Honda podría reconsiderar la construcción de una nueva planta de producción en Norteamérica si Estados Unidos, México y Canadá no extienden el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), de acuerdo con declaraciones de un alto ejecutivo de la compañía.
Noriya Kaihara, vicepresidente ejecutivo de Honda, señaló durante una reunión con periodistas en Washington que la compañía se encuentra cerca de alcanzar su capacidad máxima de producción en Norteamérica, por lo que necesita una nueva fábrica.
Sin embargo, la incertidumbre comercial podría modificar sus planes. “Si no hay un acuerdo T-MEC en el futuro, quizá tengamos que cambiar de dirección”, afirmó Kaihara, quien agregó que Honda deberá tomar una decisión durante los próximos uno o dos años y pretende que la nueva instalación opere alrededor de 2030.

La automotriz japonesa también enfrenta el impacto de los aranceles estadounidenses. Kaihara aseguró que, por ahora, Honda no está trasladando estos costos a los consumidores de Norteamérica.
La situación ocurre mientras Washington negocia con México y Canadá el futuro del acuerdo comercial. Estados Unidos impuso recientemente aranceles de 50% a productos canadienses por 20 mil millones de dólares, mientras Canadá anunció medidas de represalia.
Honda ha modificado además su estrategia de electrificación. En mayo canceló su objetivo de que los vehículos eléctricos representaran una quinta parte de sus ventas en 2030 y ahora contempla lanzar 15 nuevos modelos híbridos antes de ese año.
La compañía también suspendió indefinidamente un proyecto de 11 mil millones de dólares para fabricar vehículos eléctricos y baterías en Canadá, además de cancelar tres modelos eléctricos previstos para Estados Unidos.

En contraste, la demanda por híbridos y vehículos eficientes ha impulsado sus ventas. Honda registró en julio su mejor desempeño en siete años, con un crecimiento de 36% en sus ventas de automóviles.