Bridgestone presentó una nueva generación de neumáticos para el Boeing 737, diseñada para ofrecer mayor durabilidad, reducir los tiempos de mantenimiento y optimizar los costos operativos de las aerolíneas. Esta tecnología ya comenzó a incorporarse en aeronaves de compañías que colaboraron en su desarrollo y la empresa prevé ampliar su distribución a nivel mundial, a partir de 2027; también contempla extenderla a una gama más amplia de aviones.
El desarrollo responde a los desafíos actuales de la industria aeronáutica, que enfrenta una creciente demanda de vuelos, limitaciones de personal y mayores exigencias ambientales. En este contexto, Bridgestone aprovechó los datos de operación proporcionados por aerolíneas aliadas y sus propias herramientas de simulación para optimizar el diseño y comprobar su desempeño bajo distintas condiciones.
Los nuevos neumáticos conservan la tecnología RRR (Revolutionarily Reinforced Radial), pero incorporan un compuesto de banda de rodadura mejorado y un perfil de contacto optimizado. Gracias a la tecnología NanoPro-Tech, que permite controlar las estructuras moleculares del caucho, ofrecen más de 20% de aterrizajes adicionales por neumático frente a la generación anterior.

Otra mejora importante es la reducción de más de 20% en el desgaste irregular, resultado de una distribución más uniforme del contacto con las superficies durante el aterrizaje, el despegue y el rodaje. Esto disminuye la necesidad de reemplazos imprevistos, reduce la carga de trabajo de los equipos de mantenimiento y ayuda a mantener la puntualidad de los vuelos.
La durabilidad también se reforzó mediante un diseño optimizado de los costados, que mejora la resistencia de la carcasa y permite aprovechar mejor el renovado de los neumáticos. Este proceso cobra especial relevancia en materia ambiental: aproximadamente 80% de los materiales de un neumático renovado pueden recuperarse de la carcasa original, lo que reduce el consumo de recursos y las emisiones de CO2 asociadas a su fabricación.
La primera aplicación corresponde al neumático APR04470, destinado al tren de aterrizaje principal de los Boeing 737-8 y 737NG, en medida H44.5×16.5R21.
Bridgestone destaca que sus neumáticos aeronáuticos cuentan con la mayor cuota de instalación entre las aerolíneas ubicadas en el Top 10 de los World Airline Awards 2025 de SKYTRAX. Con esta innovación, la compañía busca fortalecer la seguridad y confiabilidad de las operaciones aéreas, al tiempo que contribuye a los objetivos de eficiencia y reducción de emisiones de la industria.