La agencia de noticias Reuters confirmó hoy que este 1 de julio Estados Unidos anunciará su salida del Tratado de Libre Comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, lo que iniciará un proceso de 10 años para el cierre de todos los acuerdos comerciales y provocará que caiga la inversión en nuestro país en los próximos años.
Desde el año pasado, con el regreso de Donald Trump a la presidencia de la Unión Americana, el TMEC (que él firmó en su primer mandato) se convirtió en uno de sus objetivos, pues el déficit comercial que tiene Estados Unidos con México y Canadá es alto, sobre todo con nuestro país, que es su primer socio comercial.

“Dicha declaración dará inicio a un proceso de revisión de seis años, contemplado en una ‘cláusula de caducidad’ negociada por la primera administración del presidente Donald Trump. No obstante, tendrá escaso impacto en las controvertidas negociaciones sobre el futuro del acuerdo, que incluyen exigencias de gran alcance para aumentar el contenido estadounidense y regional en la producción automotriz de Norteamérica, así como medidas de protección comercial para impedir que los productos chinos se beneficien del T-MEC.
“La falta de acuerdo sobre las revisiones del T-MEC mantendría el pacto comercial en un limbo indefinido, con sesiones de revisión similares cada año durante la próxima década, tras lo cual el acuerdo comercial norteamericano expiraría el 1 de julio de 2036.
“El proceso de revisión y de caducidad —considerado polémico cuando se estableció— es independiente de la cláusula de terminación que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o sus homólogos de México y Canadá podrían invocar, lo que provocaría la retirada de Estados Unidos del pacto en un plazo de seis meses”, se lee en la nota publicada por Reuters.

Si bien, es una noticia mala para México, el TMEC no está totalmente muerto, pues futuros presidentes estadunidenses podrían revivirlo (siempre y cuando los tres países estén de acuerdo) y trascendió en el mismo texto de Reuters que nuestro país y la Unión Americana podrían estar trabajando en un acuerdo bilateral.
“En el caso de México, el equipo de (Jamieson) Greer ha exigido que todos los vehículos fabricados en Norteamérica contengan 50% de componentes de origen estadounidense, cifra que elevaría al 82% el requisito de contenido regional para poder acogerse a los beneficios de Estados Unidos, según han señalado fuentes conocedoras de las negociaciones. Es probable que los vehículos ensamblados en México y Canadá sigan estando sujetos a cierto nivel de aranceles, ha afirmado Greer.”
“Un funcionario mexicano declaró que Estados Unidos y México han debatido la idea de imponer un arancel global universal del 15% a los automóviles, aunque se aplicaría una tasa más baja a los vehículos procedentes de México y Canadá si se acuerdan normas de origen más estrictas.”