluciona. Esto ha visto pasar la humanidad en todo lo que lo rodea. En el caso específico del automóvil, este ha sufrido constantemente una serie de transformaciones que le han permitido ser mejor cada día. Son más seguros, más cómodos, más potentes, más eficientes.

Sin embargo, dentro de toda esta serie de cambios que ha sufrido el automóvil a lo largo de su historia, una clase de vehículos que había visto muchas perfecciones pero que al momento de manejarlos el único progreso era en la dosis de poder eran los muscle cars. Si bien, ese era el espíritu de esta clase de vehículos iconos de la cultura de Estados Unidos, al momento de tomar un camino sinuoso había que ir peleando con el volante, puesto que la estabilidad y suavidad, eran cosas desconocidas para esta clase de vehículos.

Muscle cars

Incluso esta fama de ser vehículos toscos y cero cómodos para manejarlos en el día no desapareció hasta hace algunos años. Tanto Chevrolet y Ford con su respectivo Camaro y Mustang se dieron cuenta que era momento de evolucionar, por lo que dejaron de lado el verdadero espíritu de los muscle cars para inclinarse hacia el confort a la hora de conducirlos.

No obstante que esta no fue buena noticia para los puristas de la deportividad americana, el hecho es que desde que ambos modelos ofrecieron un manejo más suave -suspensión trasera independiente- y una mayor estabilidad, las ventas aumentaron súbitamente. De hecho, el porcentaje de propietarios del sexo femenino subió de una manera descomunal.

Reformado 

Aun con esta serie de evoluciones, los muscle cars no dejaran de ser muscle cars por más cambios y evoluciones que sufran. De inicio ninguna otra clase de automóvil ofrece un diseño tan agresivo como lo podemos ver en Camaro, por ejemplo. Si a esto le sumamos que recientemente Chevrolet lo atavió de una serie de perfecciones estéticas, este muscle car eleva todavía más el nivel de atracción.

Con el objetivo de mejorar la aerodinámica y la apariencia, el muscle car de Chevrolet goza de una regeneración en la parilla, cofre y fascias. Aprovechando esta transformación, también adopta un nuevo diseño en los faros de LED y calaveras, así como en los rines de 20 pulgadas.

Estrenando 

Volviendo a la sensación de conducción, la manera en cómo se planta en el asfalto la actual generación -sexta- del Camaro, no tiene nivel de comparación con su antecesor. Incluso nos atreveríamos a decir que a la hora de entrar y salir de una curva se siente más firme y ágil que el Mustang, esto independientemente de quien goce de más poder.

Pero para hacer las cosas todavía mejores, Chevrolet ahora impuso en el motor V8 de 6.2 litros de aspiración normal -comparte con el Corvette- una caja automática de 10 velocidades para permitir un mejor desahogo de los 455 hp y misma cantidad de libras-pie de torque. Bien es cierto que esta transmisión está enfocada también a la eficiencia de combustible, la ingesta de gasolina va acorde a la capacidad de aceleración, ósea que es elevada.

Interior 

Como parte de esta regeneración, que incluye mejoras en diseño y la caja de 10 velocidades, el Camaro 2019 obtiene un interior mucho más moderno gracias a la nueva pantalla de ocho pulgadas con sistema de navegación, Apple CarPlay y Android Auto. Además contiene un sistema de audio Bose con ocho bocinas y un subwoofer, y la visualización de la cámara posterior que ahora es de alta definición.

De ahí en fuera, el hábitat y la visibilidad de la cabina es completamente lo mismo. Asientos y volante deportivo, amplio espacio para la primera fila, una banca trasera exclusiva para niños y un campo de visión limitado en la parte trasera.

Atracción

Con estas mejoras, principalmente las estéticas, el Chevrolet Camaro 2019 es todo un imán de miradas por donde quiera que pase. Igualmente, se vuelve toda una atracción escucharlo en su andar por la grave resonancia del bloque de ocho cilindros. Como lo mencionamos líneas arriba, un muscle car siempre será un muscle car por más modernismos que tenga, al fin y al cabo hay que ponerse al día.

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