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Prueba de Manejo

Dodge Neon 2017 a prueba

El regreso de un viejo conocido

Dodge Neon 2017 a prueba

Antecedentes

El Dodge Neon 2017 es un sedán compacto que resucita un nombre icónico para la marca norteamericana.

Hablar del regreso del nombre Neon nos obliga a remontarnos a 1994, cuando Dodge presentó al encargado de sustituir al veterano Shadow, el Neon de primera generación que llegó como modelo 1995 era un vehículo amplio, ágil y muy ligero que rápidamente se colocó en el gusto del consumidor mexicano. Por cierto, vale la pena saber que el Neon se fabricó en la planta del consorcio ubicada en Toluca.

El Neon renace gracias a que Dodge echa mano de un producto que en Europa y América del Sur será comercializado como FIAT, aprovechando también para revivir un nombre emblemático para la firma italiana, ya que se llamará Tipo.

Se fabrica en Turquía y emplea la misma plataforma que los FIAT 500L y 500X, así como del tan prometido Jeep Renegade. Si bien es cierto, NO fue desarrollado pensando en el mercado norteamericano, sorprende lo bien que encaja en la gama de Dodge, es decir las formas redondas y musculosas del Charger y Dart están presentes y en el interior, elementos como el cluster de instrumentos o volante también nos remiten a sus hermanos mayores.

Se ubicará en el mercado entre los sedanes del segmento del Versa o Vento y los del inmediato superior, es decir del Sentra, Jetta y Mazda3.

El Dodge Neon llega a nuestro país en cuatro versiones:

SE Manual 1.4: $217,900 pesos 

SE Automático 1.6: $238,400 pesos

SXT Automático 1.6: $260,200 pesos

SXT+ Automático 1.6: $279,900 pesos

Características técnicas y mecánicas

El Neon llega en dos versiones, la denominada SE que emplea un motor 1.4 de 95 hp y 94 lb-pie con caja de 6 velocidades manual, le sigue otra SE con motor 1.6 E-Torq de 108 hp y 112 lb-pie y caja automática de 6 velocidades. Las variantes SXT también emplean el mencionado E-Torq con transmisiones manual o automática de 6 cambios. La potencia es enviada al eje frontal.

Las medidas son 4,530 mm de largo, 1,792 de ancho y 1,497 mm de alto. La dirección es de asistencia eléctrica y opta por una suspensión McPherson adelante y de eje rígido con brazo de torsión atrás.

En materia de seguridad, desde la versión de entrada, el Neon ofrece bolsas de aire frontales, ABS, ESP, TCS, Monitor de presión de neumáticos y anclajes ISOFIX, la versión tope de gama, SXT agrega bolsas laterales y de cortina, cámara de reversa y sensores de estacionamiento posteriores.

Confort

Ya en el interior, el Neon se siente muy espacioso, encontramos materiales agradables a la vista y el tacto en la parte superior del tablero, no así en la parte inferior, consola central y paneles de las puertas en donde encontramos plásticos duros y brillosos.

La calidad de ensamble es buena y el tacto de los controles, así como de volante y pomo de palanca de cambios que van forrados en cuero es también agradable. Los asientos merecen una mención aparte, son muy cómodos y lucen muy bien, le confieren una apariencia de mayor categoría a la cabina.

En materia de equipamiento destaca el sistema Uconnect con pantalla táctil de 5 pulgadas (algo pequeña para estándares actuales) que cuenta con Navegador provisto por TomTom, computadora de viaje e interfaz Bluetooth para teléfonos móviles. Adicionalmente encontramos climatizador automático de una zona, volante multifunción y pantalla de 3.5 pulgadas monocromática en el cluster de instrumentos.

Una de las grandes virtudes de este sedán norteamericano es el espacio en la banca trasera, y es que promete unos impresionantes 934 mm de habitabilidad, lo cual permitirá acomodar a adultos de talla grande con holgura. La cajuela por su parte es de 520 litros, muy buena capacidad, aunque 30 menos que la del Toledo de SEAT.

 

Manejo

Tras el volante lo primero que transmite el Neon es que cuenta con un bastidor robusto y bien construido, resultó más silencioso de lo que esperaba, la suspensión también contribuye mucho a esa sensación, ya que filtra perfectamente las imperfecciones del camino y si ofrece buen balance entre rigidez y comodidad.

El 1.6 litros se siente algo limitado en potencia para movilizar con soltura la masa de 1,205 kg del Neon, en parte también se debe a que la transmisión está enfocada en cuidar los consumos y efectúa los cambios a bajo régimen. Una manera de mitigar bastante esta situación es utilizar el modo manual de la caja para revolucionar por encima de las 3 mil vueltas, en donde el pequeño propulsor se vuelve más alegre. Aun así las aceleraciones no son para espantar a nadie y aunque eso nunca fue el objetivo, si puedo decir que uno de los puntos en contra para el renacido sedán de Dodge es que le falta potencia.

La marca anuncia un 0 – 100 km/h en 11.2 segundos, corroborando que la especialidad del Neon no son los arranques rápidos.

Regresando a la transmisión, ha resultado una gratísima sorpresa, las transiciones son suaves y rápidas que contribuyen a mejorar la comodidad en general. Al pasar al modo manual los cambios son bastante rápidos también.

Conclusión

El Dodge Neon 2017 llega a ubicarse dentro de la gama de la firma por encima de los sedanes Vision y Attitude de origen FIAT y Mitsuishi respectivamente, pero por debajo del Dart.

Dependiendo de la versión el Neon competirá con las versiones altas de modelos como el Vento o Versa y frontalmente contra otros como Toledo, Yaris R o Honda City, aunque las versiones menos equipadas de Sentra, Cruze, Forte, Elantra, Jetta o Mazda3 también quedan en el rango de precios de las versiones SXT.

El renacido Neon encuentra en su amplio habitáculo, marcha silenciosa, buen trabajo de la suspensión y transmisión sus mejores argumentos, siendo el hecho que el motor queda muy ajustado de potencia su único inconveniente real. Poniéndose exigente, algunos plásticos del interior podrían ser mejores, pero tampoco lo consideramos como un deal breaker.

 

Dodge Neon 2017 a prueba

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