El ejército de Estados Unidos prohibirá el acceso de vehículos de BYD a la base aérea de Kadena, en Okinawa, Japón, al considerar que representan un riesgo para la seguridad de sus operaciones y personal.
La medida entrará en vigor el lunes y afectará a una de las principales instalaciones aéreas estadounidenses en el archipiélago japonés, ubicado cerca del mar de China Oriental. La decisión fue confirmada por la teniente coronel Alli Stormer, portavoz de la base, quien señaló que los vehículos representan un riesgo que no puede mitigarse, aunque no detalló qué aspectos técnicos motivaron la restricción.
De acuerdo con Reuters, BYD no había emitido comentarios sobre la decisión al momento de publicarse la información.

El fabricante chino amplía su presencia internacional, incluido el mercado japonés, donde lanzó en julio su miniauto eléctrico Racco. La compañía se convirtió en 2025 en el mayor vendedor mundial de vehículos eléctricos de batería, al superar a Tesla en ese segmento.
El caso también se enmarca en las crecientes tensiones entre Estados Unidos y China alrededor de la tecnología y la seguridad de los datos. En junio, el Pentágono incluyó a BYD, junto con Alibaba, Baidu y NIO, entre las compañías que considera vinculadas al respaldo de las fuerzas armadas chinas. BYD rechazó esa clasificación y anunció que buscaría vías administrativas y legales para defender sus intereses.
Las restricciones a vehículos chinos no son un caso aislado. En 2021, China prohibió el acceso de algunos modelos Tesla a determinadas instalaciones gubernamentales por preocupaciones relacionadas con las cámaras incorporadas en los automóviles. La restricción fue retirada en 2024, después de que Tesla recibiera el respaldo de la principal asociación de la industria automotriz china.
La decisión en Kadena vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad de los vehículos conectados, cuyos sensores, cámaras y sistemas de comunicación pueden generar información sensible. Sin embargo, las autoridades estadounidenses no han explicado públicamente qué vulnerabilidad específica atribuyen a los modelos de BYD.