Honda prepara una profunda renovación de su gama para los próximos años, con cambios importantes en diseño, mecánicas y posicionamiento de algunos de sus modelos más conocidos. La estrategia contempla que prácticamente todos sus nombres principales sean actualizados, rediseñados o sustituidos antes de que termine la década.
De acuerdo con información de la operación estadounidense de Honda, el Accord recibirá en 2027 una actualización profunda, con una imagen mucho más moderna y futurista. Posteriormente, en 2029, llegará una nueva generación del sedán, que incluso podría estar acompañada por una variante con mayor altura respecto al suelo, pensada para quienes buscan mayor versatilidad sin abandonar el formato tradicional de tres volúmenes.

Uno de los movimientos más llamativos sería el posible regreso del Honda Element. El modelo, conocido por su diseño cuadrado y práctico, podría reaparecer en 2029 convertido en un crossover subcompacto híbrido, ubicado entre HR-V y CR-V.
La electrificación también tendrá un cambio de rumbo. Honda anunció este año un giro costoso en su estrategia de vehículos eléctricos y dejará de producir el Prologue cuando termine su fabricación en diciembre. En contraste, los híbridos están ganando terreno rápidamente en Estados Unidos.
Durante la primera mitad de 2026, los modelos híbridos representaron casi una tercera parte de las ventas de Honda en ese mercado. La marca pretende aprovechar esta tendencia mediante una mayor producción y una estrategia comercial más agresiva.
Dentro de este plan, modelos fundamentales como CR-V y Accord podrían convertirse exclusivamente en híbridos hacia 2030. La compañía también trabaja en una arquitectura híbrida más robusta para sus SUV medianos y grandes destinados al mercado norteamericano.

Esta nueva tecnología contemplaría un motor V6, varios motores eléctricos y una batería de menor costo, con la intención de mejorar el desempeño y mantener bajo control los precios de vehículos de mayor tamaño.
Honda también analiza oportunidades de producción junto con Nissan, una colaboración que eventualmente podría dar origen a modelos con construcción de carrocería sobre bastidor.
El fabricante japonés apuesta por una transición eléctrica más gradual, colocando a los híbridos como pieza central de su estrategia para Norteamérica durante los próximos años.