Mitsubishi está decidida a dejar atrás años de ‘estancamiento’ en Norteamérica. La firma japonesa presentó a concesionarios de Estados Unidos y Canadá una ambiciosa hoja de ruta que contempla nuevos vehículos eléctricos, SUVs de mayor tamaño, una pickup mediana y el posible regreso de uno de los nombres más emblemáticos de su historia: Montero.
Durante una reunión celebrada el pasado 5 de junio en las afueras de Chicago, directivos de la compañía mostraron varios de los productos que llegarán entre 2026 y 2030. La firma busca competir en los segmentos más rentables del mercado, donde hoy dominan las camionetas, los SUVs familiares y los vehículos con capacidades todoterreno.
Uno de los lanzamientos más cercanos será el primer vehículo eléctrico moderno de Mitsubishi para Norteamérica. La marca ya confirmó que estará basado en la nueva generación del Nissan Leaf y que llegará durante la segunda mitad de 2026. Recientemente se anunció que llevará el nombre Eclipse Sportback, recuperando una denominación histórica para un crossover eléctrico con diseño deportivo.

La estrategia forma parte del programa Momentum 2030, mediante el cual Mitsubishi prometió introducir un modelo nuevo o significativamente actualizado cada año entre 2026 y 2030. Además de vehículos eléctricos, la marca continuará apostando por tecnologías híbridas e híbridas enchufables, un terreno donde ya cuenta con experiencia gracias al Outlander PHEV.
Sin embargo, el proyecto que más expectativa genera es el posible regreso del Montero. De acuerdo con reportes surgidos tras la presentación, Mitsubishi trabaja en un SUV de gran tamaño derivado del futuro Pajero global. Utilizaría una plataforma de chasis de largueros compartida con la pickup Triton, ofrecería auténticas capacidades todoterreno y tendría proporciones comparables a las de un Toyota Land Cruiser. Su llegada estaría prevista hacia 2030.
La ofensiva también contempla una nueva pickup mediana desarrollada junto con Nissan sobre la próxima generación de Frontier. Aunque compartirá arquitectura y componentes mecánicos, Mitsubishi promete un diseño exterior, interior y puesta a punto propios. El lanzamiento está previsto para 2029.
Por su parte, Outlander y Outlander Sport evolucionarán significativamente antes de finalizar la década. Ambos crecerán en tamaño y adoptarán nuevas plataformas, mientras que una versión más capaz para uso fuera del camino llegará al mercado antes, reforzando la imagen aventurera que Mitsubishi busca recuperar.
Si estos planes se concretan, la marca japonesa podría vivir su transformación más importante en Norteamérica desde hace más de una década.