La crisis de las bolsas de aire Takata sigue lejos de terminar. Stellantis México emitió una nueva campaña de llamado a revisión para diversos modelos comercializados por Jeep, Dodge, Chrysler, Ram y Fiat debido al riesgo asociado con los infladores de la bolsa de aire del pasajero delantero.
De acuerdo con la información publicada por Mopar México, la exposición prolongada a condiciones de alta humedad puede incrementar la presión interna del inflador. En caso de un accidente que requiera el despliegue de la bolsa de aire, existe la posibilidad de que algunos componentes metálicos se fragmenten y sean proyectados hacia el habitáculo, provocando lesiones graves a los ocupantes.
La campaña abarca modelos de amplia difusión en el mercado mexicano, entre ellos Jeep Wrangler en sus versiones Rubicon, Sahara, Sport y Unlimited fabricados entre 2007 y 2016; Dodge Challenger, Dakota y Durango; Chrysler 300 y Aspen; así como diversas variantes de Ram 1500, Ram 2500, Ram 4000 y ProMaster Rapid. También aparecen en la lista los Fiat Palio, Vision y Uno correspondientes a los años 2015 y 2016.

El caso Takata es considerado uno de los mayores escándalos de seguridad en la historia de la industria automotriz. Autoridades estadounidenses estiman que más de 67 millones de infladores fueron llamados a revisión únicamente en Estados Unidos, mientras que a nivel mundial la cifra supera los 100 millones de vehículos afectados. La falla ha sido relacionada con decenas de muertes y cientos de lesionados a lo largo de los últimos años.
De hecho, apenas en febrero de este año, Stellantis emitió en Estados Unidos una advertencia de “Do Not Drive” para alrededor de 225 mil vehículos que todavía no habían recibido la reparación correspondiente, subrayando que el riesgo aumenta conforme pasan los años y los infladores continúan expuestos a ciclos de calor y humedad.
La recomendación para los propietarios es verificar el número de serie (VIN) en el portal de llamados a revisión de Mopar México. En caso de que el vehículo esté involucrado, el distribuidor autorizado inspeccionará la unidad y sustituirá sin costo las piezas afectadas.
Aunque se trata de una campaña conocida desde hace varios años, las autoridades y fabricantes insisten en que no debe ser ignorada. En este caso, una reparación gratuita puede marcar la diferencia entre una bolsa de aire que protege y una que se convierte en un riesgo adicional durante un accidente.