Prueba de Manejo

Lincoln MKC 2019 a prueba, una agradable sorpresa

Poderosa y bien equipada, la SUV de entrada de Lincoln es más de lo que parece

Lincoln MKC 2019 a prueba, una agradable sorpresa

El segmento premium en la industria automotriz es muy particular, la triada alemana, Audi, BMW y Mercedes-Benz domina con puño de hierro, eso ya lo hemos mencionado en repetidas ocasiones y lo hace con tanta claridad que juega en su propia liga. Sin embargo, la búsqueda de mayor volumen ha ocasionado que incursionen más y más en categorías que siempre fueron mainstream.

Su potencia de marca les permite incluso, ofrecer productos cuya oferta de valor (equipamiento y motorización) puede ser dramáticamente inferior en comparación con rivales tanto de marcas de volumen, como de marcas también premium, pero con una percepción menos glamorosa como la que dichas compañías tienen. Dicho de otra manera, Audi, BMW y Mercedes-Benz se pueden dar el lujo de entregar mucho menos producto a cambio de mucha más marca. Ya veremos en una década como resulta esa estrategia.

Ciertamente Lincoln está lejos de ser percibida como un rival frontal para las marcas alemanas y ello es enteramente culpa de Ford, que durante muchísimos años permitió que los productos de Lincoln no fueran otra cosa que Fords encarecidos. Tanto descuido hacia Lincoln al interior del óvalo azul, dejó a una de las marcas americanas más emblemáticas al borde de la muerte.

Sin embargo, de un par de años hacia acá, Ford ha dado pasos en la dirección correcta con la idea de resucitar a Lincoln y por qué no, en un futuro no muy lejano volver a competir de frente con los mejores exponentes que Alemania, Japón, Inglaterra o Italia pueden dar. El primer paso fue el nuevo Continental, un sedán de lujo a la americana muy bien logrado, pero que no la tenido fácil en el mercado. Mientras que, el primer ejercicio en donde Lincoln obtiene un éxito rotundo fue con la nueva generación de la Navigator, que no solo logra diferenciarse por completo de la Expedition y cuyo recibimiento fue tal, que simplemente no encuentran manera de fabricar las suficientes para cubrir la demanda.

Por si fuera poco, el futuro luce bastante promisorio Aviator Concept, que no solo luce espectacular, sino también promete niveles de lujo y performance a la par de lo mejor que Audi, BMW y Mercedes-Benz pueden ofrecer luego de ver la.

Todo lo anterior nos sirve como preámbulo para hablar de la MKC 2019, la SUV de entrada a la marca y que para este año recibe un facelift que la pone en sintonía con la estética exterior que ya ostentan Continental y Navigator.

La MKC está en el mercado desde 2015 y sí comparte plataforma e incluso motor (en la versión Select que es la base) con la Ford Escape, sin embargo y por lo menos en la versión probada (Reserve) no solo logra diferenciarse perfectamente de su prima de pretensiones menos suntuosas, sino que cuenta con algunos argumentos que la ubican como una opción interesante.

Precio: Lincoln MKC Reserve 2019 - $710,000 pesos

Desempeño que sorprende

Bajo el cofre encontramos un motor cuatro cilindros de 2.3 litros con 285 hp y 310 lb-pie de torque que va asociado a una caja automática de seis velocidades que envía la potencia a las cuatro ruedas. Por su parte, la suspensión es adaptativa y capaz de ajustar cada dos milisegundos, es decir, más rápido de lo que puedes decir Lincoln.

No vas a encontrar en esta escala de precios, nada que tenga tanto torque como la MKC y si a eso sumamos el AWD y la suspensión adaptativa, el resultado es un manejo para sorprender a cualquiera. Tiene una capacidad para curvear en altas velocidades que nunca hubiera esperado, tanto, que luego de un tramo de curvas en carretera me gané un buen reclamo de mi esposa y digo luego, porque durante, estuvo más concentrada en agarrarse de donde le fuera posible que en decirme algo.

En verdad la idea nunca fue hacerle pasar un mal rato, simplemente al llegar a ese punto en la carretera, pasé al modo de conducción Sport (también hay Normal y Confort), cambié a modo manual de la transmisión y me dejé llevar. El agarre y capacidad de respuesta me sorprendieron, me llenaron de alegría y diversión, de verdad no creí que la MKC tuviera ese carácter tan deportivo.

La única queja en cuanto al desempeño viene del lado del consumo, y es que en tiempos recientes no recuerdo otro cuatro cilindros tan sediento como este, si se le exige, es un L4 que bien puede gastar como V8.

Bien equipada, pero poco espaciosa

Por su parte, los trayectos en ciudad resultaron muy placenteros, la insonorización, suavidad en modo confort y nivel de equipamiento son excelentes. Eso sí, hay algunos paneles en el interior y botones que demeritan un poco, sobre todo luego de ver el buen trabajo con los insertos de madera genuina o las vestiduras en cuero de excelente calidad.

En cuanto al equipamiento no falta nada, la pantalla de 8” pulgadas cuenta con compatibilidad para Apple Carplay y Android Auto, el sistema de audio es THX de 14 bocinas y es sobresaliente, mientras que elementos como mandos en el volante, climatizador automático, techo panorámico, así como asientos con calefacción y enfriamiento completan la lista.

La atmósfera al interior de la MKC 2019 es muy agradable y logra generar exitosamente el ambiente de lujo que se espera en un auto del segmento premium.

Hay sin embargo un aspecto además del consumo, en donde este exponente de Lincoln queda a deber y mucho, es en cuanto al espacio interior. En el caso de los pasajeros frontales se siente un poco de encierro, pero se puede encontrar una posición cómoda y no habrá problema, pero para los pasajeros posteriores hay muy poco espacio, un aspecto en que incluso una XC40 que es del segmento inferior resuelve mejor. Ya no digamos la nueva BMW X3 o una Cadillac XT5.

En materia de seguridad tampoco hay faltantes, además de elementos obligados como bolsas de aire, ABS o ESP encontramos alerta de preservación de carril, alerta de colisión frontal con detección de peatones y sensor de presencia en punto ciego, entre otros.

Conclusión

La renovación le vino bien a la MKC 2019 y es que admitámoslo esa reinterpretación del waterfall grille que tenían los Lincoln hasta hace un par de años era espantosa, mientras que el frontal actual, si bien es más genérico y en ocasiones puede parecer Jaguaresco, en general se ve mucho mejor.

Es cierto que la MKC al ser previa a la nueva generación de productos como Continental o Navigator todavía muestra algunos paneles interiores o botonería que no están a la altura del segmento premium, pero en general son pecadillos muy menores, ya que en cuanto a nivel de equipamiento y experiencia lo hace muy bien, con el plus de entregar un performance inesperadamente contundente, que eso sí, se va a reflejar en el consumo.

 

 

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