El reciente paso de Cadillac por el automovilismo deportivo, le ha dado buenos frutos en cuanto a imagen, es por ello que la firma de lujo de General Motors llegó a Monterey, con uno de esos modelos que buscan medir el entusiasmo de sus acaudalados clientes, por tener un auto de carreras con todo el refinamiento de la marca, eso es el Cadillac V-One.
A primer golpe de vista es imposible no ver las similitudes que tiene con el Cadillac V-Series.R, el prototipo de competencia con el que corre en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) y la serie IMSA en Estados Unidos.

“El Cadillac V-One Concept es la máxima expresión de un concepto de alto rendimiento orientado al cliente y una clara señal de nuestra ambición para la marca Cadillac V-Series de cara al futuro”, afirmó Dominic Najafi, director ejecutivo de Diseño de Cadillac a nivel global.
Justo este monoplaza es eso, un ejercicio que puede poner a soñar a la marca y sus seguidores, con tener un coche del más alto nivel para disfrutar de una pista de carreras, buscando exprimir todo el potencial de este prototipo, sin las limitaciones que imponen las series WEC e IMSA para los participantes.
El V-One es impulsado por un tren motriz híbrido, compuesto por un motor V8 y un sistema eléctrico que en total entregan 830 caballos de fuerza (la tracción debe ser integral, con un motor eléctrico en el deje delantero). Los componentes de la suspensión son heredados del V-Series.R, incluida la suspensión de doble triángulo y elementos de resorte helicoidal y de torsión accionados por varilla de empuje (pushrod), con amortiguadores laterales y de movimiento vertical (heave) tanto en el eje delantero como en el trasero.

El trabajo aerodinámico, también está inspirado en el del V-Series.R de carreras, al tiempo que se desarrolló una interfaz “intuitiva inspirada en la competición y un concepto de visualización de datos que ofrecen a los pilotos información clara y orientación mientras exploran todo el potencial del vehículo”.
Como es obvio, no hay un precio ni una confirmación de la producción de este modelo, pero no sería raro que Cadillac le diera luz verde en una edición limitada, para reforzar esa imagen de ser una marca no sólo de lujo, sino también deportiva.
